Miguel Ángel Portugal toma el relevo de Pedro Morilla. El técnico regresa a España tras su exótico paso por India y firma para lo que queda de temporada. Cinco encuentros en los que el Granada tratará de evitar el fracaso deportivo que supondría no ascender a Primera División 

El Granada CF acaba de hacer oficial lo que era un secreto a voces desde la jornada de ayer. Miguel Ángel Portugal se hará cargo del primer equipo rojiblanco después de que Morilla fuera destituido. La derrota ante el Huesca fue el detonante de un cese que venía rumiándose durante toda la semana previa al “Diluvio de El Alcoraz”. La cantidad irrisoria de puntos sumados -uno de los tres peores equipos de Segunda en ese dato desde que Morilla asumiera el mando- terminó por hacer inevitable el cambio de rumbo. El primer nombre en salir a la palestra fue el de un conocido en el seno rojiblanco, Abel Resino. El otrora portero del Atlético fue ofrecido por su representante, aunque el Granada cerró la puerta a la que habría sido su tercera etapa. A primera hora de la tarde del lunes, trascendía el nombre de un entrenador algo olvidado en este país, pero que ha engordado su currículo con alguna que otra exótica aventura deportiva. En una de ellas terminó incluso celebrando títulos. Portugal, nacido en Burgos hace 62 años, destacó como jugador en su etapa en el Real Madrid. Así llegó a vestir la camiseta de la selección olímpica nacional que consiguió clasificarse para los JJOO de Moscú 1980, aunque Santamaría no le hiciera jugar en la fase final.

Después de colgar las botas, Miguel Ángel Portugal entrenó al filial madridista, el Toledo, el Córdoba o el Racing de Santander entre otros. Tuvo varias etapas en el club merengue, aunque no siempre ejerció como entrenador. De hecho, con respecto al primer equipo madridista, su puesto más influyente fue el de secretario técnico durante la presidencia de Ramón Calderón. Se despidió, temporalmente, de España tras ser cesado en su segunda etapa con el Racing de Santander por Ali Sayed. Marchó a Bolivia, para fichar por uno de los clubes de mayor importancia con el claro objetivo de hacerlo campeón. Se trata del FC Bolivia, con el que consiguió coronarse campeón del Torneo Clausura 2013 y de la Copa de Invierno del mismo año. Llamó la atención de uno de los habituales en la Copa Libertadores, el Atlético Paranense brasileño. Tras dirigir al furaçao de Brasil, Portugal regresó a España para acudir a la llamada de emergencia del Real Valladolid, al que sacó del descenso. Más tarde, en la misma temporada, sería cesado por la institución pucelana. Argelia, de donde se marchó por impagos, e India son los siguientes dos destinos que completan su trayectoria como técnico. Un camino que, de momento, acaba en Granada. El reto es mayúsculo, pero los dirigentes nazaríes estaban en una difícil tesitura y han tomado la decisión de apostarlo todo por Portugal cuando faltan cinco encuentros. La experiencia con la que cuenta ha sido, sin duda, un importante aval en su contratación. Y es que fue precisamente la falta de esta como entrenador en el fútbol profesional la que cuestionó la capacidad del preparador hispalense para con el objetivo exigido. Ahora, sin margen alguno para el error, Portugal tratará de cambiar la cara a un Granada deprimido y sumar de tres en tres para alcanzar la zona de playoffs. Será una prueba contrarreloj que, de superarse, devolvería a Miguel Ángel Portugal al escenario más relevante del panorama nacional.

Foto: GOAL

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