El delantero colombiano no quiere jugar en Segunda División, aunque es sabedor de que su sitio hoy por hoy está en el Granada CF. Su idea, que el club rojiblanco y el Chongquing Lifan le permitan salir cedido los próximos cinco meses al América de Cali. El equipo sudamericano no puede afrontar la ficha del delantero, al que preocupa mucho su participación en el próximo Mundial. La cumbre tendrá lugar este mismo fin de semana

Adrián Ramos pedirá salir del Granada CF. Según ha podido conocer Granada CF Web, el jugador no está por la labor de jugar en Segunda División, menos aún en una temporada en la que se juega su billete al Mundial de Rusia 2018. La selección cafetera está entre las llamadas a clasificarse para la fase final y Ramos no pierde la ilusión por participar en la cita más importante del fútbol. Según fuentes colombianas consultadas por este medio, el jugador tiene una reunión prevista este fin de semana con los dirigentes del Granada y el Chongquing para tratar su salida, siempre en régimen de cesión, al equipo del que es hincha. El América de Cali, equipo en cuestión, no ha escondido su interés por el ariete y para Ramos significaría un paso adelante en su lucha por acudir al Mundial. Y es que, a pesar de que el jugador ha asegurado que se presentará en Granada, su deseo no es otro que volver a su país. El jugador piensa que una actuación notable en su Colombia natal le ayudaría a ser seguido más de cerca por el seleccionador colombiano y su rendimiento se vería mejor reflejado que jugando en la segunda española, con la competencia que tiene la delantera colombiana a día de hoy.

El problema, su elevada ficha. El salario del jugador es inasumible para el América de Cali, quien ha pedido un esfuerzo al jugador para que, de una forma u otra, consiga arribar al plantel colombiano. Este esfuerzo, que nunca resultaría en una bajada de salario, no sería otro que pedir al club chino que asuma buena parte de su ficha, pagando América de Cali el resto. El favor que Adrián Ramos trataría de conseguir se antoja ilógico para los asiáticos, que pagarían el salario de un jugador que no disfrutarían ellos, ni otro equipo de Lizhang, el Granada CF. Es más, el jugador no vería con malos ojos jugar en China al llegar 2018, si los próximos seis meses los pasa en el América de Cali. Y es que, la cesión de Ramos al club sudamericano sería hasta enero, para disputar el Torneo de Finalización del 2017, que comienza esta misma semana y finaliza por noviembre. La posibilidad de jugar la Copa Sudamericana y la Copa Libertadores depende del resultado de esta competición y el refuerzo de Ramos sería un salto de calidad para el conjunto que dirige Hernán Torres.

El jugador tiene claro su deseo y la convicción de que el mundial y su carrera dependen de su regreso a casa. Desde Sudamérica se afirma que Ramos se presentará en la ciudad de la Alhambra, si bien su intención no es otra que pedir que finalice su cesión al conjunto rojiblanco y poder firmar en préstamo con América de Cali. Una vez tenga lugar la cumbre, el delantero cafetero deberá esperar una respuesta de los mandatarios chinos. El Granada CF, en caso de que Ramos acabe saliendo, ganaría un cupo de extracomunitario, algo de lo que no puede presumir el Chongquing Lifan y que supondría a día de hoy un problema si el delantero finaliza su cesión en Granada. Esta es la situación que querría forzar el jugador, sabedor de que su cesión al América de Cali se convertiría, en ese momento, en la principal solución para el club chino. El entorno del jugador asegura que, de exprimir los cinco meses en Colombia, Ramos no vería como un riesgo disputar unos meses la Superliga China, ya que varias de las estrellas extranjeras de los equipos chinos son habituales en las convocatorias de sus selecciones.

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Foto: LaLiga