El venezolano, protagonista absoluto de esta semana, comparece ante los medios para analizar su vuelta y la delicada situación que atraviesa el club. Machís se mostró sincero y avisó que esta plantilla nunca estuvo preparada para depender de uno nada más

El desierto parece estar acabando. O a eso se aferran club y aficionados, esperando que la vuelta de Darwin Machís sea el fin a una travesía tormentosa en la que las sensaciones fueron, con mucho, peor que los resultados. Tras la tormenta, la calma debe llegar en forma de victoria y con el venezolano tirando del carro. Por ello, en esta semana crucial, el Granada CF ha colocado el cartel de protagonista a su particular clavo ardiendo. Machís apareció en la sala de prensa de la Ciudad Deportiva para hablar con sinceridad y autocrítica de su sanción, lo que desea en su vuelta y cómo lleva la presión de que todos le esperen para ser el salvador.

De hecho, muchos no le confiaban de inmediato ese papel y dudaban acerca de su actual estado físico por unas molestias que lo apartaron del grupo durante su período de sanción. «Me he ido preparando a pesar de las molestias que me obligaron a descansar. Pero he estado trabajando para volver fuerte y ayudar al equipo. Si tengo que jugar los 90 minutos, puedo hacerlo».  comenzó diciendo el internacional por Venezuela. El impacto de su baja no ha pasado desapercibido para él, que volvió a asumir la responsabilidad de la polémica acción en el Carlos Tartiere. «Lo he vivido mal porque fue un gran error mío aquel acto en Oviedo. Pero ya pasó y no hay vuelta atrás, intenté olvidarlo pronto, trabajar para que pasara rápido. Ya estoy aquí y sólo queda pensar en lo que tenemos por delante que debemos sacarlo», confesó Darwin. El sentir en el vestuario es realista según el extremo, siendo conscientes de que la situación no es la idónea pero quedan bastantes puntos por delante. «Nosotros seguimos pensando que podemos conseguirlo a pesar de los resultados de los últimos  partidos. Aun quedan siete partidos. Lo que tenemos que hacer es estar mentalmente fuertes y pensar partido a partido» expresó el venezolano.

Uno de los problemas que se ha agudizado en los últimos meses ha sido la falta de gol. Como es costumbre en las últimas semanas, se confía en que el venezolano sea la medicina que sane el mal de ojo -propio- de la delantera rojiblanca. «En muchas ocasiones hemos tenido carencias arriba, esa pega de no ser determinantes. Y ahora, en el tramo final, tenemos que afinar la puntería y las que tengamos ser más determinantes», dijo Machís. «La afición comenta que si yo no estoy en el campo no saca buen resultados. Pero yo no lo veo así. Me considero importante pero este equipo lo formaron para no depender de uno nada más. Espero aportar mi granito de arena para ayudar y empezar a sacar los partidos que nos quedan» comentó acerca del clamor que lo coloca como único ingrediente en la receta del éxito rojiblanco. «Hemos estado muy fastidiados por la situación, pero hemos trabajado mucho. Cada vez los partidos se ponen más complicados y debemos poner más en intensidad y en todos los aspectos en este tramo de la temporada» respondió Machís, para el que conseguir el objetivo pasa, entre otras cosas por demostrar que son fuertes en casa y hacerlo también fuera. «Tenemos que sacar ya buenos resultados por obligación y cambiar la dinámica. Sobre todo estar concentrados porque si no no vamos a sacar esos buenos resultados»

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Ya con respecto al partido ante la Cultural, Machís tiene claro que va a ser un partido muy disputado, porque ambos se están jugando sus objetivos. «Ellos se están jugando la permanencia y nosotros nos estamos jugando muchísimo. No nos van a regalar nada, tenemos que hacernos muy poderosos en casa y ser el Granada que hemos sido durante el resto de la temporada».  Por último, aunque tardó en salir, se le preguntó acerca del cambio de entrenador y cómo han sido los cambios con el sevillano al mando del vestuario. «No he notado mucho los cambios con Morilla. Debemos adaptarnos rápidamente a su modo de trabajo y reflejarlo en el campo para hacerlo lo mejor posible.» terminó diciendo el once rojiblanco, la esperanza de los granadinistas para superar el hondo bache que se atraviesa.