El Real Zaragoza es uno de los grandes de la categoría y del fútbol español. Su historia reciente no ayuda a comprenderlo, pero el peso de su nombre y su escudo basta para saber que los maños están destinados a volver a Primera. Tras varios proyectos con brillantes nombres, este año Lapetra apuesta por la humildad de Natxo González y el hambre de Borja Iglesias

Temporada pasada: 16º (Segunda División)

Iglesias lidera el cambio. No, no está ante un análisis político, a pesar de que el «Sí se puede» y «Juntos podemos» son los principales lemas de una afición abonada al desencanto. Esa es la hinchada maña. La misma que ganaba títulos hace relativamente poco. El Real Zaragoza se hundió y aún dura el naufragio. De ser un equipo acomodado en la zona noble de Primera a celebrar la permanencia en Segunda. Así es el fútbol. No tiene memoria y, normalmente, no premia escudos sino méritos. Aunque esto último no siempre ocurre. El Zaragoza debe apuntar alto de nuevo. Focalizar su temporada en la consecución de, al menos, una plaza en el Playoff de ascenso. Eso, en una categoría tan templada como la de plata, bien merece el aplauso. La cuestión no está en apuntar en agosto, sino en concretar las aspiraciones en el transcurso de la campaña. He ahí la piedra del conjunto maño. La temporada en sí. Todos los veranos llegan nombres ilusionantes. Jugadores con los que dar un salto cualitativo y cambiar el sino reciente del club. El premio siempre ha sido esquivo, conduciendo a los maños al sufrimiento alarmante en dos de las cuatro temporadas que lleva en Segunda. El año pasado, la peor. Una decimosexta posición que hizo temer a los más optimistas. Todo debe cambiar, todo debe empezar de cero para volver a los mejores tiempos maños. O así pensó Christian Lapetra, presidente del Real Zaragoza.

En busca de una revolución que, más allá de regenerar la ilusión, debe acabar con el Zaragoza luchando por volver a la élite, Lapetra ha designado sus dos manos. El entrenador, el humilde Natxo González. Un técnico de perfil bajo, que ha destacado por trabajar a sus equipos con tesón y por obtener de jugadores prometedores la mayor regularidad posible. Sólo así pudo hacer del  CF Reus un conjunto rentable y férreo -lo colocó 11º al terminar la temporada-. La otra mano, Lalo Arantegui, es un director deportivo trabajador y estudioso de la categoría. El equipo se ha construido con lo positivo -poco- que dejó el pasado curso y con fichajes con poco nombre, pero mucho futuro y hambre. Destacan el mejor delantero de Segunda B, Borja Iglesias; uno de los mirlos blancos, Aleix Febas; y los dos laterales que Natxo mimó en Reus, Alberto Benito y Ángel.

Portería

Un portero titular con proyección y seguridad y dos veteranos guardametas con cartel. Esa es la ocupación de la posición más específica del juego. Álvaro López Ratón es el portero titular gracias a exhibiciones de entidad y a la seguridad que aportó al equipo cuando sustituyó a Xabi Irureta. Este, tras una lesión que frenó su mejor momento en Éibar, no pudo evitar que Ratón se hiciese con la portería en la segunda mitad de la temporada. Para poner más leña al fuego, el Zaragoza se hizo con Cristián Álvarez, del que poco más se puede decir tras una década en España. El ex de Espanyol y Rayo regresa al país para aportar experiencia y lucharle la titularidad a Ratón.

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Defensa

La línea de atrás está bastante asentada. Con Valentín y Grippo como pareja en el centro y los dos ex laterales del Reus en las alas. En la primera jornada, Natxo usó al joven Delmás, un jugador muy ilusionante de la cantera y que no se achantó en un escenario como el Heliodoro Rodríguez López. Todas las alternativas en el banco, para las bandas y el eje de la defensa, son jóvenes jugadores como Verdasca, Lasure o Zelaya. Esto hace de la línea de atrás una de las incógnitas del equipo.

Medular

Normalmente, Natxo González coloca un doble pivote, en el que Zapater tiene su sitio perpetuo. Lo tiene por jerarquía. Capitán y líder del equipo maño. A su lado, bien podemos encontrar a Eguaras -opción más probable- o a Bedia, algo más creativo. Es por delante donde el Zaragoza tiene más variantes. En la mediapunta, Febas parece el mejor organizador posible para este equipo. Su conexión con Iglesias ha sido brillante en pretemporada y tiene la calidad necesaria para despuntar en la categoría. Su sustituto más habitual es Javi Ros, ex de Real Sociedad y Mallorca. Además, el fichaje de Toquero da la opción a Natxo de usar un segundo punta y dar descanso a los mediapuntas. En las bandas, múltiples variantes con jugadores habilidosos en el uno contra uno y con buen rango de golpeo. Son los Papu, Oyarzun, Pombo y Xumetra.

Delantera

Un nombre acapara todas las miradas en Zaragoza. Borja Iglesias. 34 goles en 39 partidos en una categoría tan áspera como es la Segunda División B. La gran estrella de la cantera del Celta, llegó a Zaragoza tras una gran puja nacional. El Barcelona, sin ir más lejos, quiso hacerse con el joven delantero para reforzar el filial y, quién sabe, darle minutos con los de Valverde. Su desmarque, poco habitual en un jugador con «poca experiencia». Tiene además definición de un jugador destinado a, como poco, jugar en Primera de forma habitual. Está en un año crucial, el de liderar al Zaragoza de vuelta a Primera o llamar la atención de clubes mayores. Pocas opciones existen tan fiables como Iglesias en la plantilla. Papu o Toquero podrían ocupar su plaza, sin olvidarnos de Rai Nascimiento, joven perla brasileña del Real Zaragoza B.

Su XI tipo  

Real Zaragoza: Iglesias lidera el cambio, GranadaCFWeb

LA ESTRELLA | Borja iglesias
EL FICHAJE | Oliver Buff
JUGADOR A SEGUIR | Aleix Febas