El Granada se reengancha con una victoria que debió ser más cómoda. El árbitro se erigió en protagonista con un polémico final en el que expulsó de manera injusta a Peña y se echó la mano al bolsillo con demasiadas ganas. Antes, Machís y el propio Peña pusieron al Granada por delante con dos obras de arte. Villar descontó en la vorágine del colegiado

Gélido fue el recibimiento que el estadio municipal dio a los espectadores del Granada – Tenerife. Y es que la temperatura fue cayendo  a lo largo que avanzó la tarde hasta que el árbitro dio el silbatazo inicial al encuentro. Muchos fueron los valientes que dejaron las islas para apoyar a los de Martí desde su ubicación junto al marcador. Oltra y los suyos los recibían con el runrún instalado desde hace varias semanas en el seno de la afición. No ayudó a despejar las dudas el frenético “Caso Pina” con un cierre de mercado invernal un tanto descafeinado con Agra como sorprendente guinda y Hjulsager como principal atracción. Ninguno de los dos salió al césped de inicio, y es que Oltra decidió confiar en el bloque que viene manteniendo esta temporada. La única salvedad fue el regreso de Montoro al esquema con Alberto Martín como mayor damnificado. Ramos continuó como estilete rojiblanco y Joselu, a la sombra del banquillo. No empezó demasiado bien el Granada, que se vio sorprendido por varias contras del Tenerife desde el minuto uno del encuentro. Los rojiblancos, como viene ocurriendo en Los Cármenes, salieron descaradamente a por el partido y colocaron a sus líneas muy adelantadas, hasta el punto de que en la primera ocasión del choque ya sufrió un revés la zaga local. Un balón en largo a la banda derecha llegó a Malbasic, que cruzó toda la jugada para que Milla recibiera sólo. El disparo del jugador tinerfeño pasó cerca, muy cerca, del poste tras esquivar a Javi Varas. Intentó responder el Granada con un disparo muy forzado de Machís que no acabó en nada. Se fue entonando el centro del campo, llenando de intenciones las internadas del Granada. Kunde desplegó su mejor juego en tareas defensivas y los de Martí encontraron problemas para salir desde atrás con el balón jugado. En una de ellas, Pedro cazó el balón y disparó desde lejos. Salió muy desviado, pero era un serio aviso a Dani.

No se percató de ello, pues dos minutos más tarde llegaría la locura. Machís arrancó desde lejos con el balón y, tras dar dos pasos cortos, le pegó con fiereza al balón. El destino resultó ser la escuadra izquierda del meta tinerfeño. Imposible detener el balón por la altura y fuerza que llevaba, Los Cármenes estalló de alegría con el gol del venezolano (1-0). Mejor, por lo estético del golpeo y lo increíble de la parábola que dibujó el balón, fue el tanto de Peña. No se había sentado la gente en su asiento a raíz del misil balístico que puso Machís en la escuadra, cuando Peña levantó la mirada y vio a Dani adelantado. Desde más lejos que Machís y mucho más escorado, mandó de una volea el balón a la escuadra de Dani. El portero miró a la defensa esperando que alguien diera razón a lo que había ocurrido en apenas dos minutos (2-0). Tras estos dos auténticos golazo, obras de arte que LaLiga se encargará de exhibir a lo largo de la temporada, el partido volvió a su ritmo habitual y la factura de las jugadas volvió a la mortalidad –por lo normal de la ejecución y lo rápido en que morían-. Peña encontró de nuevo una grieta en la defensa por la derecha del ataque de Oltra y puso un balón de ensueño a Machís, pero el venezolano se topó con Dani, ahora sí, muy acertado achicando hueco. Poco más dio de sí la primera parte. A Adrián Ramos apenas hubo que nombrarlo, aunque dejó una jugada de puro talento, que no pudo aprovechar Machís, el auténtico motor de este ataque.

La segunda parte continuó con el mismo guión que vimos en el primer acto. La defensa rojiblanca dio su característico paso atrás para reforzarse y buscar la sentencia a la contra. Ramos conectó con Pedro para desenredar una jugada embarullada en el área visitante, pero Dani logró sacar un fantástico pie al centro del 15 rojiblanco. Martí había hecho dos cambios en el descanso, dejando a Malbasic y Aitor –que se jugó la roja por protestas innecesarias- en el vestuario por Suso y Juan Villar. Pero lo cierto es que la imagen del equipo siguió siendo la misma, lejos del equipo que empezó la temporada. El partido entró en un tramo de control aparente del Tenerife, que se saldó con dos disparos lejanos que Varas no tuvo problemas para atrapar. En más peligro le puso Juan Carlos Real, cuando disparó de primeras un balón que venía de un centro lateral. El chut iba raso, a la cepa del poste donde más daño hace a un portero. Sin embargo el sevillano se mostró felino y puso la mano abajo con una rapidez increíble. José Luis Oltra dio minutos a Quini y al recién llegado, Hjulsager, cambios en la línea de tres en la mediapunta. Cuando más tranquilo parecía estar el encuentro, el colegiado se encargó de darle vida al fin del partido. Todo ocurrió cuando Peña se disponía a ser sustituido por Joselu. En su marcha hacia el vestuario, el árbitro advirtió que estaba perdiendo tiempo u le mostró la que era su segunda amarilla. Cuestionable, cuanto menos. A la siguiente jugada, de nuevo a balón parado, Villar remataba poderoso en el juego aéreo y la mandaba a la red (2-1). Los nervios y la crispación contra el árbitro crecieron de manera exacerbada durante el eterno descuento. Villar, en una jugada algo blanda de la defensa rojiblanca, centró con la suerte de que algún rojiblanco tocó el balón y lo mandó al poste. Demasiado protagonismo cobró el juez en cada acción y lo cierto es que no parecía hacerle ascos, tomando cada vez decisiones más polémicas. Sufrió más el equipo de Oltra de lo que debió, pues el partido pudo haberse cerrado antes. Pero finalmente, lo que importan son los tres puntos que se quedan en el Nuevo Los Cármenes y que mantienen el Granada en la dura pugna por cambiar de categoría.

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FICHA TÉCNICA

Granada CF: Varas; Víctor Díaz, Chico Flores, Saunier, Álex Martínez; Montoro, Kunde; Pedro (Quini, 69´), Peña, Machís (Hjulsager, 77´); y Adrián Ramos.

CD Tenerife; Dani Hernández; Luis Pérez, Aveldaño, Carlos Ruiz, Iñaki; Alberto (Juan Carlos Real Ruiz, 65´), Acosta, Milla, Aitor Sanz (Suso, 45´); Malbasic (Juan Villar, 45´) y Víctor Casadesús.

Goles: 1-0, Machís (16´); 2-0, Peña (18´); 2-1, Juan Villar (85´)

Árbitro: Díaz de Mera; Saunier (8´), Casadesus (10´), Milla (22´), Aitor Sanz (40´), Aveldaño (73´), Hjulsager (93´). Además explusó a Sergio Peña por doble amonestación (66´y 83´)

Foto: LaLiga