El Granada CF y la UD Almería han firmado las tablas en un encuentro tosco y tedioso

Pese a que la seguridad almeriense auguraba un encuentro tenso y de riesgo, lo único que pudieron proferir los aficionados, tanto locales como visitantes, fueron bostezos, y tal vez algún ronquido. El Almería y el Granada CF han firmado las tablas en un encuentro soporífero que ninguno de los dos ha sabido desequilibrar ni en juego ni en el marcador.

Tal vez sea pronto de hablar de transistores, pero nadie puede negar que más de un aficionado, de los más de mil que inundaron el Estadio de los Juegos Mediterráneos, iba bien ataviado con su radio y sus auriculares para comprobar qué sucedía en Pamplona. Y no es para menos. Un pinchazo de Osasuna ponía en bandeja el liderato a los pupilos de Diego Martínez.

Pero para pensar en la cima, primero había que ganar en la costa, y aquí se presentaron los rojiblancos de franjas horizontales con el ‘once’ de la reacción, el que despejó las dudas y sumó tres puntos la semana pasada ante el Zaragoza. Rodri mantuvo la confianza del técnico nazarí, pese a no haber rendido como se esperaba, y Adri Castellano fue, una vez más, el sustituto del lesionado Quini.

El comienzo del choque mostró dos defensas imprecisas y demasiado protagonismo para Vicandi Garrido. Un fallo de Rui Silva antes de que se cumpliese el minuto cinco dejó completamente solo a Juan Carlos, que, tras pisar área, buscó a Demirovic en el segundo poste. Este llegó excesivamente forzado al pase del extremo indálico y su disparo se fue directamente fuera.

Inmediatamente después, el error se produjo en la salida del balón local. Rodri recogió con gusto el regalo de Salvejich y comenzó a correr con la portería entre ceja y ceja. Sin embargo, el central del conjunto almeriense se lanzó para frenar al delantero soriano, cometiendo algo más parecido a un tackle de rugby que a una entrada de fútbol. El colegiado, sin embargo, no observó nada punible a la acción, lo que despertó las protestas visitantes.

La línea de media punta granadina trató de dinamitar la estática y adelantada zaga almeriense, pero las internadas de Dani Ojeda y Rodri acababan siempre con el banderín levantado, hasta que, con el paso de los minutos, la prolífica franja nazarí acabó desapareciendo. El conjunto indálico, por su parte buscaba generar peligro con rápidas galopadas que no llegaban a inquietar realmente a la muralla visitante.

Solo en una ocasión, ya en el minuto 36, Juan Carlos encontró los guantes de Rui Silva. Narváez abrió el esférico a la llegada de Iván Martos por el flanco izquierdo. El lateral filtró el balón hacia el interior del área visitante, donde el delantero indálico realizó un inocente disparo que detuvo sin problemas el guardameta luso.

El centro del campo en ambos conjuntos se encontraba encorsetado, lo que impidió ver juego fluido en los primeros 45 minutos, y menos aún ocasiones. Así, no tardaron en aparecer los bostezos en la grada, entre los que se acabó perdiendo el primer acto.

En el segundo, la partitura no cambió en exceso. Volvieron de vestuarios los mismos veintidós hombres que habían terminado el primer tiempo, e interpretaron la misma melodía tediosa, sin sobresaltos ni continuidad. El cuadro almeriense se mostró algo más incisivo con la entrada de Álvaro Giménez, aunque sin llegar a disparar a meta. El delantero ilicitano pudo plantarse solo ante la portería granadina tras un balón en profundidad enviado por su zaga, pero volvió a errar el juez de línea y señaló fuera de juego cuando ya se marchaba por velocidad de José Antonio Martínez.

Puertas, Ramos y Azeez entraron el conjunto granadino en detrimento de Vadillo, Rodri y un tocado Montoro, pero el sistema se mantuvo inamovible, lo que tampoco implicó cambios en el juego. Los de Diego Martínez recuperaron el esférico, aunque gozaban de una posesión estéril que, al menos, parecía retener un valioso punto para la causa nazarí.

El técnico vigués pedía cabeza a los suyos, que lejos de augurar un desenlace tan dulce como el de la primera vuelta, con aquel gol de Pozo en el 89’, parecían esquivar fantasmas de tiempos pasados. No se dio ninguno de los dos casos, sino que ambos salvaguardaron una unidad para sus intereses, otro pasito que, al menos, permite a los granadinos vivir una semana más entre las comodidades de la segunda plaza.

Ficha técnica:

UD Almería: René; Romera, Owona, Salvejich, Iván Martos; Narváez (Luis Rioja 64’), De La Hoz, Eteki, Corpas; Demirovic (Álvaro Giménez 57’) y Juan Carlos.

Granada CF: Rui Silva; Víctor Díaz, Germán, José Antonio Martínez, Adri Castellano; Fede San Emeterio, Montoro (Ramón Azeez 74’); Dani Ojeda, Fede Vico, Vadillo (Antonio Puertas 59’); y Rodri (Adrián Ramos 65’).

Árbitro: Vicandi Garrido. Amonestó a los locales Owona y Yan Eteki, así como a los visitantes Fede San Emeterio, Dani Ojeda, Puertas y Víctor Díaz.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la 30ª jornada de la Liga 1|2|3 disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, ante 13.273 espectadores, de los que unos 1.200 eran aficionados visitantes.