Querido amigo:

Qué difícil es escribir roto de dolor, impresionado aún por lo sucedido y petrificado por lo injusta que puede ser la vida con gente como tú, donde la bondad era infinita. Ojalá nunca hubiese tenido que realizarte este humilde homenaje, significaría que sigues vivo, pero lo mereces más que nadie.

Nos conocimos a principios de esta década y conectamos sobre la marcha. Compartíamos varias pasiones que ayudaron a ello. El periodismo deportivo y nuestro bendito Granada, las principales. Los Cármenes potenciaron esa amistad y nos hicieron vivir momentos históricos. Fue una época preciosa en la que coincidimos personas con la misma vocación e ilusión periodística a pesar de que algunos nos dedicábamos laboralmente a otros menesteres. Alberto Medina, Álvaro López, Ángel Orte, Antonio Navarro, Antonio Callejón, Jesús Albarracín, Alberto Flores, Alejandro Cuevas…y por supuesto tú entre todos ellos. El resurgir rojiblanco nos permitió viajar, vivir momentos únicos juntos y poder contárselos a la gente.

Eras una persona humanamente excepcional. Noble, sencilla y bondadosa. Y alguien en quien podías confiar sin dudarlo. Todo el que te conoció, puede dar fe. Eras de Vélez de Benaudalla y te enorgullecías de ello. Al igual que de tu familia y del bar que regentaban tus padres desde hacia años allí (Café Bar Alhambra). Pero especialmente mostrabas una gran predilección por tu primo Juanillo, con síndrome de down, al igual que una prima hermana mía. Siempre hablábamos de lo maravillosas que eran ese tipo de personas. Eso es lo que te definía Paco. La ayuda y la atención a los demás por encima de todas las cosas. Y, desgraciadamente, así has encontrado la muerte. Algo inexplicable, un sinsentido. Y, conociéndote, si te hubieses salvado en ese terrible accidente, no habrías dudado en volver a la India para seguir ayudando a los desfavorecidos. Eras así de bueno y especial.

Las obligaciones y la vida en general te llevan a perder más contacto del que deseas con muchos seres queridos. Tú eras uno de ellos. Ahora me doy cuenta de todo lo que ya no vamos a poder vivir y se me desgarra el corazón al pensarlo. Luchaste mucho tiempo para encontrar el trabajo que te encajase y lo habías conseguido. Quedamos varias veces en ese tiempo, intenté ayudarte a ello en mi empresa pero tenías claro lo que querías. Comenzabas a disfrutar de todo lo que te habías currado. Te fascinaba tu vida. Viajar y ayudar a los demás llenaba todo tu tiempo y diste un paso más haciéndote voluntario para colaborar en países desfavorecidos.

Así eras Paco. Y así te recordaremos. Simplemente quería constatarlo y que la gente lo supiese. Porque tu pérdida nos ha roto de dolor a todos aquellos que te conocimos y tratamos. Gracias por todo lo que nos diste. Te echaremos muchísimo de menos.

Espéranos ahí arriba. Seguro que ya estarás ayudando a los demás.

Camilo José Mudarra Castellanos

In Memoriam

DEP, Paco Pedrosa