Derrota clara del Granada ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El equipo rojiblanco no compareció sobre el césped y fue un juguete roto en manos de un conjunto merengue que hizo cuanto quiso con los nazaríes

Está feo ser mal educado. Es decir, no se puede ir a casa de un anfitrión de lujo, que acaba de estrenar cubertería de oro y no saber de protocolo. Lo lógico es ser consecuente y usar buenos modales. Eso es algo que se aprende desde pequeños. La educación lo es todo y la del Granada ha resultado ser inmaculada este sábado en el Bernabéu. Ni un grito de más, ni una molestia al Real Madrid, como debe ser. Sin molestar al club que acaba de ganar todo lo ganable a nivel internacional y de clubes.

Tampoco es que Zidane fuese a guardarse nada. Jugaron todos y no entró alguno más porque solo se pueden alinear a once. El Granada por su parte se aseó pero con barba de tres días. De esas que quizá merecen un repaso. Y el Madrid, gustoso, se lo dio. Ni el regreso de Uche al once inicial en Liga Santander hizo que el dueño de la casa se sintiera molesto. Al contrario, el Real Madrid se sintió en su Bernabéu más en casa que nunca. Con su habitual silencio pero con los goles cayendo uno tras otro. Y la primera aproximación fue con un centro de Carvajal envenenado en el minuto 5 que era consecuencia del control de la posesión madridista. Casi un monólogo.

A modo de aperitivo, el primer disparo en el minuto 9 fue de un Marcelo que recordará con mucho cariño al Granada a buen seguro. Visitantes tan educados no vienen todos los días. Para seguir el manual de buenas prácticas, Samper le abrió la puerta a Isco para que entrase tranquilamente hasta la cocina. Benzema le sirvió el plato y el malagueño se comió su guiso. Un deleite a los 12 minutos que auguraba lo que vendría después. Ocho después, el gol de Benzema en fuera de juego. Solo seis minutos después llegó otro más de Cristiano que remató a placer dentro del área tras un centro de Marcelo que jugó como quiso con Tito.

Tan bien se estaba portando el Granada con el Madrid que la primera vez que Ochoa tuvo el balón en sus manos fue a la media hora, todo lo anterior había sido para sacarlo de dentro de la portería. El marqués Isco, bien agradecido, le regaló un doblete a sus huéspedes cuando solo había pasado media hora. Porque no hay que esperar mucho no vaya a ser que la comida se enfríe. Aunque algo sí que se puso tibio. Los madridistas tampoco tenían ganas de hacer mucha más sangre porque el Granada estaba siendo un buen amigo.

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La segunda parte no fue otra historia aunque comenzó con un Granada más serio. Pese a que a Zidane poco le importaba la herida granadina y metía más leña al fuego por si hacía falta dando entrada a James por Kroos, los de Alcaraz atisbaron una pequeña luz de calma. Tampoco demasiada porque hasta Nacho, central hoy en el Madrid, se permitía el lujo de estar casi más tiempo en ataque que preocupado de defender el arco de Keylor Navas.

Como no hay que ser descorteses con el mejor equipo del mundo del año pasado, el Granada siguió haciendo regalos. Le tocó el turno a Uche que vio pasar detrás suya a Casemiro que quería hacer el quinto y así fue. Ojo que incluso entró Coentrao. No es una broma macabra. El luso sustituyó a Marcelo porque el lateral brasileño bien se merecía una ovación por su gran partido ante el Granada.

Tampoco hubo mucho más que contar. Con el Granada viendo que el plato ya estaba frío, quiso completar el círculo convirtiéndose en el juguete madridista al que solo le faltaban los olés que caben entre pipas en la grada del Bernabéu. No obstante, lo más caliente en el partido era la sangre de Alcaraz por el exceso de descarrilamientos de Uche que acabó sustituido antes de que por ser demasiado educados Osasuna acabara cobrando también la factura la próxima jornada. Porque ahí el Granada sí se juega la vida aunque con tanta pleitesía, lo único que puede acabar haciendo es bajar los escalones que conducen directamente a la segunda planta. Donde acaban los invitados menos agraciados. Donde hay menos luz.

Ficha técnica:
Real Madrid [5]: Keylor; Carvajal, Varane, Nacho, Marcelo (Coentao 68’); Casemiro, Modric, Kroos (James 46’); Cristiano Ronaldo, Isco (Asensio 50’) y Benzema
Granada [0]: Ochoa; Tito, Vezo, Lombán, Gabriel Silva; Tabanou (Ponce 77’), Samper, Uche (Javi Márquez 60’), Pereira, Boga (Bueno 65’) y Kravets
Goles: 1-0 Isco (12’), 2-0 Benzema (20’), 3-0 Cristiano (26’), 4-0 Isco (30’) y 5-0 Casemiro (58’)
Árbitro: Iñaki Vicandi Garrido (c. vasco) amonestó con amarilla a Samper (43’), Uche (56’), Gabriel Silva (70’), Casemiro (72’) y Tabanou (73’)
Incidencias: partido correspondiente a la 17ª jornada del campeonato nacional de la Liga Santander. El Real Madrid recibía en casa a un Granada penúltimo necesitado de victorias para agarrarse a la salvación. Por su parte los merengues llegaban líderes en solitario y sin haber perdido ningún encuentro en la temporada.

Imagen: LaLiga Santander