El Granada se marchó del estadio deportivista sin recibir tantos. Es el primer partido de la temporada fuera de casa en la que los rojiblancos acaban con la portería a cero. Un dato anecdótico a estas alturas de la temporada, pero que adquiere relevancia al conocer otro curioso dato.

El empate ante el Deportivo de la Coruña no disipó las dudas del equipo ni sirvió par dar un gran paso adelante en la lucha por la salvación. El punto, que por momentos pareció contentar a los nazaríes, se puede dar por bueno, visto el rendimiento de la actual plantilla en los desplazamientos fuera de casa. Por si fuera poco, el punto estuvo más perdido que ganado, por una segunda parte con más sombras que luces y por un acontecimiento que pudo cambiar el devenir del partido. Un penalti en el que el mexicano Ochoa se erigió como héroe y mantuvo con algo de vida el objetivo rojiblanco. Estupiñán, que tan bien se había desenvuelto en su primer test importante con el Granada, erró al cometer un penalti infantil. Apenas rozó al ariete deportivista, pero la acción no dejaba lugar a dudas. Borges cogió el balón y, desde los once metros, se dedicó a clavar una puntilla más en el ataúd granadinista. Pero apareció el “Memo” para blocar el lanzamiento, sin tensión y al centro.

La acción del azteca no solo sirvió para sumar un punto -estéril de momento-, sino para dejar la portería a cero. La primera vez que el Granada CF se marcha de un estadio rival sin recibir al menos un gol.  El equipo rojiblanco se ha caracterizado esta temporada por su facilidad para encajar goles a domicilio. De hecho, ha recibido dos o más tantos en casi todos los choques que ha disputado como visitante. Cerca estuvo de mantener la puerta a cero en el Camp Nou (1-0), Mestalla (1-1), La Rosaleda (1-1) y Butarque (1-0). No mejora mucho el dato como local, ya que el Granada solo ha mantenido el balón lejos de sus redes en Los Cármenes ante el Sporting (0-0) y Las Palmas (1-0). Por lo tanto, el empate a cero frente al Dépor ha sido la tercera ocasión en la que Ochoa ha salido imbatido tras los 90 minutos de juego, la primera fuera de casa.

Riazor, ¿portería o amuleto?

Hay un dato muy curioso que une el estadio deportivista y la eficacia defensiva del Granada CF. Y es que los rojiblancos no están acostumbrados a mantener la puerta a cero, sin embargo en Riazor todo cambia. De los últimos seis enfrentamientos en el feudo de A Coruña, el portero rojiblanco salió sin encajar en cinco ocasiones. La buena actuación de los defensas y el portero han contribuido a que de esos seis partidos, tres hayan acabado en victoria rojiblanca y los otros tres en empates. Desde el regreso a Primera -el primer año no coincidieron ambos porque el Dépor bajó a Segunda División- el Granada ha recibido dos goles -en el mismo partido (2-2)- y ha anotado seis para un total de dos victorias y dos empates. Anecdótico, pero igualmente curioso; ¿Saben cuándo fue la última vez que el Granada dejó su puerta a cero fuera de casa en Liga? 22 de febrero de 2016. El dónde está mucho más claro: Riazor, en un Deportivo 0-1 Granada.

Foto: Helena Callejón