11452123316 ce28dcf9c6 c

El Granada vuelve a hincar la rodilla en Los Cármenes ante el mejor visitante del año

Negra Navidad. Así parecen pintar las fiestas de los granadinistas y del Granada CF este año. La Real Sociedad se vuelve para Donostia con tres puntos más “saqueados” de Los Cármenes. La séptima vez de nueve ocasiones que esto ocurre. Athletic y Málaga fueron derrotados; no se cedió un solo empate, que debieron ser los de Valencia y Sevilla.

Pese a la decepción del nuevo “alcorconazo”, Los Cármenes alentaba. El equipo salió a tener la posesión y alargó muchas jugadas hasta el extremo. Balonmano, por momentos. La Real no salía y Vela y Griezmann no aparecían. Pero el Granada no creaba peligro y las avispas realistas, Griezmann y Vela, comenzaban a trazar diagonales en ¾ de campo. Algo que leyó muy bien José Ángel, su lateral izquierdo, que llegó con mucho peligro a línea de fondo. Ante la reacción visitante el Granada encontró huecos y Yebda y Brahimi intentaron sorprender en dos llegadas. La creación de juego comenzaba a mermar, y el chileno Iturra perdió varios balones que dejaron claro que no era su mejor día.

Y apareció Roberto. En primer lugar, con un disparo ajustado pero flojo de Griezmann que fue respondido por una intentona de El Arabi que obligó a Bravo a volar. Luego, con un disparo durísimo de Bergara que desvió de forma milagrosa. Pero antes de la media hora, Vela, en un balón a la espalda de los centrales muy similar al gol de Gameiro dos jornadas atrás, se anticipaba a Roberto y anotaba previo paso por el poste. Jarro de agua fría que fue contestado a los diez minutos por Piti. En uno de sus desbordes hacia dentro –una constante en él y Brahimi durante todo el partido, tanto con balón como sin él para ofrecerse-, su disparo con la zurda hacía un extraño y sorprendía a Bravo para devolver la tranquilidad. Sin embargo, la Real no quiso que la locura cediera, y tras otra parada milagrosa de Roberto a Vela, Griezmann culminaba un contragolpe perfecto para dejar petrificada a la grada.

▷ Leer  Granada 2-0 Andorra: La dupla Uzuni-Callejón da la victoria en Los Cármenes

La segunda parte arrancaba con la desafortunada lesión de Yebda y el cambio por Recio. Mantener el sistema, algo lógico. Volvieron los avisos por parte de ambos equipos en un toma y daca que parecía más fuerte cuando el puñetazo era blanquiazul. Roberto frenaba a Agirretxe y Bravo hacía lo propio con un disparo envenenado de Brahimi. El Arabi y Griezmann lo intentaban de forma más tímida, y en el 64’ llegaría el gol decisivo. Un nuevo error en la salida de balón dejaba a Vela contra Foulquier, y el mexicano reventaba la red con un cañonazo imparable. Ahí acabó el partido.

Acabó porque la Real impuso oficio y tuvo la pelota de forma inteligente, y porque la grada se vino abajo. Llegaron los reproches a Lucas Alcaraz y a los jugadores de forma individualizada. Se cebó con Foulquier, quizá permisivo en el tercer gol realista. Nada contentaba ya al granadinista, a pesar de que un segundo gol metía de lleno al equipo en la lucha por los puntos y conectaba a la grada. Pero el gol no llegó, pese a la pujanza de Riki desde la derecha y Piti desde cualquier lado.

El final del partido no tuvo historia –porque la gente no lo quiso-. La imagen y el sabor de boca de cara a Navidad fue pobre ante un rival superior en todo. Mantener la calma en el periodo festivo es clave. Ni tras Vallecas optábamos a Europa, ni ahora somos carne de Segunda. Calma.