La preparación física y el buen hacer de los fisioterapeutas y médicos de la plantilla granadinista se está viendo reflejado en el magnífico rendimiento del plantel rojiblanco sobre el césped. El líder de Segunda División no ha sufrido lesiones destacadas tras dos meses y medio de competición. Adri Castellano ha sido el único futbolista afectado por una lesión de mayor gravedad, exceptuando Fran Rico que volvió al Granada para recuperarse y luchar por volver a competir en el fútbol profesional 

El idilio que vive el granadinismo no es fruto de la casualidad tras dos meses y medio de competición liguera donde una plantilla corta desde el principio de temporada no ha significado un problema hasta el momento. La escuadra de Diego Martínez sigue su curso, sin contratiempos, hasta el mercado invernal donde se espera la hipotética llegada de refuerzos para apuntalar diversas zonas del terreno de juego y seguir rindiendo al máximo nivel hasta junio. Un brillante estado de forma que centra la atención sobre el gran protagonista del equipo líder de la Liga 1|2|3, Diego Martínez, aunque el gallego está avalado por el profesionalismo y oficio de su cuerpo técnico.

Un equipo técnico que ha conseguido armar de fortaleza física y mental a los futbolistas nazaríes durante los tramos finales de los encuentros donde el equipo no le ha perdido la cara a los partidos, ya sea para ratificar la victoria, salvar un punto o luchar hasta el pitido final en las derrotas en Riazor y Santo Domingo sin desfallecer y generando nerviosismo en el adversario. El ejemplo perfecto es el rendimiento de la plantilla andaluza, con uno menos, durante la segunda parte en Alcorcón en un duelo marcado por la expulsión de Víctor Díaz y el penalti cometido por Álex Martínez. El típico encuentro donde las circunstancias futbolísticas te sacan del partido pero al Granada no le sucedió y mereció más en el marcador con diferentes ocasiones de gol donde los granadinistas rozaron el empate bajo tintes de épica. La eliminación copera en Elche por 2 a 1, con diez jugadores, también sirve para entender la maduración física del conjunto de Martínez distante de los alarmantes bajones físicos de campañas recientes.

Más de uno debería tocar madera porque las lesiones, uno de los principales quebraderos de cabeza, han quedado alejadas del vestuario nazarí durante el primer trimestre de competición, partiendo de la existencia de molestias físicas en momentos aislados de la temporada que no han golpeado a la dinámica positiva del club granadino ni han afectado a las parcelas clave de la plantilla. Hay que tener una dosis de suerte para evitar situaciones como la de Grippo, el zaragocista estará siete meses de baja tras un desafortunado traspiés, pero en gran medida no hay fortuna sin constancia y eso se debe a la excelente labor diseñada y ejecutada por parte de los arquitectos del club: preparadores físicos, médicos y fisioterapeutas. Una pretemporada diseñada para alcanzar estados de forma constantes, sin altibajos y fortalecer la estructura física de los fútbolistas de cara a sobre esfuerzos futuros. El equipo de expertos granadinistas se ha caracterizado hasta el momento por la rápida y eficaz recuperación de algunos futbolistas que han recibido el «alta competitiva» sin verse mermados sobre el verde. Ángel Montoro, Vadillo, Adrián Ramos y Rui Silva, e incluso Fede Vico, han sido los principales baluartes de recuperaciones en tiempo récord. El valenciano ha acumulado molestias en el abductor durante varias semanas consecutivas compaginando el gimnasio con el trabajo racionalizado sobre la Ciudad Deportiva sin desaparecer del once titular hasta el próximo domingo donde cumplirá ciclo de tarjetas y recibirá un descanso competitivo que a la larga puede ser beneficioso. El meta portugués salió de inicio en Reus tras lastimarse un dedo en la semana de preparación aunque el luso no transmitió la seguridad que acostumbra pese a la victoria final. Álvaro Vadillo recibió un golpe en el tobillo en Extremadura y su titularidad peligraba en el Nuevo Los Cármenes pero el gaditano fue un pilar en la victoria frente al Rayo Majadahonda. Situaciones similares a las vividas por Adrián Ramos que arrastró problemas lumbares sin ausentarse la competición; el físico del colombiano, propenso a lesionarse, es una evaluación perfecta para entender la plenitud física del bloque nazarí. Jugadores como Alberto Martín, Nico Aguirre, Rodri Ríos, José Antonio González y Juancho, recientemente, han sido bajas en las convocatorias del vigués sin provocar un desajuste por la capacidad futbolística de sus sustitutos. Todos ellos han repetido el patrón de lesiones de corta duración en diferentes momentos que no han provocado una plaga de afectados en  la enfermería granadinista.

▷ Leer  Diego Martínez: "Tenemos que levantarnos porque desde las derrotas uno también puede crecer"

La nota negativa la ostenta Adri Castellano, el lateral cordobés se recupera de la afección más grave del curso tras sufrir un esguince en la rodilla derecha que lo mantiene ausente de la competición hasta diciembre, tras ocho semanas de baja. En cambio, en la Ciudad Deportiva del Granada todo lo que signifique trabajo aparte del colectivo no es un quebradero de cabeza si es Fran Rico el que se ejercita en solitario junto a empleados del club. El alta competitiva del gallego es una incógnita que se empezará a resolver en enero, los protectores de la plantilla tienen la difícil tarea de volver a realizar otro ‘milagro’ si consiguen la total integración del capitán gallego en el grupo. Sería el mejor fichaje de invierno sin lugar a dudas. Una importante dosis de ilusión para el granadinismo viendo a uno de los suyos disfrutar sobre el césped del Nuevo Los Cármenes y quién sabe si ayudando con la pelota a ascender con el proyecto que le está apoyando para volver a sentirse futbolista. El Granada, Fran Rico y el granadinismo están en las mejores manos, en las de Lafuente, Dioni, Felipe, Lara, Molina, Vera y todos los que conforman el selecto grupo de confianza de Diego Martínez.