GRA124-VALLADOLID-04-01-2014-E 54397792096 54028874188 960 639

Los de Juan Ignacio Martínez quieren recuperar confianza tras un mal inicio

Si bien es cierto que el Granada CF atraviesa un momento crítico (reflejado en la concentración de La Manga) pese a la buena posición en la tabla clasificatoria, el rival de este viernes se encuentra en una situación emocional peor si cabe. El Real Valladolid, entrenado por el curtido Juan Ignacio Martínez, conocido como JIM, atraviesa un momento muy delicado con dudas sobre y entre sus jugadores. Un panorama que solo ilumina Javi Guerra.

Los pucelanos se encuentran al borde del descenso empatado a puntos con el antepenúltimo clasificado, el Celta. Su principal carencia, más allá de las limitaciones lógicas de plantilla debidas a un presupuesto humilde, se encuentra en la confianza de sus jugadores. Pese a que la premisa persigue la continuidad con respecto al curso pasado de tener la iniciativa con el balón e intentar sacarlo jugado, en varias ocasiones durante la temporada esta filosofía le ha costado goles por las perdidas en zonas peligrosas del campo. La transición ataque-defensa, por otra parte, posee varios defectos y más de una vez la defensa se ha visto desprotegida ante las ofensivas rivales.

Con el joven Diego Mariño (grata sorpresa) en portería, el Valladolid encuentra en su pareja de centrales una constante: Rueda y Valiente. El primero se encuentra en un mal momento físico que le hace llegar tarde a varias acciones, mientras que el segundo a menudo no puede salvar los errores de sus compañeros. Rukavina en el lateral derecho asegura físico y constancia, y Peña en el izquierdo, compromiso. Ambos constituyen dos buenos recursos ofensivos para JIM.

▷ Leer  El israelí Roi Reinshreiber arbitrará el Granada-PSV

En el centro del campo no estará Álvaro Rubio, quien cumple ciclo de tarjetas amarillas, ni Ebert, el jugador de mayor calidad de la plantilla. Acompañando al italiano Rossi (jugador de equilibrio, pero algo frágil) estará Víctor Pérez, un jugador joven que sin embargo acaba de recuperarse de una lesión de larga duración y estará obligado a actuar desde el inicio. Secundados por Óscar en la mediapunta, Bergdich (sacrificio para ocupar toda la banda izquierda) y Larsson (segundo punta que ocupa el interior derecho ante la baja de alemán). Movilidad en esa zona de ¾ pero que no culmina en un juego fluido. Dada esa circunstancia, se apuesta por el juego directo hacia su delantero y estrella.

Javi Guerra soluciona gran parte de los problemas de su equipo para llegar a gol y convertir. En primer lugar, por su portentoso juego de espaldas que le permite arrastrar a los centrales por su corpulencia y dejar libres ciertos espacios que son aprovechados por los jugadores de segunda línea. En segundo lugar, es un delantero centro nato al que, pese a costarle la adaptación a Primera División, mantiene intacto el olfato que aupó al Valladolid a la máxima categoría del fútbol español.
Con el precedente post-Navidad del empate frente al Betis, el Valladolid podría presentar en Granada su versión más conservadora, lejos de su feudo y sin la obligación de llevar la iniciativa. Si los centrales del Granada son capaces de ganar la batalla a Guerra, y la inocencia del Valladolid es bien leída por los rojiblancos, los tres puntos deberían quedar en el Nuevo Los Cármenes.