Continuamos con el repaso de la plantilla rojiblanca y su rendimiento. En esta ocasión, una de las líneas más señaladas en los análisis de esta nefasta temporada: la zaga

La defensa ha sido constantemente señalada durante la caída libre del Granada en este 2018. Aquella línea que pudo parecer difícil de romper en la primera vuelta -al menos en casa- se resquebrajó sin oponer resistencia ante cualquier tipo de rival. Daba igual que fuese el descendido Lorca o el pujante Rayo Vallecano. La destitución de Oltra, como ocurrió en general con todo el plantel, desarboló el entramado defensivo y con él se marcharon la seguridad, contundencia y aplomo de los defensores granadinistas. Sólo así se entiende que en esta segunda vuelta al Granada le hicieran tres goles en varias ocasiones: Barça B (aún con Oltra), Lorca y Cultural Leonesa. Tres equipos que, para más inri, acabaron certificando su descenso de categoría. En la segunda vuelta, el cuadro rojiblanco dejó su portería a cero en solamente cinco partidos. Un dato demoledor que habla de lo complicado que era para el Granada ganar. Siquiera empatar. Recibiendo gol en más del 75% de encuentros de la segunda parte, puntuar era todo un desafío.

La planificación fue aplaudida desde el primer momento, ya que Salvador se encargó de reconstruir la muralla rojiblanca con jugadores contrastados. Menosse llegó por consejo del nuevo técnico, Germán era uno de los centrales más perseguidos de Segunda tras una buena campaña en Tenerife, Víctor Díaz aceptó salir del Leganés y de Primera. Álex Martínez se sumó al grupo de jugadores andaluces y, por su juventud, traía hambre. Solamente Iriondo, Quini y Charlie Dean eran jugadores de un perfil menor, como acabó demostrando el devenir del curso. La defensa no pintaba mal. Y Salvador se encargó de rematarla y convertirla, a ojos de todos los analistas, en la mejor de la categoría. Lo hizo fichando a Chico Flores, cuya reciente paternidad le pedía sur, y reteniendo al final al francés Saunier. Pronto se convertirían en la pareja titular.

VÍCTOR DÍAZ: “De un 2017 de fábula a un 2018 para el olvido”

El sevillano llegó de Leganés con el objetivo de hacer de nuevo lo más complicado y bonito del fútbol: colocar a un equipo en Primera. Renunció a ofertas, si no mejores, similares para recalar en Granada y hacerse con la titularidad en el flanco derecho. Lo hizo jugando muy bien, sorprendiendo a todos. Muchos habían puesto en sus onces a Quini, a priori mucho más incisivo, por delante de Díaz. Las primeras jornadas ya sirvieron para comprobar lo que Oltra había encontrado con Víctor. Un lateral que se sumaba al ataque con inteligencia y siempre parecía estar preparado para recuperar el latifundio que dejaba a su espalda y abortar cualquier tipo de peligro. La defensa tardó en arrancar, pero Víctor siempre fue de los más destacados. Lo hizo además con regularidad asombrosa en la primera vuelta. Un espejo de lo que también sería Álex Martínez en la izquierda. La llegada de Chico asentó la línea de atrás y Víctor creció. Indiscutible y con la confianza en el cielo, Víctor acabó el 2017 sin que existieran detractores. Pero el nivel bajó en picado con algún que otro repunte esporádico. Sufrió el bajón predestinado de Pedro Sánchez -el jugador- y comenzó a llegar forzado a muchas coberturas. En el balón parado siguió siendo de lo mejor en ataque, pero el computo global del equipo mostró su peor cara en defensa en las jugadas a pelota quieta. Desapareció del once en favor de Quini y la gente no terminó de sorprenderse. Ya no era tan indiscutible, como había ocurrido con prácticamente todo el equipo rojiblanco. El Granada se hundía en el fracaso de no poder brindar el ascenso a su afición y todo lo que quedaba de Víctor Díaz era la sensación de que fue de mucho a poco.

Víctor Díaz ha jugado un total de 38 encuentros, anotando un gol y repartiendo cinco asistencias.

NOTA: 6,5

QUINI: “Poco uso atrás, pero interesante arma en ataque”

El cordobés no ha terminado de cuajar en una temporada que, en verano, parecía propicia para él. La incógnita de la banda derecha fue una realidad hasta que pasaron los primeros partidos de liga. Machís y Álex eran un tándem bastante claro por izquierda, pero por derecha muchos dudaban entre el veterano Víctor Díaz o Quini. Sus etapas en el Castilla -donde rendía ya como extremo o interior- y el Rayo Vallecano hacían que muchos dieran por sentada la titularidad del “17”. Además, por delante, en esa posición de sobra conocida para él de interior, la apuesta de Oltra no estaba clara. A las opciones de Pedro o Puertas siempre se sumaba el nombre de Quini. Con la titularidad de Víctor atrás, merecida por su rendimiento- a Quini le quedó contentarse con los minutos que Oltra le daba como atacante. En ocasiones, con el marcador muy a favor, Quini tuvo libertad para despreocuparse de defender y dejar esa tarea a Víctor. También lo usó Oltra para reforzar la defensa en el carril diestro cuando el Granada quería mantener una renta no tan holgada.

La salida de Oltra lo devolvió al puesto de lateral gracias, en parte, al bajón de Víctor Díaz. No terminó de convencer, aunque ante el Numancia se destapó como un jugador generoso en esfuerzos. Aún así, no ha partido como titular esta temporada aunque la siguiente puede ser otro cantar. Sobre todo después de su buen partido ante el Cádiz. Eso sí, como interior de nuevo.

Quini ha jugado 16 partidos este curso y ha dado una asistencia de gol.

NOTA: 5,5

GERMÁN SÁNCHEZ: “Misterioso ostracismo”

Estaba destinado a ser el alma de la zaga. Venía de una campaña muy completa en Tenerife, requerido por muchos directores técnicos, Germán fue uno de los fichajes más interesantes e inteligentes de Salvador. La temporada, sin embargo, empezó muy mal para el central gaditano. Una lesión importante le apartó de los terrenos de juego por demasiado tiempo. Cuando volvió todo había cambiado. La pareja Menosse-Germán había sido empequeñecida por la que conformaron Saunier y el fichaje casi galáctico de Chico Flores. El buen hacer del Granada en la primera vuelta hizo que Menosse y Germán solamente se pusieran la camiseta en caso de lesión o sanción de sus compañeros. Ya en 2018, las lesiones de Saunier y el bache de juego de Chico Flores empujaban a la titularidad a Germán, que siempre había cumplido. Había algún que otro día para olvidar -como Lorca-, pero el gaditano convencía cuando tenía que jugar y Chico, paisano suyo, había bajado enteros en su rendimiento. Aún así, con tres técnicos distintos, la pareja Saunier-Flores fue inamovible y las constantes rumores sobre falta de actitud y malos entrenamientos sobrevolaron la figura de Germán. Un Germán que volvió a jugar en el último tramo de la temporada, ya con Portugal, anotando un gran gol en Gijón y cuajando una buena actuación ante el equipo de su tierra y su hermano Servando, a los que arruinó la oportunidad de ascender a Primera por los playoffs.

Germán Sánchez ha jugado 14 encuentros y anotó un gol. 

NOTA: 6

HERNÁN MENOSSE: “Le sobraba intensidad, pero le faltó insistir”

Impetuoso y aguerrido, así llegó Menosse. Un defensor al que era fácil ubicar en el mapa: Uruguay. Tierra de un fútbol fuerte, nada temeroso y caliente. De aquellos centrales a los que le gusta tomarse el fútbol como la guerra. Ya lo decía Luis Suárez en una entrevista esta semana: “Si no me peleo con alguien, no entro en el partido”. Menosse es de la misma escuela. Su juego destapó virtudes, pocas pero atractivas para el aficionado rojiblanco, y algún que otro error difícil de relacionar con un central de su trayectoria. Entre los “pros”, una intensidad agobiante y una fuerza que contagiaba al equipo y a Los Cármenes. En sus contras, exceso de fuerza que le iba a hacer ver muchas cartulinas de seguir así y fallos en la marca al salir demasiado pronto y vender su espalda. Parecía que cuajaría una buena pareja con Germán, ya que el gaditano tenía mejor salida de balón y equilibraría la balanza con un juego más sereno que el del uruguayo. La lesión del gaditano arrastró a Menosse, que no casó con Charlie Dean y jugó pocos minutos después de que Saunier y Flores decidieran -uno repitiendo y el otro fichando- jugar para Oltra.

Desde entonces sus apariciones han sido escasas y siempre para salvar la baja por sanción o lesión de Saunier o Flores. Con Germán como eterno número tres en la lista de zagueros, Menosse desapareció hasta de las convocatorias en parte de la segunda vuelta. Además, durante el todo el año ha arrastrado problemas físicos que enterraron algunas de las pocas opciones de jugar que tuvo con Morilla o Portugal. De más que posible líder a temporada discretísima.

Menosse disputó 11 partidos sin goles ni asistencias.

NOTA: 5

CHARLIE DEAN: “La categoría lo señaló. Flores lo apartó”

El central más joven del plantel llegó a Granada tras el éxito de haber sido el mejor central de 2ªB. En el filial del Valencia CF, Dean convenció a Salvador, un gran conocedor del fútbol valenciano. Así llegó al club rojiblanco como promesa, con 23 años y listo para dar el salto que llevaba tiempo esperando. Alcorcón, Elche y Oviedo eran buenos nombres en el currículo del central, pero en ninguno había conseguido demostrar nada, por lo que el reto del Granada suponía para él una oportunidad perfecta para brillar y ser parte de un proyecto ganador. La lesión de Germán y el problema físico y de indecisión que atravesaba Saunier lo colocaron como titular en el primer tramo de la temporada. No cuajó buenas actuaciones y la falta del experiencia le pasó factura. Más aún cuando tenía que ser la otra parte de una pareja en la que estaba Menosse. Al uruguayo le sobraba en ocasiones intensidad y le faltaba la figura de Germán al lado. Tras el fichaje de Flores, su continuidad en el plantel del Granada quedó en entredicho y abandonó el club rumbo al Real Murcia, con el que disputó la fase de ascenso a Segunda. No son pocos los que afean el gesto de que Dean se fuera al Murcia en lugar de quedarse en el Granada B, aunque lo cierto es que eso no habría sido solución para ninguna de las dos partes.

Charlie Dean jugó cuatro partidos en liga y uno en copa.

NOTA: 4 

MARTIN HONGLA: “Su potencial lo llevó a La Masía, donde descendió”

El camerunés se quedó en Granada por ser un jugador polivalente. Un perfil que no tenía Oltra en su plantilla por músculo y potencial. Otra promesa en ciernes que no tuvo oportunidades más allá de un partido de Copa del Rey en el que hizo pareja con Dean. La juventud les pasó factura, aunque se vieron interesantes gestos técnicos a Hongla. Para mal de los rojiblancos, no le acompañaba la táctica y Oltra no contó con Martin Hongla. En esas llegó el FC Barcelona para llevárselo a La Masía. Un refuerzo invernal para el filial que permitiría a Hongla crecer en un entorno más apropiado y menos exigente, compartiendo entrenamientos con el primer equipo culé. La temporada no ha ido como el natural de Yaoundé quería, pues las lesiones han lastrado su participación en un Barça B que cambió de entrenador y ha descendido a 2ªB. Su futuro es una incógnita.

Con el Granada solo jugó el partido de Copa ante el Zaragoza

NOTA: – 

SAUNIER: “El elegante francés pasó, a pesar de las lesiones, de discutido a indiscutible”

Saunier no parecía implicado con el proyecto en Segunda. Así se estaba su situación tras pensar en una salida hacia un club de primera en su país. El francés había llegado el año antes en un episodio terrible para el club rojiblanco y era entendible que no quisiera continuar ligado al proyecto asiático. Sin embargo, y aunque aún contaba con cartel en su país, la salida de Saunier era complicada por su constante idilio con las lesiones musculares. El central comenzó la temporada pitado en el trofeo veraniego al igual que Ramos. La gente no confiaba en un jugador que buscaba tranquilamente la salida y cuyo estado físico era siempre motivo de preocupación. Pero la calidad hay veces que es inútil discutirla. El central no salió del club y apareció como el maná cuando Germán estaba lesionado y los centrales rojiblancos no carburaban. A su lado se sumó Chico Flores y la defensa se disfrazó de oro aunque el club estuviera en la plata. Una zaga envidiada por todos los equipos de la categoría, que se desinfló con el paso de las jornadas.

En el plano individual, Saunier no siempre estuvo en el foco de las críticas y alternó partidos de un nivel muy alto con algunas actuaciones grises. Se contagió de ese exceso de confianza que portó Chico Flores y, entre ambos, dejaron muchos fallos sobre todo a balón parado. La concentración no era el fuerte en los zagueros rojiblancos y los goles empezaron a retratar el papel casi de “sobrados” con el que jugaban los centrales titulares. Su salida de balón y su colocación taparon estos errores y, por ello, nunca fue tan discutido como su compañero. En el eje de la zaga el francés se había hecho con el puesto de titular y, aún con errores individuales, nadie volvió a discutir la presencia del francés en el once.

Saunier ha jugado esta temporada 28 encuentros, con un gol y una asistencia

NOTA: 7

CHICO FLORES: “Líder caído”

Fichaje de campanillas. Un central de garantías, trotamundos en esto del fútbol, experimentado, comprometido y andaluz. Era el líder perfecto. El Granada ya lo había encontrado en Varas o Baena, pero era imposible no hacer un esfuerzo y fichar a un central pretendido por equipos de mayor categoría. Ganador en Qatar, Chico Flores llegó al Granada libre, asumiendo un puesto cercano a la capitanía pero sin brazalete. Pocos se creían el fichaje, por su calidad y su solvencia en la zaga. Y así lo demostró en sus primeros partidos. Inexpugnable por arriba, concentrado por abajo y con buen trato del balón. Su impacto en el Granada fue inmediato y además coincidió con el asentamiento de Saunier. La pareja de centrales de Oltra era codiciada por todos los equipos de Segunda y no sería mala opción para un equipo de media tabla en la élite del fútbol español. ¿Qué fue entonces lo que ocurrió?

El Granada, con y sin Chico, no convencía siempre y sumaba muy poco fuera de casa. La imagen del equipo cuando tenía que viajar acabó perjudicando también a la del equipo en Los Cármenes. Apareció primero el exceso de confianza en casa, los “fallitos” y “pequeños” problemas que dilapidaban todo lo hecho durante el partido y dejaban a los rojiblancos con caras de circunstancias. La confianza era tal que jugadores que encadenaban malas actuaciones no reaccionaban, en parte gracias a una sensación de inmovilismo con respecto a ciertos nombres. El de Chico no tardó en salir, al igual que sus comparaciones -salvando las distancias- con centrales de gran peso en sus equipos para lo bueno… y para lo malo. Su actitud fue siempre ejemplar y prueba de ello son las redes. Convencido del objetivo, comprometido con el equipo y confiado en que las cosas saldrían. Pero es esa confianza la que acabó haciendo caer a Flores. Sus recurrentes errores en los goles han sido cada lunes la foto a analizar. La ansiedad del equipo era perceptible en cada uno de los jugadores, pero pocos lo sufrieron tanto como Chico. En el plano individual, el otrora inexpugnable por el aire tenía ahora mil problemas por arriba. Era sospechoso habitual en cada uno de los goles a balón parado, pecando en la mayoría de las ocasiones de falta de concentración en jugadas especificas que acabaron de la peor manera posible para los Varas o Rui. Aún así, el central continuó siendo un fijo indiscutible para Morilla y Portugal tras la salida de Oltra. El apoyo de la grada para con Germán y el hecho de ser siempre de la partida, indiferentemente del resultado, acabaron cuestionando su puesto. Vino para liderar y apuntalar la zaga de un equipo de Primera en Segunda. Acaba siendo uno de los más señalados por gran parte de la afición.

Chico Flores jugó 29 partidos sin anotar goles.

NOTA: 6,5

ÁLEX MARTÍNEZ: “El tres que no fue la mitad del seis”

Granada no es el sitio adecuado para un lateral izquierdo que no se llame Guilherme y se apellide Siqueira. Desde que el 6 rojiblanco abandonara la ciudad, los defensores zurdos han ido pasando cual casting. Algunos han cuajado algo mejor, otros han fracaso, pero todos han sufrido la eterna comparación de uno de los jugadores más queridos por la parroquia rojiblanca. “Este no es ni la mitad de bueno que Siqueira” se ha escuchado hasta el hartazgo en Los Cármenes. Juicio en el que siempre perdía el lateral de turno y ganaba el recuerdo de aquel jugador al que se vinculó con el Real Madrid y acabó en Lisboa y luego a las órdenes de Simeone. Casi nada. Ante un jugador con ese caudal ofensivo es difícil competir.

Pero llegó Álex Martínez y el juicio se acabó. EL Nuevo Los Cármenes ha vuelto a disfrutar de un jugador incombustible -ha jugado todos los partidos de liga- poco dado a los errores individuales. Los tuvo, pero son pocos y no siempre han sido determinantes en los resultados. Su sociedad con Machís fue limitada. Lo fue por el foco que acapara el venezolano y su alta tendencia a hacer la guerra por su cuenta. Álex Martínez habría brillado algo más de tener un socio más receptivo a sus incorporaciones por la izquierda. Ha dejado detalles de auténtico crack, con controles inverosímiles y carreras contrarreloj para evitar que un extremo aprovechara su ausencia para pisar el área. Su rendimiento, aún con picos más altos y picos más bajos, es de los pocos que resistió con dignidad el apagón absoluto del Granada en esta segunda vuelta. Todo ello lo ha aderezado con varias faltas lanzadas con maestría. Le queda mucho por recorrer para que se hable de Álex Martínez como se habla, años después, de aquel seis. Y es que no es aquel seis, es un tres que no negoció con el esfuerzo y al que se le aplaude públicamente una gran temporada. Es fácil destacar en lo individual de entre un equipo que ha fracasado. Por contra, no lo es para nada salvarse de la quema de una afición dolida con su equipo. Y Álex lo ha hecho.

Álex Martínez ha jugado los 42 encuentros de La Liga 123. Anotó tres goles y dio dos asistencias.

NOTA: 8,5

URTZI IRIONDO: “Condenado al olvido”

La huella que deja Iriondo es invisible. El jugador llegó cedido por el Athletic tras dos descensos consecutivos -uno en Lezama, el otro en Elche-. Su fichaje extrañó a todos y se dio por hecho que venía a asumir un rol más que secundario. El rendimiento y la salud de Martínez han llevado al traste el análisis de un jugador inédito en Los Cármenes. Los tres entrenadores decidieron prescindir de Iriondo los fines de semana. No ha entrado prácticamente en las convocatorias y solamente se enfundó la camiseta del Granada en un partido de Copa en el que Iriondo estuvo al nivel del equipo. Mal. Dentro de unos años, recordarán esta temporada. la de Oltra, luego Morilla y al final y sin éxito, Portugal. La segunda de Lizhang. La del ascenso directo que acabó en fracaso total. Recordarán la plantilla y siempre se les quedará uno o dos nombres en el olvido. Uno de ellos será el de Iriondo.

Iriondo sólo jugó el partido de Copa del Rey ante el Zaragoza.

NOTA: 3

IMÁGENES: LaLiga