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El Granada logra su primera victoria en Vallecas en Primera. Y lo hace en un encuentro en el que jugó con uno más casi una hora y que sin embargo se pudo escapar en cualquiera de las muchas ocasiones que la casta del Rayo hizo recular a un Granada excesivamente conformista. Para el recuerdo el error inexplicable de El Arabi cuando todo parecía claro para ser gol y el primer tanto de Riki con la camiseta rojiblanca

Mala plaza parece a priori Vallecas para retomar la senda de la victoria. Mal lugar pues nunca ha vencido el Granada en el feudo del Rayo en Primera y además las dos últimas derrotas llegaron de idéntica forma aunque con distinto sabor. En el último suspiro del encuentro.

Para evitar repetir males pasados y asestar un zarpazo en la Liga de no bajar, Lucas no pudo contar hoy con Buonanotte, que lesionado, no viajó a Madrid. Y aunque el argentino no es titular con regularidad, siempre supone una variante táctica para un Granada que parece haber encontrado por fin su equilibrio.

Enfrente de los granadinos un David que siempre busca su Goliath. El Rayo es de esa clase de equipos que merecen todos sus logros por lo difícil que les supone obtenerlos. Y hoy además con uno de sus viejos y más amados escuderos en las líneas rivales. Hablamos de Piti, el catalán que es ahora uno de los aclamados líderes de los granadinistas.

Así, como las pinturas negras de Goya se presentaba el encuentro. Entre un universo en el que aunque no se notara la tragedia estaba de fondo. Probablemente por ello el encuentro comenzó con un ritmo pausado. Pero con los primeros trazos de un lienzo en el que parecía que los rojiblancos, hoy de azul oscuro, iban a ser la nota más dominante.

Al menos desde la presión, donde hoy los hombres de Lucas se esforzaron con mucho acierto. La salida del balón rayista siempre fue difícil merced a que Brahimi, El Arabi y Piti no dejaron a Gálvez y Galeano sacar el esférico con claridad desde la defensa. Obligando a balones largos que hacían que el encuentro entrara en fases de un soporífero conformismo. Aunque cuando los franjirrojos empezaron a triangular jugadas las ocasiones le correspondieron a ellos. En lugar de un Granada demasiado espeso.

Para la historia quedará el tremendo error que cometió El Arabi en el minuto 31. Falló un gol cuando lo más difícil era precisamente eso, fallar. Un pase perfecto de Brahimi al marroquí que lo dejó sólo con la meta ya vacía. Pero erró y el tinte se volvió negro de golpe en el partido granadino. Que tuvo que recuperar la fe tras la equivocación. De ello se encargó Fran Rico tres minutos después haciendo el primer gol del partido de falta directa.

Muñiz Fernández expulsó por doble amarilla a un Nacho que cometió dos errores de juveniles en forma de falta en sólo cinco minutos. Y con uno menos y un gol en contra, al Rayo le tocó remar contra corriente toda la segunda mitad. Para que el Granada que pudo haber sido todo pena tras el fallo de El Arabi siguiese confeccionando un cuadro en el que cada vez había más color.

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Pero lo cierto es que la vuelta desde túnel de vestuarios demostró la casta del Rayo Vallecano y de su técnico Paco Jémez. Sin nada ni nadie a quien esperar, los madrileños adelantaron sus líneas e hicieron recular a un Granada que parecía que iba a dejar la suerte  de su partido a los contragolpes. Algo que el Rayo aceptó de buen gusto y permitió que el duelo se decidiera así.

El problema del Granada fue que se confió en exceso. Llegaba en ocasiones al área de Rubén sin problemas y hasta en superioridad y de repente se hacía de noche. El mal que suele padecer Brahimi de no dar el último pase se repitió en todos y cada uno de los rojiblancos, incluido el propio Piti que ante su ex equipo, el Rayo, jugó su peor partido desde que juega para el Granada.

Roberto, inexplicablemente, tuvo que erigirse hoy en el mejor jugador de los granadinos. Y digo inexplicable porque con un jugador más, el partido siendo ganado por parte de los de Alcaraz y con ocasiones desperdiciadas por El Arabi, Brahimi y cía, parecía increíble que Roberto tuviese que ser el mejor jugador del Granada. Que salvó varias ocasiones claras del Rayo.

Con todos los cambios efectuados por parte de ambos equipos  lo único que podía cambiar ya era el resultado. Y no sería porque el Rayo no lo intentaría. Porque asedió una y otra vez la meta de Roberto aunque cada vez con menos gasolina. Y fue justo cuando el fuel del Rayo se agotó cuando apareció un madrileño para asestar un puñalazo final a los locales. Hablamos de Riki que se reivindicó con un gol en el minuto 88 que fue mezcla de clase, veteranía y esfuerzo por parte del ariete.

Un gol que supuso el cero a dos y la victoria final para un Granada que jugó con su suerte y al que la suerte le sonrió hoy. No siempre será así.

Ficha técnica:

Rayo [0]: Rubén; Tito, Galeano (Mojica 45’), Gálvez, Nacho; Baena (Iago Falqué 81’), Trashorras, Bueno; Viera (Castillo 75’), Lass y Larrivey.

Granada [2]: Roberto; Foulquier, Mainz, Murillo, Brayan Angulo; Iturra, Fran Rico; Yebda (Recio 57’), Piti (Pereira 82’), Brahimi; y El-Arabi (Riki 71’).

Goles: 0-1 Fran Rico (34’) y 0-2 Riki (88’).

Árbitro: Muñiz Fernández (c. asturiano) amonestó con amarilla a Gálvez (11’), Galeano (22’), Piti (37’), Cobeño (44’), Yebda (45’), Fran Rico (76’), Angulo (77’), Larrivey (80’), Riki (83’) y expulsó por doble amonestación a Nacho (37’, 43’).

Incidencias: partido correspondiente a la 16ª jornada del campeonato nacional de Liga en Primera división (Liga BBVA). Entre Rayo y Granada. Los madrileños empezaban la jornada un puesto por encima descenso y los granadinos a cinco puntos de dichos puestos.