2013, el año de la consolidación en Primera, GranadaCFWeb

El año que acaba será recordado como uno de los mejores años en la historia del club

2013 es el año rojiblanco por excelencia. Si en España uno de los clubes que comanda es el Atlético de Madrid, en el mundo lo es el Bayern de Munich, que a su manera también es rojiblanco. Sin embargo en Granada el club que más pasiones levanta y que ya lleva así 82 años, es el Granada Club de Fútbol. Un equipo que en este año 2013 ha vivido su año más regular desde que regresara a la élite. Se podría hablar del año de la consolidación granadinista en Primera.

El año empezó con Anquela y muchas dudas. El técnico procedente del Alcorcón llegó a Granada con mucha ilusión y otra tanta dosis de inexperiencia que acabaron por echarle del banquillo granadino. Su derrota en Sevilla por tres goles a cero significó el punto y final a una relación que duró 23 encuentros (21 de Liga y dos de Copa del Rey ante el Zaragoza). El voluntarioso ex técnico granadinista se marchó dejando en Granada la sensación de que se iba una buena persona al que la situación de Primera le vino por momentos grande. Quizá ahí llegó el punto de inflexión del año 2013. La destitución de Anquela primero y la llegada de grandes jugadores como Nolito, Recio, Buonanotte y Aranda. Cuatro futbolistas que acabaron siendo claves en el esquema del nuevo entrenador que llegó a Los Cármenes, un viejo conocido de la afición, granadino y hombre de la casa: Lucas Alcaraz. Aunque no era el técnico que muchos esperaban, pues se barajaron otros nombres, sí acabó siendo el mejor entrenador posible para un Granada que tenía que salvarse sí o sí a final de temporada.

Su comienzo en el banquillo rojiblanco no pudo ser mejor. Cambió el esquema del trivote de Anquela al 4-4-2 con Aranda y El Arabi en punta. Un sistema táctico que tuvo su éxito apenas cuatro días después de volver Lucas a Granada. Pues casi 40 años después el equipo supo lo que era vencer al Real Madrid con dato curioso incluido. Cristiano Ronaldo, la estrella rutilante del equipo merengue y uno de los que optan al balón de oro, se hizo rojiblanco por unos instantes y anotó su primer gol en propia puerta de su carrera que acabó significando la victoria granadina. Un uno a cero en Los Cármenes que levantó a una grada dispuesta a vivir una segunda vuelta más cómoda y divertida. El siguiente envite tras el Real Madrid pareció indicar que iba a ser así. Una victoria por un contundente cero a tres en Riazor ante el Dépor, uno de los rivales por la permanencia, disparó al Granada en la tabla y recuperó la moral de una plantilla que se vio capaz de sacar una permanencia que hacía poco peligraba. Pero la gran racha acabó muy pronto ya que tras aquel encuentro, los granadinistas pasaron nueve jornadas sin volver a ganar, con siete derrotas y solo dos empates ante Zaragoza y Levante que sin embargo nunca llevaron al Granada a estar en descenso. En aquella nefasta época, aparte de haber muchos que pidieron la cabeza de Alcaraz, sobre todo tras las dos goleadas consecutivas por cero a cinco y cinco a cero ante Betis y Atlético de Madrid respectivamente, se vivieron dos mini pretemporadas. En el complejo marbellí del Marbella Football Center donde entre reuniones y una plantilla hecha una piña se consiguió levantar el vuelo. Logrando cinco jornadas sin perder que hicieron que el Granada se salvara con una jornada de antelación. Inolvidable será ya para la historia granadina el partido ante la Real Sociedad en Anoeta donde la casta y el coraje rojiblancos quedaron todos unidos en las botas de Recio que logró un empate en el tiempo de descuento que finalmente supuso el noventa por cien de la permanencia. Un empate con valor doble al ver como el equipo vasco acabó la Liga clasificado para la Champions League.

La pasada temporada será recordada por eso y por otros detalles que han marcado para siempre el devenir rojiblanco. Además de lograr salvarse en la jornada 37 pese a perder en Mestalla ante el Valencia, la última jornada en casa sirvió para despedir a uno de los jugadores que más minutos y partidos ha disputado con la camiseta granadina. El eterno capitán Manolo Lucena decía adiós al club de sus amores tras haber estado toda una década unido a él. Un tiempo el que pasó por las peores situaciones de la historia del Granada y también por las mejores. Uno de esos futbolistas que hicieron especial a un club por el que nunca dejó de luchar. Lucena se fue con la cabeza alta y con el orgullo intacto de haber dejado a su Granada en Primera división. Pero si de granadinos iba la cosa, los granadinos de los filiales también vivieron una época de esplendor absoluta. Primero el Granada Femenino haciendo historia al lograr un ascenso casi inmaculado a Primera división tras ser las reinas de la categoría y hacer partidos realmente memorables que engancharon a la afición. Un ascenso con más mérito si cabe pues las jugadoras del femenino no cobran por la labor que desempeñan. Amor por el fútbol y amor por unos colores. Y el otro filial, el Granada B, logró ascender también de categoría. Lo hizo además a la Primera tras haber ascendido la temporada anterior a Tercera. Los de Joseba Aguado lograron obtener su billete para jugar esta campaña en la 2ªB donde tantos años había estado el primer equipo y a donde tanto tiempo le había costado volver a  aquel Granada moribundo de Tercera. En el filial de la pasada campaña destacaron todos pero especialmente dos hombres, Nico Hidalgo que continúa su progresión en 2ªB y Pedro Conde que se hizo un nombre como delantero al anotar goles de todos los colores. Goles que sirvieron para que el Granada B hoy día sea equipo de 2ªB.

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La presente temporada 2013-2014 es la confirmación de que el club sigue creciendo. Tras asegurarse la continuidad de Lucas Alcaraz el Granada confeccionó su plantilla más equilibrada desde el retorno a Primera. Su tercera campaña consecutiva en la Liga BBVA cuenta con hombres que sobresalieron en ella el pasado curso. Piti, Riki e Iturra son los tres grandes fichajes del mercado veraniego granadino. Al tiempo que nos dejaban Mikel Rico, que está haciendo una excepcional Liga en el Athletic Club y Guilherme Siqueira que estuvo a punto de firmar por el Real Madrid y que finalmente se marchó al Benfica para cumplir su sueño de jugar en la Liga de Campeones. Y ya sin Lucena ni Iñigo López, dos de los artífices de los ascenso, el Granada está haciendo una campaña en líneas generales bastante eficiente y cómoda para el club a nivel estadístico. El equipo tiene tras 17 jornadas disputadas 20 puntos que son prácticamente la mitad de la permanencia -los dos años anteriores el Granada se salvó con 42- y aún quedan dos encuentros de la Primera vuelta. Y aunque ha sufrido su primer revés de la temporada al caer en Copa tras tenerlo todo a favor ante el Alcorcón, la única asignatura pendiente de este Granada parece volver a recuperar las viejas sensaciones de Los Cármenes y vencer de nuevo como antaño. Aunque para ser justos haya que recordar la entidad de los rivales que han pasado por la ciudad de la Alhambra esta Liga. Los Real Madrid, Valencia, Atlético de Madrid, Sevilla o Athletic Club ponen difícil la tarea de vencer a cualquiera. A pesar de ello el equipo entrenado por Lucas Alcaraz dió la cara en la mayoría de estos encuentros y hasta logró vencer al Athletic que ahora mismo ocupa puestos de Champions.

En definitiva, 2013 ya es historia y en el Granada será recordado con cariño. Con el cariño que da pensar que este club sigue creciendo paso a paso. Porque no sólo en lo deportivo sino en lo institucional el año deja una buena noticia, el Granada tendrá su propia Ciudad Deportiva tras soñarlo durante mucho tiempo.