Un Granada indolente se estrella contra el Valencia en un partido decisivo para las aspiraciones nazaríes, forzados a ver como la permanencia se aleja jornada tras jornada. Zaza sentenció a los rojiblancos con un doblete en veinte minutos, mientras que Ponce se encargó de incendiar la grada

Cuando gran parte de la plantilla es consciente de que el año que viene no vestirán de rojiblanco, jugarse la vida no es suficiente. Pese a la insistencia de Lucas Alcaraz a la hora de pedir actitud – por no decir huevos – y hablar en el campo en lugar de en la sala de prensa, los jugadores volvieron a mostrarse apáticos mientras un Valencia decidido a puntuar les arrollaba.

Los primeros quince minutos del encuentro sí respondieron a la petición de un buen arranque por parte del míster nazarí, pero los futbolistas olvidaron el resto de peticiones de su técnico. Pereira se mostró acertado en su posición natural y cargó con la ofensiva del equipo, pero cuando mejor se encontraban, Zaza envió a la red un cabezazo al rematar un centro medido de Montoya (18′). El delantero ‘ché’ superó en todo momento a Ingason y no perdonó en esta ocasión.

Dos minutos más tardó el ariete en cerrar su doblete. Esta vez fue Santi Mina quien se encargó de buscar el área con un balón colgado que se cerraba hacia la portería de Ochoa para que Zaza, sin oposición alguna, batiese nuevamente a Ochoa. El marcador mostrando un 0-2 a los veinte minutos de un encuentro de tal importancia terminó con la paciencia de Los Cármenes, que no dudó en abuchear al equipo.

Con el segundo tanto valencianista, el Granada bajó los brazos y se limitó a dejar pasar los minutos. Kravets desapareció como referencia ofensiva y se solapó con Pereira, Carcela se vio obligado a abandonar la banda en exceso para tapar las carencias del ariete y Uche, posteriormente desplazado a la posición de central, se borró de la creación de juego.

El hat-trick de Zaza pudo haber llegado a los treinta minutos de juego. El Granada llegó al área visitante, pero las ideas se agotaron y nadie fue capaz de finalizar una de las jugadas más prometedoras del conjunto local en todo el partido. Al contraataque, Zaza se hizo con el balón y se plantó frente a Ochoa, que resolvió el mano a mano.

Un minuto después, un gol anulado a Santi Mina por fuera de juego terminó de sentenciar a un Ingason sobrepasado en todos los tramos del encuentro. Alcaraz tomó la decisión de retirarle del campo para dar entrada a Boga, retrasando a Uche al eje de la zaga.

Aún perdiendo el encuentro, los jugadores rojiblancos mostraron desidia, caminando por el campo y sin forzar jugadas que pudieran devolverles al encuentro. Así, el Granada llegó al descanso con un 0-2 en contra y sin el espíritu necesario para levantarlo.

Tras el receso, el discurso de Alcaraz pareció cambiar en algo a sus pupilos, que mejoraron en la faceta ofensiva hasta el punto de conseguir tres saques de esquina consecutivos posteriores a dos disparos que detuvo Alves con facilidad. Pero, una vez más, los mejores momentos del Granada culminaron con un nuevo gol en contra.

Soler cayó a banda y sacó un centro raso al corazón del área local, donde Santi Mina entró con facilidad mientras Foulquier se limitaba a mirar el desmarque del delantero. Con Ochoa fusilado, el 0-3 en el marcador confirmaba la desidia de un Granada sin corazón al que no le duele el descenso.

Samper salió al terreno de juego para volver a cambiar el dibujo rojiblanco. Estupiñán ocupó la posición de central, Héctor bajó al lateral, Boga cayó a la izquierda y Pereira, sacrificado en el doble pivote, volvió a ocupar la mediapunta. Fue esta formación la que trajo el único gol local. Ponce interceptó un mal saque de Alves, gambeteó en el área y batió al guardameta con un disparo raso.

Inesperadamente, el peor momento se vivió tras el gol del Granada. En la celebración del que es su segundo tanto esta temporada, Ponce mandó a callar a la grada, que le contestó con cánticos de “Ponce vete ya” y pitidos cada vez que tocaba el balón, acompañados de peticiones a Alcaraz para que lo sacase del campo.

Todo lo demás pasa al plano de intrahistoria de un partido que muchos aficionados recordarán si el equipo termina cayendo en un más que probable descenso, pero en el que muchos de los jugadores – incluido Ponce – no volverán a pensar una vez retornen al club que ostenta su propiedad.

Ficha técnica

Granada: Ochoa; Foulquier, Ingason (Boga 32′), Saunier, Estupiñán; Uche (Samper 62′), Wakaso; Carcela, Pereira, Héctor y Kravets (Ponce 45′).

Valencia: Alves; Montoya, Abdennour, Mangala, Lato; Parejo, Medrán; Cancelo (Munir 65′), Soler, Santi Mina (Siqueira 86′) y Zaza (Orellana 73′).

Goles: 0-1, Zaza (18′); 0-2, Zaza (20′); 0-3 Santi Mina (54′); 1-3, Ponce (64′)

Árbitro: Iñaki Vicandi Garrido, amonestó a Uche (38′) en el Granada y Soler (46′) en el Valencia.

Incidencias: Partido correspondiente a la 31ª jornada de La Liga, que enfrentó a Granada y Valencia ante 15.087 espectadores.

Foto: Helena Callejón