El Granada araña un punto en el Carranza tras un encuentro sin goles frente al Cádiz de Cervera. Los rojiblancos acaban la primera vuelta con 40 puntos posicionados en la primera plaza de la Liga 1|2|3 tras el empate del Albacete Balompié. Germán Sánchez lideró al equipo de Diego Martínez en la semana de su renovación

Los rojiblancos llegan al ecuador del campeonato en la mejor situación posible; idílica para la mayoría de granadinistas que se frotan las ojos al ver a su equipo líder en solitario de la competición más igualada del fútbol europeo y ostentando el cartel de conjunto más fiable de la categoría. Los nazaríes cerraron la jornada 21 en un encuentro sobrio y áspero, poco atractivo para el espectador, aunque esencial para seguir construyendo los muros de la nueva muralla nazarí que lidera el zamora de la división de plata: Rui Silva con 14 goles encajados. El luso volvió a demostrar en el Carranza que es uno de los principales líderes del líder transmitiendo seguridad y calma en las jugadas más peligrosas de un incómodo Cádiz, que no encontró la continuidad sufiente para derribar a la zaga rojiblanca donde volvía a emerger la figura incombustible de Germán Sánchez. El profeta en su tierra fue el sostén del Granada en una de sus mejores semanas como granadinista tras vincularse con la escuadra granadina hasta 2021 y confirmar en un escenario impecable que está preparado para ser central de la máxima categoría, un sueño que comparten Granada y Germán tras uno de los encuentros más pragmáticos que se recuerdan del gran artífice de una ida de campeonato fantástica: Diego Martínez.

Los rojiblancos se plantaron sobre el verde gaditano con la consigna de no caer derrotados ante uno de los rivales más peligrosos de Segunda División. Martínez siempre ha defendido que su equipo sale a vencer en cualquier lugar aunque ayer la prioridad era sumar algo para el famoso zurrón. Jugó con fuego el Granada porque pudo perder si Álex afina su testarazo que se paseó por el arco de Rui, pero también ganar si en alguna de las escasas oportunidades que generaba el 2 vs 1 en banda hubiese acabado en remates certeros como el balón que despejó Cifuentes tras el tiro de Adrián Ramos en la primera mitad. El duelo generaba la sensación de que el Granada podía hacerle daño al Cádiz en el momento en el que sus piezas de ataque conectasen pero el cuadro granadino también era consciente de las amenazas del Cádiz a la espalda cuando mejor te sientes sobre el terreno de juego. La segunda parte fue una de las más aburridas de la temporada, cada minuto que se esfumaba en el contador final generaba más razones para entender que el empate era un resultado valioso en el vestuario para alcanzar la franja de los 40 y optar a todo en una segunda vuelta donde la ciudad de la Alhambra será el testigo de 33 puntos del campeonato, que pueden traducirse en cotas de ensueño si este club mantiene la regularidad y llega aire fresco a un banquillo donde las soluciones son escasas cuando los partidos son enredados. Dani Ojeda será el siguiente en las próximas horas pero quedarán dos semanas y media para encontrar alguna oportunidad de mercado que solucione los primeros indicios notables de falta de acierto de cara a gol tras cinco tantos en las últimas siete fechas. Una necesidad que puede ser vital en una segunda parte del campeonato donde conseguir los tres puntos ante cualquier equipo pueden ser una quimera.