Sonrisas y lágrimas, no en ese orden, en el Nuevo Los Cármenes. Los rojiblancos consiguen salvar un partido que ya de por sí era complicado. La lesión de Machís al poco de iniciarse el choque, puso a prueba al equipo de José Luis Oltra. Comandados por un gran Espinosa, los rojiblancos se sobrepusieron haciendo uno de sus partidos más serios ante todo un Sporting de Gijón

El Granada sufrió en el primer tiempo una de las peores noticias posibles. Fue un latigazo, un mal gesto y una inequívoca seña de alerta la que levantó el grito en Los Cármenes. Darwin Machís hizo que el tiempo se parara. Nos acostumbra a hacerlo con sus galopadas por la sempiterna autopista zurda del estadio nazarí, cuyo peaje sin Dani Benítez se había vuelto caro y esquivable. Esta vez no. Machís hizo que el graderío emitiera un alarido en el minuto diez de juego. Cogió el balón, encaró a su par y montó la bicicleta. Se le salió la cadena sin motivo aparente, pero a los pocos segundos el venezolano estaba tumbado en el césped pidiendo el cambio por una lesión muscular. Hasta entonces el partido no había entrado en valoración alguna, pues solo Kunde en una jugada a balón parado comprobó la seguridad de las manos de Mariño.

Kunde, como se daba por lógico, se mantenía en el once de José Luis Oltra junto a Montoro. El que no siguió fue Javier Espinosa, que dejó su lugar a un Peña pletórico con el paso de los minutos. No hubo demasiadas variaciones de lo que se presupone como once tipo en el Granada. Saunier recuperó su sitio en detrimento de Germán y Machís, protagonista para mal, regresó a la izquierda y situó a Joselu en la que es su posición. La de punta. No hubo más experimentos, para mal de un Adrián Ramos al que le tocó vivir el inicio resguardado por el techo del banquillo local. Tras la lesión, por la que saldría Espinosa, el Granada no se descompuso y siguió tratando de llegar por las bandas. Sobre todo por la de un Álex Martínez que tendría licencia para volar sin el venezolano delante. Las ocasiones más claras, no obstante, murieron en las botas del ex bético, un poco desacertado a la hora de colgarla al área. Tras unos minutos de igualdad y con el agravante de la lesión, el Sporting dio un tímido paso hacia campo de Varas y se encontró con dos contragolpes de Pedro y Kunde en los que casi se cantó el primer tanto. El del camerunés, un eslalon desde campo propio, fue una obra maestra a la que solo le faltó encontrar la escuadra que buscaba Pierre. Peña creció,  como ya hiciera ante el Almería, con el paso de los minutos y dejando la vergüenza. Sólo así inventó jugadas de fantasía entre las que no faltaron túneles y ruletas. Varas apenas tuvo que aparecer en el primer tiempo, si bien un fallo de Saunier regaló a los visitantes su mejor acercamiento. El centro de Stefan no pudo ser rematado por Santos en el área chica. Poco habría podido hacer el meta sevillano en tal situación, al igual que poco merecido habría sido una renta tan valiosa para los de Baraja. El Granada siguió insistiendo y fue acumulando ocasiones y agigantando la sensación de que el campo se volcaba hacia la meta de Mariño. Sin embargo, y como viene ocurriendo en algunos partidos esta temporada, abrir la lata se le atragantó más de la cuenta a los de Oltra.

Tras el receso el empuje rojiblanco no se detuvo y la polémica llegó pronto cuando Espinosa, uno de los jugadores que más desequilibrio aportó al choque, se metió hasta la cocina en lugar de probar el chut y cayó en el área. El árbitro no vio nada punible. El guión no varió y la banda izquierda siguió llevando el peso del partido. En esas, Espinosa volvió a desbordar con facilidad a su marcador y entró muy escorado en el área. Ante el agarrón al que estaba siendo sometido, Espinosa cayó y el árbitro señaló ahora sí el punto de penalti. No falló Joselu, que se hizo cargo del balón y de introducirlo en la meta de Mariño (1-0). Con el gol, el Granada adoptó una postura más conservadora en su juego, esperando a que el Sporting moviese ficha para contragolpear. Así la volvió a tener Espinosa que, tras una pared con Joselu, cayó en el área en la carrera con un defensor. El equipo de Baraja no termino de asomarse con descaro al área granadinista y un disparo desde lejos de Moi fue el trabajo más reseñable de Varas. Adrián Ramos volvió a entrar en la segunda parte, por Peña, por lo que la doble punta se repetía y esta vez el dibujo así lo corroboraba. Precisamente la sociedad de los dos puntas estuvo a punto de dar sus frutos cuando el colombiano desbordó por la derecha y puso un centro muy tenso al ex jugador del Lugo. Joselu consiguió rematar pero el balón cogió mucha altura y no fue a puerta. Con el colombiano como referencia, el Granada volvió a hacerse dueño del partido en los últimos diez minutos y el Sporting se contagió de la impaciencia con balones largos que siempre controlaron Chico y Saunier. El partido decaía en ritmo cuando Adrián Ramos forzó un córner del que el Granada sacó oro. Pedro la puso tensa al primer palo y Víctor la peinó para que entre la defensa y Alberto pusieran el segundo en el marcador (2-0). Cuando todo parecía acabar con el segundo tanto local, la defensa nazarí volvió a perder su contundencia habitual en un saque de esquina y Santos anotó el de la honra con un fenomenal testarazo (2-1).

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El Granada consiguió frenar a un conjunto complicado, rival directo en los altos vuelos que ambos tienen planificados en su trayectoria desde junio y que, además, llegaba aún con las buenas sensaciones del efecto Baraja. El cuadro de Oltra se despide hasta el próximo año con el siempre sabor agridulce de una victoria con bajas. La de Machís, dolorosa por el qué y el quién, no así por el cuándo. Y es que el Granada tendrá que valorar si confía en el fondo de armario o acude al mercado invernal. Lo mejor, los tres puntos. El Granada abortó su particular pesadilla antes de Navidad.

FICHA TÉCNICA

GRANADA CF: Javi Varas; Víctor Díaz, Chico Flores, Saunier, Álex Martínez; Montoro (Alberto Martín, 83´), Kunde; Pedro, Peña (Ramos, 70´), Machís (Espinosa, 14´) y Joselu.

REAL SPORTING: Mariño; Juan Rodríguez (Calavera, 75´), Álex Pérez, Barba, Canella; Carmona, Nacho, Bergantiños, Isma López (Rubén García, 68´); Stefan (Moi Gómez, 55´) y Santos.

Gol: 1-0, Joselu (p. 59´), 2-0, Álex Pérez (p.p.85´); 2-1, Santos (92´)

Colegiado: Valentín Pizarro Gómez. Amonestó a Pedro, Carmona, Juan Rodríguez, Bergantiños.

Foto: LaLiga