Advertisements

El Granada se mide al Lorca con la necesidad de no confiarse ante el que podría parecer un rival menor. Oltra ya avisó a sus jugadores de que no hay partidos fáciles en Segunda

Cinco victorias en los últimos seis encuentros avalan a los rojiblancos como un serio candidato a luchar por el ascenso. La plantilla rinde bien y el equipo está tomando buen ritmo, pero la competición apenas empieza y un tropiezo ahora podría tirar por la borda todo el trabajo realizado anteriormente. José Luis Oltra es consciente de que el mayor riesgo para sus pupilos ahora mismo podría ser un exceso de confianza, por lo que ya les ha advertido en privado de que el Lorca es un rival que debe ser respetado. La Segunda no da margen para confiarse.

Los locales llegan al encuentro en una racha positiva y con el ambiente necesario para dar un empujón extra al equipo cada vez que salte al campo. Ganar cinco de los últimos seis partidos ha hecho que los nazaríes escalen puestos en la tabla y lleguen incluso a ocupar el ascenso directo de forma temporal, hoy podría darse un nuevo asalto, y ahí se fija el objetivo. La enfermería se ha vaciado sensiblemente y hombres importantes como Germán han vuelto a la relación de jugadores convocados, si bien finalmente no se ha podido incluir a Adrián Ramos, que hubiese llegado muy justo. Baena, lesionado, y el sancionado Menosse completan el capítulo de bajas.

Enfrente, un rival que aún no conoce la victoria fuera de casa. El Lorca es, en principio, uno de los equipos más débiles de la categoría, algo que se muestra reflejado en su penúltima posición en la tabla. Sin embargo, el técnico del Granada ya ha advertido de que se trata de un equipo que está sabiendo jugar, pero no le están saliendo las cosas. Los rojiblancos ya se han atascado esta temporada ante equipos de la zona baja como Nástic o Albacete, 19º y 18º clasificados respectivamente, por lo que todo es posible en esta categoría.

Así pues, el Granada afronta un nuevo encuentro que podría volver a ayudarle a tomar impulso, pero con la seguridad de que el mayor enemigo del plantel en estos momentos es él mismo. La carrera por el ascenso es muy larga, pero ya ha empezado, un error podría dejar rezagado a cualquiera, y las piedras más pequeñas también pueden hacer al gigante más grande tropezar.