Miguel Ángel Portugal ya habla como entrenador del Granada. Acompañado por ex compañeros conocedores del club y de la tierra, el técnico fue presentado oficialmente y dejó una grata impresión por su modestia, honestidad y sensatez. “Espero que mi estancia aquí se alargue por haber conseguido los objetivos”

Un hombre de fútbol. Así definíamos a Portugal y así se mostró en su primera comparecencia pública tras asumir el puesto de entrenador del Granada CF para estos cinco partidos. Demostró saber de qué va la materia con palabras y con hechos. El más significativo, aparecer rodeado de antiguos compañeros granadinos con los que compartió vestuario en su etapa como jugador profesional. “Ellos vinieron a mi tierra, a Burgos, y ahora vengo yo a la suya”. Pero antes le dieron la bienvenida el vicepresidente Kanging Wang, un habitual en estas presentaciones, y Fran Sánchez, gerente del club, que acudió en lugar de Salvador. Su ausencia levantó cierta sorpresa, aunque Sánchez aclaró que no pudo asistir por compromisos laborales. También Fran Sánchez no quiso dejar pasar la ocasión para agradecer al anterior cuerpo técnico su trabajo y su esfuerzo máximo. “Por lo que sea no han salido las cosas, pero nos han dado una lección de valores”.

Ya con el turno de palabra, el nuevo técnico dijo sentirse muy cómodo gracias en parte a la compañía con la que aparecía en la sala de prensa del Nuevo Los Cármenes. “Deseo que todas las esperanzas que tiene el club en mí se lleven a cabo. Es una tarea difícil, pero en la vida no hay nada imposible y lo vamos a intentar. Gracias por este recibimiento. Espero que esta estancia, que en principio es corta, se prolongue por conseguir los objetivos”. Quizá esta frase, que repetiría poco más tarde, sea la más ambiciosa de Portugal en el contexto de un discurso coherente y calmado. Cuestionado por el motivo que le llevó a estampar su firma en un contrato de riesgo -por la situación que atraviesa el equipo con respecto al objetivo marcado-, Portugal fue conciso. “Me gusta el equipo. Me gusta la plantilla, la he visto jugar estos últimos partidos y creo que hay potencial para optar todavía a esas posibilidades. Granada es una buena ciudad, tiene una buena afición, unas buenas instalaciones… Vamos a ver si todos nos hacemos buenos aquí”.

El problema es la inercia negativa. Cuando las cosas no te salen parece que todo se tuerce. Hay que cambiar la inercia ya desde el día del Rayo y eso sólo lo cambian los actores principales, que son los jugadores. Nosotros solamente tenemos que apoyarles, dirigirles y tratar de sacar lo mejor que tienen dentro” explicó Portugal. Para el ex secretario técnico del Madrid, el preocupante estado anímico tiene la siguiente solución. “Hay que hacer que el jugador confíe en sus posibilidades y no tenga miedo a jugar con el balón como sabe. Darles seguridad y que no se corte porque falle. Fallar es humano y lo que hay que hacer es insistir y no desistir. Ocurre como con los cirujanos. A un cirujano no le puede temblar la mano porque entonces no sería cirujano. Al jugador no le pueden temblar las piernas” comparó Miguel Ángel Portugal. “El jugador tiene que abstraerse de lo que pueda perturbar su seguridad y dedicarse a jugar. Nada más” añadía el entrenador.

“A veces se empieza con contratos muy largos y se acaba pronto. Empiezo con un contrato corto y espero que se haga más largo” bromeó con un compañero al ser preguntado por el tiempo y qué no le dará tiempo a hacer en el banquillo rojiblanco. “Tenemos que aprovechar lo que José Luis (Oltra) y Pedro (Morilla) han hecho con el equipo, todo lo bueno que le han inculcado. Yo intentaré aprovecharlo y meternos en el playoff. No me da tiempo, como a cualquier entrenador cuando tiene por delante una serie de días, para construir un equipo como yo quiero” aclaró el nuevo entrenador. “Hay dos fórmulas para un entrenador cuando llega a un equipo: lo que quiere hacer y lo que puede hacer. Aquí lo que quiero hacer se quedó por el camino, así que vamos a luchar con lo que he visto, que me gusta”.

Tengo la materia prima que me gusta, futbolistas con buen toque de balón y que saben jugarlo. Hay jugadores rápidos, técnicos, otros hábiles…” dijo con respecto a la plantilla. Aunque afirmó haber estudiado la situación de la competición, el calendario y los rivales, Portugal evitó especular con un número de puntos para alcanzar el éxito. “Primero los tres puntos del Rayo y luego ya pensaremos en lo demás. Ahora toca Rayo Vallecano. Ganar, ganar y ganar” respondió parafraseando al Sabio de Hortaleza.  Quiso mandar un sencillo mensaje a la afición, una hinchada desencantada por el transcurso decepcionante de la temporada. “Los necesitamos. Cuando hay cambios es porque algo ha fallado, pero yo le pido a ellos que no nos fallen porque los vamos a necesitar más que nunca”

“Me he encontrado muy bien al vestuario. No quiero confundirlos y, sin cambiar mucho lo que han venido haciendo, sí que quiero imprimir algo de mi filosofía. Les he encontrado muy activos, muy receptivos y con muchas ganas. No es un equipo que se rinda. No han tenido esa pizca de suerte para levantar el ánimo cuando han podido hacerlo. Pero tienen mucha actitud” comentó sobre sus nuevos jugadores. “Ellos son inteligentes y a lo largo de su carrera ya han jugado como queremos la mayoría de entrenadores. Yo quiero tener la iniciativa y desde ahí procurar ganar. Pero me gusta más saber jugar para ganar, a veces hay que cambiar por sabiduría esa iniciativa porque te interesa” dijo Portugal, para el que lo más importante es jugar con criterio el balón y saber cómo recuperarlo cuando se pierde.

En resumen, optimismo moderado. El nuevo director de la orquesta rojiblanca es un hombre con muchos conciertos a sus espaldas. A priori, ha hecho la lectura de partitura más correcta y lógica. De lo que se vea en los siguientes días y, sobre todo, sobre el verde el lunes, dependerá que el Granada entierre su mala dinámica y se olvide de la ansiedad. Paradojicamente, el objetivo pasa por abstraerse del mismo e ir paso a paso, empequeñeciendo la carga psicológica y desplegando el juego que, a ratos, supieron exhibir los rojiblancos. Portugal, a partir de la sensatez, la calma y la experiencia, parece decidido a conseguirlo. 

Foto: Granada CF | P. Villoslada