El joven lateral zurdo está próximo a abandonar el cuadro rojiblanco en calidad de cedido. Cordero trata ya su fichaje para reforzar la defensa del Cádiz, equipo que militará en la Segunda División

El Granada y el Cádiz vuelven a negociar la incorporación de un rojiblanco al cuadro cadista. El desembarco del tándem «Pina-Cordero» se ha dejado notar en la planificación del cuadro amarillo, ya que son muchos los viejos conocidos de la afición rojiblanca que jugarán en el Ramón de Carranza el próximo curso. A Aridane, Abel Gómez, Ortuño o Nico Hidalgo, se les podría sumar en breve Brian Oliván. El lateral zurdo, jugador muy importante el pasado año en el filial rojiblanco, ha contado para Paco Jémez esta pretemporada, disfrutando de minutos en los partidos preparatorios. Su cesión al cuadro gaditano está bien encaminada según fuentes de la entidad amarilla, algo que no sorprende si se observa el historial de traspasos y cesiones que comparten el Granada CF y el Cádiz CF.

El fichaje de Brian por el Cádiz sería el décimo que realiza la directiva cadista. El jugador no ve con malos ojos una salida a un equipo de la categoría de plata, donde pueda crecer como jugador y abandonar la Segunda División B. Rápido, con gran habilidad para el golpeo a balón parado, un lateral de corte ofensivo,… Brian supondría una baja importante para el equipo de Lluis Planagumá. Su progresión invitó a Jémez a incluirlo en la lista para la pretemporada, compitiendo por un puesto con Martins y Gabriel Silva. Sin embargo, y a pesar de haber mostrado confianza y descaro, el salto de Segunda División B a Primera se le queda aún grande, por lo que la mejor opción es la salida a un equipo de las características del Cádiz.

No es el único jugador sobre el que ha puesto sus ojos el nuevo director deportivo cadista. Y es que Cordero también pretende hacerse con la cesión de Darwin Machis, si bien parece que el venezolano tiene este año más papeletas que nunca para quedarse en el primer equipo nazarí.