El Granada no perdona la siesta y se echa a dormir una hora, con la salvedad de un Kunde impetuoso. Con el marcador en contra y experimentando atrás, los de Morilla rascan un empate que no es, a pesar de lo que el partido dijera, bueno para sus intereses. Pedro brilló como revulsivo y Varas dio motivos a sus detractores con una pifia en el gol de Xisco

Era una final. A estas alturas y con estas circunstancias no cabía denominar de otra manera al partido que enfrentaba al Granada con el Osasuna. Sin embargo, y como todo buen español promedio, el cuadro rojiblanco aprovechó la sobremesa para, indolente, tirar una primera parte aburrida. El Granada se fue 0-0 al vestuario y gracias. Al final de los noventa minutos, de la anterior frase, sólo cambia el resultado. Empate celebrado por los osasunistas y temido por los granadinistas, que ven como se desaprovecha otro pinchazo de arriba -el del Cádiz ante Alcaraz-. Como cualquier telefilm de sábado tarde en su televisión -por poner una cadena diremos la tercera-, todos sabíamos que al final el Granada no obtendría todo el premio y casi celebraría lo salvado. Previsible como el ataque de los de Morilla, quien volvió a hacer retoques en una alineación que, tras la destitución de Oltra, ha perdido en continuidad y esencia. En esta ocasión, y con respecto a la derrota en Lorca, el técnico rojiblanco regresó a Víctor Díaz a la titularidad y adelantó a Kunde, colocando a Montoro y Alberto Martín en la zona de anclaje rojiblanca. Puertas continuó con la confianza del entrenador sevillano, mientras que el peruano Peña fue desplazado a la banda izquierda. El cambio que más llamó la atención fue el realizado en la punta de ataque, donde Joselu fue pasto de las críticas y pasó al banquillo para dar la titularidad a Rey Manaj.

Más que tedioso fue el comienzo del encuentro, en el que el Granada apenas llegó con peligro al marco rival y sí tuvo que redoblar esfuerzos en defensa. El equipo volvía a mostrarse, como en estas dos jornadas con Morilla, mucho menos volcado al ataque, sufriendo el rápido Álex Martínez. Los de Diego Martínez quisieron aprovechar el titubeante inicio de los locales para poner el primero en el marcador sin haber inquietado en demasía a los zagueros rojiblancos. Hasta que Xisco se hizo grande en el área y ganó la pugna a los centrales para poner un cabezazo en la escuadra derecha de Varas. Todos cantaban el gol cuando el sevillano se colgó del aire y despejó el peligro con una soberbia palomita. De nuevo el Granada pecaba de falta de contundencia en el área propia. De capital importancia fue la falta de protagonismo de Puertas, al que sobraron movimientos y faltó clarividencia. Con la necesidad imperiosa de tomar las riendas del partido, el Granada se perdió en balones largos poco fructíferos y posesiones no muy duraderas que consiguieron acomodar más aún a los pamplonicas. Peña fue el primero que, desde la banda izquierda, interpretó acertadamente el partido, llegando a medio para buscar el uno para uno y la diagonal con Puertas. A él se unió Kunde para poner, por primera vez y con razón a la grada en pie. El peruano se marchó de dos y se la dio a Kunde para que el camerunés metiera la sexta marcha y se plantara desde el medio campo en el área de Sergio en apenas cinco zancadas. Su centro se encontró con la nada, un Manaj fuertemente marcado y una segunda línea que ni llegó ni se le esperaba.

En el profundo sueño de un Granada gris y frío aparecían, como únicos conscientes de la realidad que se jugaban, Peña y Kunde. El camerunés volvió a ganarse la ovación con un disparo desde mitad del campo que se topó con el poste ante la salida de Sergio Herrera. Fue la mejor ocasión del Granada en prácticamente el primer tiempo. En casa y ante Osasuna en lo que ya sí parecía una final. Descriptivo. Replicó con semejanza el Osasuna, pues los hoy amarillos colgaron tan pasada una falta que superó el área chica y a un Javi Varas al borde del colapso. Como había ocurrido en el área visitante poco antes, sólo el larguero pudo salvar al Granada del 0-1. La jugada caricaturizó de nuevo a la zaga a balón parado y se ganó no pocos pitos del público. Y así se acabó el primer tiempo, con la impresión amarga e impotente de que el Osasuna gozó sin nada de dos ocasiones manifiestas de gol y el Granada, con poco, poquísimo más, apenas pasó del centro del campo en disposición de hacer daño al rival.

Y así, lo normal es que se acabe pagando la falta de peligro e incluso, en algunos momentos, de sangre. Sangre que le faltó a la defensa y, sobre todo, a Javi Varas para despejar en condiciones un balón a priori sin demasiado peligro y que acabó dentro de las redes locales. Javi Varas se hizo un lío en una falta colgada al área con más fe que acierto y Xisco solo tuvo que empujar el balón mal rechazado (0-1). El gol animó al Granada a despertar del letargo y Rey Manaj y Germán contaron con dos ocasiones claras para hacer el empate al poco de verse superados. En ambas apareció un muy bien posicionado Sergio Herrera para evitar las tablas. Las sensaciones volvieron a ser las peores. Las de un Granada carente de ideas arriba, más allá de los arreones de Kunde- y una fragilidad defensiva nunca vista en la primera vuelta y que se ha agudizado con el cambio de técnico. Ni siquiera los fallos de los rivales ayudan a los rojiblancos a encontrar meta y de eso pudo tomar cuenta Puertas. El 10 llegó solo al segundo palo, nadie creía en el balón, quizá el tampoco porque el esférico se paseó por la línea de gol con Sergio Herrera vencido y todo para marcar. No llegó Puertas. Montoro tampoco acertó en un disparo raso que superó a Sergio pero no llegó a coger portería. Era todo o nada. La siesta de la primera parte había salido cara a Morilla y el sevillano deshizo el equipo que había planteado de inicio, colocando a Alberto como improvisado central para retirar a Germán y a Peña y meter en el verde a Pedro y Joselu. Tocaba, con media hora por jugarse, reinventar el once e intentar la desesperada. Todo, repito, como consecuencia de una primera parte tediosa y soporífera que dio para poco más que una siesta.

Y, como ocurriera en Lorca y con el mismo protagonista, el paso adelante del Granada fue aprovechado por un Pedro que oxigenó al equipo y un Montoro más llegador. Con todo perdido, el mediocentro se disfrazó de delantero y remató a la perfección un centro magistral de Pedro (1-1). La grada, aún enfadada con los suyos, se puso la camiseta del jugador número doce para apretar en un momento decisivo. Quiso contrarrestarlo Martínez añadiendo otro pilar al muro con el conocido Aridane. Volcados en busca del segundo, y con Alberto Martín poco hecho a tirar el fuero de juego, el Osasuna tuvo una ocasión peligrosísima que desbarató un, ahora sí, muy acertado Javi Varas. El sevillano tapó con el pie un disparo esquinado de Xisco. Respondió el Granada con la mejor jugada trenzada que conectaron Pedro y Kunde. El camerunés lanzó un cañonazo que puso en aprietos al portero del Osasuna. Igual de monumental que el portero visitante –incluso más dirán algunos- estuvo Álex Martínez. El lateral se lanzó al suelo para evitar el que habría sido el gol de la jornada, obra de Clerc tras driblar a tres rivales. El partido estaba en el filo de la navaja para cualquiera de los dos equipos. No ganaría el que más acertara sino el que menos concediera. El Granada lo hizo en un córner que pudo significar el 1-2, pero la volea de David salió por encima del larguero. El empate se daba por bueno en Navarra y, lastimosamente, dio la sensación de que podía parecerlo también a los pies de la Alhambra. Faltó intensidad y pugna en los últimos minutos, la emoción sólo la puso el marcador que seguía señalando empate a uno en el 90. Unai García disfrutó de una ocasión tremenda en el añadido, al rematar sin marca un saque de esquina que regaló la zaga granadinista. Por suerte, el cabezazo salió desviado. El partido no podía acabar sin polémica y el colegido, que no hizo un mal encuentro, decidió dar por terminado el choque cuando el Granada había forzado un saque de córner a favor. El equipo de Morilla sigue sin convencer y, tras el triunfo in extremis ante el Numancia, continúa en su particular caída libre. Desaprovechando los tropiezos de rivales directos. Los rojiblancos, cada vez con menos crédito en su corazonada, se permitieron el lujo de tirar otro primer tiempo y, precisamente, el crono y el juego no fueron suficientes para enmendarlo.

FICHA TÉCNICA

Granada CF: Javi Varas; Víctor Díaz, Germán (Pedro, 60´), Chico Flores, Álex Martínez; Montoro (Baena, 79´), Alberto Martín; Puertas, Kunnde, Sergio Peña (Joselu, 60´); y Manaj.

CA Osasuna; Sergio Herrera; Javi Flaño, Oier, Unai Garcia, Clerc; Fran Mérida, Arzura, Borja Lasso (Torres, 87´), Kike Barja (Aridane, 68´); Quique (David, 73´) y Xisco.

Goles: 0-1, Xisco (49´); 1-1, Montoro (65´)

Árbitro: Lopez Toca, amonestó a Germán (40´), Borja Lasso (56´), Unai García (67´)

Foto: LaLiga

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