El Granada desperdicia una ventaja de dos goles en los últimos diez minutos y pierde una gran oportunidad para acercarse a los equipos del playoff. El punto de inflexión fue la expulsión de Víctor Díaz por lo que el árbitro juzgó como agresión. El partido descomunal de Kunde y el gran inicio de segunda mitad quedaron eclipsados por la fragilidad defensiva y cansancio extremo que azotaron al equipo más allá de la inferioridad numérica en un loco final de partido

Y otra final al limbo. Otro guión de locura. Este, si acaso, con más giros dramáticos que cualquier otro. El final, como en una de esas películas de cine experimental, pilló a todos por sorpresa por el cómo y el quién. La Cultural, un equipo inmerso en un particular milagro, fue quien mandó en la primera mitad tras el gol de Kunde. Luego, se mostró como el equipo que lucha por no perder la categoría, gracias a los mejores minutos del Granada de Morilla. Y al final, lo inexplicable sucedió.

Y eso que los rojiblancos tenían claro el plan. Tener entre ceja y ceja el primer tanto para, una vez conseguido, desarrollar su auténtico fútbol. UNno en el que Machís, Agra y Espinosa serían la línea de mayor protagonismo. Morilla apostó por el regreso de Kunde al pivote y Espinosa como titular por delante del internacional peruano, Peña. Ramos fue la referencia, una vez olvidados sus problemas físicos. Y nada más comenzar el encuentro, el Granada dejó claro que estaba dispuesto a ser ese equipo agresivo en ataque, un equipo con pulso arriba y contundencia atrás. Acabábamos de llegar al primer minuto de partido cuando Ramos encaró al portero visitante, Palatsi, que sacó una portentosa mano en el uno contra uno para evitar el primero. Algo más desacertado estuvo en el minuto cinco, cuando despejó de puños una falta que había lanzado Álex Martínez con poca tensión. El rechace, ante la pasividad de Sergio Marcos, cayó a Kunde que sin pensarlo golpeó de primeras. Esa suerte de globo superó al portero y besó el travesaño antes de botar y entrar en la portería (1-0). Si al equipo le pesaban los minutos sin adelantarse en el marcador, el camerunés acababa de romper completamente el bloqueo mental con un tanto que desempolvaba el arma más letal de los rojiblancos: el contragolpe. Con el marcador de su parte, Machís empezó a entrar en juego para revolucionar el ataque de los de Morilla. En una de sus habituales llegadas por izquierda, dribló a su marcador y probó un chut que despejó la defensa. El primer cuarto de hora transcurrió con total protagonismo local, pero las aproximaciones al marco de Palatsi no pasaron a mayores, síntoma inequívoco de que algo no funcionaba correctamente. Y es que el Granada comenzó a apartase del balón, a buscar la comodidad en la defensa y achicando espacios, dejando encendidos los motores de Agra y Machís para sorprender en las transiciones. En una de ellas, Agra se sumó por derechas y probó un disparo que se fue directo a la red.

Fue el último aviso sobre Palatsi, pues con el dominio del cuero, los visitantes y pusieron en vilo a la grada con un disparo duro y seco de Moutinho que sólo detuvo el poste derecho de Varas. Este y Señé hicieron del centro del campo de Los Cármenes su particular rondo para poner el runrún en las gradas. De hecho, poco se cortó la afición a la hora de pitar cuando menos duraba el balón en botas rojiblancas. Al Granada se le volvió a intuir cierta incapacidad para sacar el balón jugado. Josep Señé continuó creciendo y envalentonó a los suyos, quedándose a las puertas del empate en una buena triangulación que acabó con una buena intervención de Javi Varas.El cuadro de Morilla se despojó de la presión en los últimos cinco minutos del primer acto, cuando volvió a hacerse con el balón y en torno al mismo construyeron una nueva jugada de peligro. Machís desgarró el entramado defensivo por izquierdas y optó por entrar al área. Cuando quiso dar la asistencia a Ramos, Palatsi estaba ya muy encima del venezolano y despejó el balón con la pierna izquierda. Fue lo último realmente reseñable de un primer acto en el que el marcador fue mejor que las sensaciones. Un Granada que consiguió adelantarse, pero que volvió a sufrir cierta volatilidad en el juego en ataque y algún que otro susto en defensa. La Cultural no supo convertir esos minutos de dominio en un gol que resucitara la ansiedad en los rojiblancos.

El segundo tiempo comenzó como el primero, con un Granada muy incisivo y acertado en ataque. Tanto fue así que Darwin Machís tuvo el segundo tanto del equipo rojiblanco en una extraña jugada que pilló a muchos aún de pie. Su remate, algo errático, superó al portero y lo despejó bajo palos un central leonés cuando todos cantaban gol. Siguió apretando el Granada, con un Kunde muy participativo y los defensores locales disfrazados de atacantes. Primero fue Víctor Díaz el que peinó en el primer palo un balón que pasó rozando el poste ante la estatua de Palatsi. Casi sin tiempo para lamentarse, Chico Flores se unió al ataque y aprovechó cierta permisividad para marcharse de la zaga y ponerla atrás donde encontró sólo a Ramos. El remate tierno del cafetero fue blocado por el meta visitante. A pesar de perdonar el gol que pusiera tierra de por medio, la afición premió con sus aplausos la salida de los rojiblancos del túnel de vestuarios. Machís, con un potente disparo desde la frontal, volvió a probar la solvencia de Palatsi, el único que parecía comparecer de su equipo en el inicio del segundo tiempo. El balón fue totalmente de dominio local gracias a una gran presión inmediata tras pérdida del triángulo Chico-Saunier-Montoro. Machís, con una nueva galopada, consiguió finalmente anotar el 2-0. Fue sufriendo, porque así está escrito que ocurra cuando se trata de un club abonado a la Eterna Lucha. Encaró a su par y le sacó dos metros en un pestañeo para estrellar el balón en Palatsi. Por fortuna, el portero no se quedó con el balón y el cohete venezolano remachó a gol su propio rechace (2-0). Un gol que terminó por asentar a los de Morilla, justos merecedores de la renta por su buen hacer en los primeros minutos del segundo acto. Tras el gol, llegó una reacción madura de la Cultural, un conjunto al que no le pesó el 2-0 y supo reponerse tratando bien el balón. Y tuvieron recompensa en una buena jugada de Señé que terminó en el autogol del Granada. Fue Saunier el que, en su intento por despejar, anotó el primero de la Cultural (2-1). Lejos de caer en viejos miedos, los de Morilla volvieron a presionar el acelerador y volcaron el juego sobre la meta visitante. El técnico sevillano acercó al área a Kunde, retirando a Espinosa del césped y metiendo en el doble pivote a Alberto Martín. No tardó en hacer estragos el camerunés que anotó el tercero cuando aún se anunciaba el cambio. Aprovechó un gran saque de esquina de Agra para cabecear a la escuadra (3-1). El gol parecía servir para evitar la temida ansiedad, amén de merecer la ovación que se llevó el jugador cedido por el Atlético de Madrid, sin duda uno de los más admirados y queridos por la afición. Agra y Machís destacaron cuando las piernas pesaban a los laterales leoneses. De hecho el portugués estuvo a poco de levantar a la grada con un centro chut que sorprendió a Palatsi. No obstante, los rojiblancos no sabían que en el guión aguardaban aún los minutos del pánico.

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Pudieron acortar de nuevo distancias los de Rubén de la Barrera -hoy dirigidos por su segundo, Mou- con una jugada muy clara de gol. Iban Salvador se encontró sólo en el área pequeña con un balón botando a media altura y trató de ponerla muy lejos de Varas. Tanto, que se marchó a un palmo del poste derecho. La defensa se había quedado petrificada en la jugada. El control que el Granada parecía tener del partido pareció no ser tanto cuando el árbitro, que había tenido una plácida tarde en Los Cármenes, mostró la roja directa a Víctor Díaz por lo que en principio entendió como agresión. Perplejo, el lateral diestro abandonó el campo protestando por haber sido provocado. Restaban aún diez minutos y el Granada necesitaba evitar el colapso. La situación espoleó a los visitantes, en superioridad numérica y ante un conjunto al que la decisión del colegiado había sacado del partido. No fue la única decisión polémica, pues apenas cinco minutos después de la expulsión, el Granada no salió bien a la presión y Carcelén, uno de los jugadores que habían refrescado a la “Cultu” se plantó en el área sin oposición. El atacante tocó el balón ante Varas y cayó al suelo al superar al meta, acción que el árbitro no dudó en señalar como máximo castigo. No fue tanto, pues Yeray lanzó a las nubes el lanzamiento desde los once metros. El Granada no cuidó el balón y el miedo, a pesar de no encajar el penalti, regresó a los rojiblancos. El físico, la confianza y el acierto atrás desaparecieron y el asedio de la Cultural se hizo real. Los más pesimistas -o los que más conocen los hábitos del club rojiblanco- temían por un marcador que seguía sonriendo a los de Morilla. Pero no se equivocaban. Con el equipo recluido en su área y el dominio de los leoneses asfixiando cualquier conato de contra, ocurrió la debacle. Primero llegó el tanto de Sergio Marcos, un disparo raso ante el que nada pudo hacer Varas por la proximidad con la que controló y remató el futbolista visitante (3-2). Al poco de entrar en el descuento, el empuje leonés se terminó de convertir en pesadilla y Moutinho congeló Los Cármenes con un derechazo potente (3-3). Los rojiblancos, abatidos en el suelo con las manos en la cara, fueron el fiel reflejo de una derrota torpe y cruel a partes iguales. Porque el sabor del empate no fue otro que el del fracaso. Difícil de explicar, pero ocurrió. El Granada se desmoronó con diez y dejó marchar el 3-1 con el que el feliz parecía el único final posible. Kunde no fue suficiente, el regreso de Machís acabó por tornarse placebo para un Granada que no sale de la depresión. Pero no olviden que todo es posible en esta ciudad. Hasta ascender después de pinchar consecutivamente con equipos que se están debatiendo entre la permanencia el bronce.

FICHA TÉCNICA

Granada CF: Javi Varas; Víctor Díaz, Saunier, Chico Flores, Álex Martínez; Montoro, Kunde; Agra (Puertas, 79´), Espinosa (Alberto Martín, 68´), Machís; y Adrián Ramos (Joselu, 74´).

Cultural y Deportiva Leonesa: Palatsi; Bastos (Carcelén, 81´) , Zuiverloon, Iván González, Ángel García; Mario Ortiz (Yeray, 65´), Sergio Marcos; Antonio Martínez (Salgado, 57´), Señé, Moutinho; e Iban Salvador.

Goles: 1-0, Kunde (5´); 2-0, Machís (2-0); 2-1, Saunier [p.p] (64´); 3-1, Kunde (69´); 3-2, Sergio Marcos (90´); 3-3, Moutinho (92´)

Árbitro: Pizarro Gómez; Colegiado madrileño. Amonestó a Joselu (80´), Puertas (82´), Varas (86´), Iban Salvador (89´). Expulsó con roja directa a Víctor Díaz (80´).

Asistieron 11.573 espectadores al Nuevo Los Cármenes

FOTO: LaLiga