El proceso para retirar las esquinas está prácticamente finalizado, con lo que el Nuevo Los Cármenes volverá a su aforo habitual antes de la instalación de los andamiajes. El estadio recupera la imagen que siempre ha tenido, con esos cuatro característicos huecos en las esquinas del feudo rojiblanco

El estadio no contará con las esquinas. Es algo que ya se sabía, pues el aforo era excesivo para la Segunda División, más aún teniendo en cuenta que en los últimos años pocas veces se ha conseguido un lleno parcial del campo. Las esquinas eran, por tanto, una baja más en el proyecto de este Granada. Tras alcanzarse el correspondiente acuerdo con el Ayuntamiento al respecto del campo y su explotación, los operarios se pusieron manos a la obra con eficiencia y discreción, de tal forma que las esquinas se han retirado de Los Cármenes en poco tiempo.

El cambio, visible desde fuera del propio estadio, hará que el Granada cuente con el estadio tal y como se ascendió a Primera División. Con menos aforo y la presencia de estos cuatro grandes espacios entre gradas. La imagen, característica del Granada más humilde de Segunda B, vuelve tras varios años en los que las esquinas azules se habían hecho familiares para cualquier aficionado rojiblanco. Si al principio eran un «parche» para obtener mayor rédito económico y poder dar cabida a más espectadores, ahora es su retirada la que se hace extraña a los asiduos del Nuevo Los Cármenes. Por el descontrol en ciertos abonados que estaban ubicados en ellas y por el convencimiento de que el Granada regresará a Primera pronto, son muchos los aficionados que pedían en redes sociales la continuidad de estas estructuras. Pero lo cierto es que, contando las reformas que se hicieron para accesibilidad y nuevos palcos en Primera, el estadio contaría con unos 18.000 asientos aproximadamente aún sin esquinas. Un aforo que se antoja más que suficiente para un equipo en la categoría de plata y que aún no ha llegado a los 10.000 abonados.

Fotos: Granada CF Web | Álvaro López