El Granada de Diego Martínez empata a cero en el Martínez Valero de Elche. Los rojblancos siguen firmes en los planteamientos defensivos. La ausencia de gol es el principal punto negativo de la actual plantilla

El 0-0 que todo el mundo podía tener en mente se hizo realidad. El resultado final que reflejó el electrónico del mítico estadio ilicitano significa la continuidad del encuentro preparatorio en Campoamor, que finalizó con marcador idéntico. Dos equipos que podrían estar jugando durante dos semanas seguidas sin cambiar la tónica del empate. El nuevo Granada del técnico gallego sigue de pretemporada tras el juego plasmado en el feudo franjiverde porque volvió a transmitir las mismas sensaciones que en choques previos. Equipo sólido sin fisuras evidentes,  trabajado desde atrás para acabar con el mal de las pasadas temporadas, el principal avance de la actual campaña.

Al plantel rojiblanco le está faltando la chispa necesaria para adelantarse en el marcador pese a ser ligeramente superior en algunos tramos del partido frente al Elche, ya ocurrió en la presentación contra el Málaga. La sexta marcha que le falta al actual Granada tiene pinta de encontrarla durante la recta final del mercado, si llegan los refuerzos necesarios desde la zona de creación hacía adelante. Los rojiblancos no tuvieron ocasiones claras de gol aunque demostraron poder tenerlas pero nunca llegaron a convertirse en situaciones peligrosas. El apartado de la creación de juego sigue impregnado de los malos aromas del pasado curso, un hecho que parece no haber cambiado todavía. El Granada no tuvo ningún problema en ceder el esférico, armándose desde atrás, y esperando a tener alguna aislada acción de gol que acabase en celebración pero nunca llegó, más allá de un buen disparo de Puertas que se marchó cerca del arco del veterano José Juan. Mientras tanto, el Elche comenzaba a pensar en la victoria sin creérselo mucho. Los instantes finales fueron de los ilicitanos que intimidaron a la plantilla nazarí tras la entrada en el terreno de juego de Nino, ídolo local hasta que el árbitro decretó el pitido final.

Un punto para cada uno, una unidad que no disgusta a nadie aunque genera sabores amargos en ambas hinchadas. El primero de los cincuenta obligatorios ya está cosechado, los seis próximos se lucharán en el Nuevo Los Cármenes, frente a Lugo y Osasuna. No valen tropiezos, ni en agosto, el próximo domingo veremos nuevos avances del Granada 18/19.

Foto: La Liga