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El mallorquín está siendo el foco de las iras por parte de la afición

Dani Benítez está ante su último tren de Primera, al menos con el Granada. El veloz extremo izquierdo rojiblanco está pasando por un inicio de Liga complicado en el que aún no ha demostrado su talento. La grada le reclama y su autoexigencia le está pasando factura mermando su juego. Dani Benítez necesita regresar.

Ya ha jugado los cuatro partidos de titular y la sensación es que sigue lejos de su mejor versión. No ha ofrecido más que detalles leves de lo que puede ser su rendimiento. Aunque la picaresca no la ha perdido, tal y como demostró el disparo desde el centro del campo sobre la meta de Osasuna cuando ésta estaba vacía. Pero poco más. Su periodo de baja actividad del pasado curso le sigue pasando factura y probablemente ahora sea el momento de pasar por la caja de las iras rojiblancas. El aficionado le despidió con una pitada el pasado domingo y le dedicó alguna durante el encuentro.

Las estadísticas hablan por sí solas. Ha jugado 272 minutos siendo sustituido en los cuatro partidos. Apenas ha rematado seis veces contra la portería del rival y ha sufrido dos fueras de juego. Sin embargo lo que parece cabrear más a la afición en este inicio es su demoledora estadística de balones perdidos por recuperados. El extremo del Granada ha recuperado 12 balones pero ha perdido el triple, 36. El principal crítico es el propio futbolista que sabe que debe mejorar. De momento cuenta con la confianza de Lucas, la grada debe darle algo de cancha. Porque Dani Benítez necesita regresar y el Granada le necesita.

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