Pese a haber hecho una temporada increíble las rojiblancas se han quedado de nuevo a las puertas. Las goleadas y el dominio de la mayor parte de los partidos disputados no han sido suficientes para que las nazaríes se alcen con la primera posición. Su rival directo, el Málaga, lo ha hecho todo, y los pequeños fallos de las granadinas las han dejado, una vez más, fuera de Primera

El Granada Femenino lo tenía todo para ganar, este iba a ser el año. Tras quedar las dos últimas temporadas subcampeonas, las nazaríes tenían claro su objetivo y comenzaron luchando con fuerza en cada uno de sus encuentros. Frente a ellas, tenían a un duro rival, el Málaga, que no lo iba a poner nada fácil.

Cualquier fallo podía decidir toda la temporada y así sucedió en la décima jornada cuando el conjunto rojiblanco al perder contra el Extremadura vio cómo se le esfumaba el ascenso de entre las manos. Aún así, seis partidos después, las granadinas tenían la oportunidad perfecta para resurgir en el enfrentamiento ante su rival directo, pero el resultado no fue favorable para las nazaríes (2-1) que comenzaron a quedarse sin opciones.

De esta manera, y a falta de un partido, el Granada Femenino se ha vuelto a quedar con las ganas. No obstante, en su último encuentro disputado en el Estadio de la Juventud frente al Híspalis, las rojiblancas han querido agradecer el apoyo recibido a su afición y han salido con todo, firmando un 5-1, que pone el broche final a una temporada casi perfecta, pero con un agridulce final.

Foto: Granada CF

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