El equipo rojiblanco ha puntuado en las cinco jornadas iniciales, algo que no sucedía en la categoría de plata desde la temporada 1965-66. Además, es el décimo mejor arranque en toda su historia

El Granada está tocado con varita mágica en este inicio de curso. Con cautela, con los pies en el suelo, pero disfrutando el momento. Los once puntos conseguidos en estas primeras cinco jornadas hacen pensar que se pueden llegar con más rapidez de lo previsto a la barrera de los 50, la que podría permitir continuar un año más en Segunda División. De momento, son solo conjeturas, porque el trabajo diario es el que marca el ritmo de los resultados futuros pero si que invitan al optimismo porque el Granada no comenzaba tan bien su andadura en la categoría de plata desde hace más de 50 años, concretamente 53.

Fue en la temporada 1965-66, cuando los nazaríes puntuaron en las seis primeras jornadas de liga, ganando cada uno de los encuentros. Unos años más atrás, en la campaña 1956-57, el Granada también comenzó con cinco victorias su camino en Segunda División. Ahora, por tercera vez, el Granada repite la hazaña de conseguir al menos un punto en las primeras cinco jornadas disputadas de la segunda categoría del fútbol español. En las dos mencionadas anteriormente, el equipo granadino ascendió a Primera. La de esta temporada, sin embargo, no está entre los cinco mejores arranques ligueros en Segunda porque en la 49-50, 53-54, 62-63 y 67-68, los rojiblancos alcanzaron los doce puntos, pese a que no puntuaron en una jornada.

Pero empezar con buenas sensaciones y conseguir llenar el casillero, no es sinónimo de nada. El Granada de la temporada 1987-88, alcanzó en la quinta jornada diez puntos, tras tres victorias y un empate. En aquella ocasión, descendió a Segunda División B, tirándose 35 años sin pisar el fútbol profesional. Como se ha comentado al principio, mantener la calma y enfriar la euforia será un buen síntoma para seguir en una línea positiva de resultados.

Foto: La Liga