Málaga y Granada se la juegan en un derbi con olor al pasado, GranadaCFWeb

Granadinos y malaguistas vivieron una situación parecida hace casi cuarenta años

El próximo domingo el futuro se juega en La Rosaleda. Granada y Málaga o Málaga y Granada tienen la oportunidad de verse las caras luchando por no bajar en el feudo de los malagueños. Una situación que recuerda mucho al último episodio de parecidas circunstancias vivido entre ambas entidades hace ya casi cuarenta años. En concreto en la campaña 74-75 cuando los dos equipos también estaban inmersos en la lucha por no descender a Segunda.

Fue entonces cuando los derbis entre Málaga y Granada eran de todo menos amistosos. Demasiado en juego entre ambos clubes como para andarse con miramientos y abrazos amigables. No había tiempo para el descanso y los derbis eran auténticas batallas dentro y fuera de los terrenos de juego. Un ambiente muy distinto al que hoy día se respira entre ambas aficiones. Hoy unidas por haber pasado mucho tiempo creyendo en objetivos totalmente distintos. Algo que hace cuarenta años no fue así.

El 1 de mayo de 1975, en el marco de lo que sería la jornada 30 del campeonato nacional de Liga en Primera división de entonces, Málaga y Granada se enfrentaron en La Rosaleda en un encuentro que llegaba más igualado que nunca y con ambos equipos muy cerca del descenso que marcaba precisamente el equipo malacitano con 26 puntos. Mientras que los granadinistas tenían 27 Por aquel entonces la denominación blanquiazul era la de Club Deportivo Málaga y no Málaga Club de Fútbol como lo es actualmente, pero la esencia era exactamente la misma. Un equipo con lucha pero con calidad que era capaz de lo mejor y de lo peor en una misma temporada.

A aquel partido se llegó con la convicción de que el que perdiera se metería en un problema con difícil solución. Pues tras aquella jornada quedarían sólo cuatro más, al acabar la Liga con 34 jornadas y no con 38 como hoy día. Así que no había tiempo para concesiones sobre el terreno de juego. Además ambos equipos venían de perder sus encuentros y curiosamente el Málaga lo había hecho ante el mismo rival que esta jornada, el Real Betis Balompié. Por lo que el encuentro se planteó duro en emociones y duro en lo que había en juego. Los rojiblancos, entrenados por el mítico entrenador Joseíto, alinearon a su once de gala con Castellanos, Grande, Fernández, Parits o Izcoa entre otros. Por su parte en el C.D. Málaga entrenado por Carmelo Ros, destacaban, entre otros, Vilanova, Orozco o Castronovo.

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El encuentro como tal no pasó a la historia como uno de los más bellos del fútbol español. Pero sí pasó a la historia de ambas entidades por ser el último que se jugó en Primera entre Málaga y Granada. Y es que el partido que acabó con empate a uno con sendos tantos a la media de hora de partido primero por parte de Lorenzo para el Granada y un minuto después por Castronovo de penalti para los blanquiazules supuso un premio muy escaso a las aspiraciones de un Málaga necesitado de puntos que acabó perdiendo la categoría esa misma campaña por haberse dejado puntos tan importantes en casa como lo fue aquel derbi entre malagueños y granadinos que acabó decidiendo el futuro de los dos equipos.

El próximo domingo la historia se repetirá. Aunque no lo hará de forma tan dramática como entonces porque aún quedarán seis encuentros de Liga y tanto Málaga como Granada tienen cierto margen conforme a la zona de descenso. Pero de lo que no cabe duda es que volverá a verse un duelo en La Rosaleda entre granadinos y malagueños por no bajar, que hacía cuarenta años que no se vivía. Que gane el mejor.