Mal partido de los rojiblancos en Cataluña. Sin ningún acierto en ataque y un paupérrimo papel en defensa, los de Oltra ven frenada su buena racha por un ex inspirado, Ike Uche. De los cambios que introdujo el técnico en el once titular, solamente Kunde mantuvo el nivel. Puertas y Alberto Martín hicieron más notorias aún las ausencias de Pedro y Montoro

El Granada llegó a Tarragona con la incertidumbre del panorama político que copa hoy toda la actualidad catalana y el misterio en torno al once. Oltra dejó caer que habría algún cambio -más allá del obligado por la expulsión de Pedro-. Así, tres fueron los cambios que metió en su once más típico: Puertas en banda por el sancionado, Kunde en detrimento de Espinosa y Alberto Martín en lugar de Montoro. El Nástic no sufrió demasiadas modificaciones, más allá de que el ex rojiblanco Dimitrievski volvía a la titularidad tras viajar a Macedonia como internacional.

El encuentro lo manejó y controló el Granada durante toda su fase inicial. Aunque en el fútbol, de poco vale el control si no se concreta y se traduce en ocasiones. El cuadro rojiblanco se hizo con el balón desde muy pronto y, con menos ímpetu que ante el Lugo, protagonizó las primeras ocasiones de gol. Machís, que sí estuvo bastante acertado durante el partido, entró como un tornado por la banda de Abraham Mineiro. En la primera, cuando apenas se había llegado al cinco de juego, el venezolano se marchó de tres contrarios y puso un centro muy bueno. Joselu, único jugador que siguió la jugada, no llegó por poco al balón. Baena repitió por la banda izquierda poco después para, de nuevo, no encontrar a nadie en el área. Mucho más clara fue la que tuvo Puertas, muy desentonado durante todo el choque. Baena sacó rápido una falta en campo propio para encontrar a Machís muy desmarcado. Darwin llegó a línea de fondo y puso un buen balón atrás, pero Puertas no llegó bien y no remató a gol.

Tras veinte minutos de dominio visitante, los locales empezaron a sacudirse la presión y a poner en aprietos a la zaga granadinista. Poco tardarían los tarraconenses en quebrar una floja línea de cuatro que sufrió como nunca antes. Menosse mostró su peor cara, Varas se contagió de la inseguridad de sus defensas y Uche, un oportunista que no triunfó en Los Cármenes, aprovechó la calamitosa actuación de los defensas. Recibió una auténtica piedra de pase y superó a un Menosse que en pocos segundos quedó a años luz del nigeriano. Varas dudó si salir a por el balón y Uche definió como un killer (1-0). Dos minutos más tarde, mismo protagonistas. Varas mandó el balón arriba, pero Joselu no ganó la pugna aérea. Víctor Díaz rizó el rizo de la fatalidad con un despeje prohibido en este deporte y que habilitó a Uche. Menosse, esta vez algo menos culpable, se quedó muy por detrás de Uche que batió al meta rojiblanco (2-0). El partido, en dos minutos, se había escapado al equipo de Oltra, por mucho control que parecieran tener. Y pudo ser peor, pues Tejera se sumó a la fiesta y realizó una jugada más propia de Messi. Dejó a varios rojiblancos en el suelo y tuvo que llegar Alberto Martín para despejar el peligro en última instancia. Uche estuvo a poco de cerrar la primera parte con un hat-rick. Recibió de espaldas, caricaturizó a Menosse y disparó buscando la escuadra. No tuvo suerte en esa ocasión. Poco más dio de sí el primer tiempo. Un remate muy forzado de Joselu tras una gran jugada de Kunde y un testarazo desviado de Omar Perdomo por los locales. La deprimente actuación de la zaga emborronó un primer tiempo que había comenzado muy de cara para los de Oltra.

El Granada volvió a salir con ganas de meter al Nástic en su campo. Un gol pronto habría metido de lleno a los rojiblancos en el encuentro, pero no hubo suerte. Los atacantes visitantes no concretaban su peligro y, si lo hacían, se encontraban con un Dimitrievski muy entonado. Machís tuvo la primera en el minuto cuatro tras el descanso. Se encontró con el macedonio. En esa misma jugada, Joselu disparó a meta y pidió mano, pero no pareció existir pena máxima. Oltra sorprendió al introducir a Manaj por Baena, que había firmado un primer tiempo bastante positivo en comparación al resto del centro del campo. Kunde, muy participativo, buscó el primer gol del Granada con un lanzamiento de falta que despejó Dimitrievski a córner. Fueron pasando los minutos y, lejos de acercarse más al gol, las llegadas se volvieron menos claras y la sensación de peligro que hubo en los inicios de cada parte, desapareció. Oltra tardó en introducir los otros dos cambios -Licá y Espinosa- y en retirar a un Puertas que, más allá de su acierto en las decisiones, había corrido mucho y no tenía combustible para más. El partido se afeó con la impotencia de Alberto o Machís y la actitud chulesca de algunos jugadores locales -véase Abraham, que jugó a provocar al venezolano-. Espinosa apenas tuvo minutos, pero dejó un gran pase a Machís. El venezolano disfrutó de la última del Granada y la mandó muy lejos de la meta. Para acabar, susto. Un disparo lejanísimo se le complicó inexplicablemente a Varas, que se salvó del tercero en contra por muy poco. Partido para olvidar que llegó a su final sin que el Granada diese respuesta a los dos zarpazos de Uche. Por suerte, el encuentro ante el Oviedo es de los que pueden sanar cualquier herida. Ante un gran rival, en casa y en solo unos días. Lo difícil será llenar la nada que hoy parecía ser la defensa y ajustar unas miras que siguen muy torcidas. Dar buenos balones a Joselu parece una quimera y, sin Pedro, el ataque del Granada se centra en un Machís contra el mundo. 

Foto: LaLiga

FICHA TÉCNICA
Nástic de Tarragona: Dimitrievski; Abraham, Molina, Perone, Jiménez; Tejera (Eddy, 69´), Gaztañaga; Mesa, Uche (Juan Muñiz, 69´), Omar Perdomo (Juan Delgado, 61´); y Manu Barreiro.

Granada CF: Javi Varas; Víctor Díaz, Menosse (Licá, 76´), Saunier, Álex Martínez; Baena (Manaj, 52´), Alberto Martín; Puertas (Espinosa, 86´), Kunde, Machís; y Joselu.

Goles: 1-0, Uche (26´); 2-0, Uche (30´).

Árbitro; Moreno Aragón, del colegio madrileño. Amonestó a Abraham (55´), Machís (79´), Alberto Martín (80´), Eddy (84´) y Saunier (90´)

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