El conjunto granadino consiguió en La Rosaleda su cuarta victoria como visitante en tan solo 16 jornadas ligueras, algo que no ha conseguido en toda la etapa reciente del club

Esta temporada el Granada no sólo se muestra bastante sólido en Los Cármenes, sino que también está respondiendo con eficacia como visitante. En Málaga se pudo comprobar. Al equipo de Diego Martínez no le tembló el pulso para conseguir un triunfo trabajado donde nadie hasta la fecha había conseguido ni siquiera puntuar. Y como se ha comprobado en semanas anteriores, no es la primera vez que consigue los tres puntos en un estadio histórico, porque en La Romareda, los rojiblancos también desplegaron un gran fútbol para hacerse con el triunfo.

Este gran trabajo como visitante ha llevado al Granada a lograr cuatro victorias, algo que en la última década no había conseguido en tan pocas jornadas ligueras disputadas. De hecho, ha superado sus registros fuera de casa en sus dos últimas campañas en Segunda División, donde consiguió tres en ambas (la pasada temporada con José Luis Oltra, Morilla y Portugal y en la 2010-11, con Fabri). Tan sólo está a una victoria de las cinco conseguidas en las temporadas 2012-13 y 2013-14 en Primera División, y a tres de la mejor marca en las últimas diez temporadas, que fue de siete en la 2009-10, en Segunda División B.

Tras muchos años de desidia como visitante, el Granada tiene un motivo más para ilusionar a su afición, y no es sólo por las victorias conseguidas, sino por lo competitivo que se muestra tanto si juega en un estadio con pequeñas dimensiones como Alcorcón, o mayores como La Romareda, Riazor o La Rosaleda. Este sábado tendrá una nueva oportunidad para igualar las cinco victorias conseguidas lejos de Los Cármenes de dos campañas en Primera División. Lo hará en el Nou Estadi de Tarragona, cuarto peor equipo de la Liga 123 como local, con ocho puntos, por delante de tres equipos a los que el Granada ya ha ganado como visitante: Extremadura, Zaragoza y Reus.