La UD Las Palmas recibió un nuevo varapalo futbolístico tras la derrota en casa frente al Mallorca. Un partido que ha frenado en seco el «efecto Mel» y ha aumentado la plaga de ausencias que sufrirá el equipo canario en el Nuevo Los Cármenes tras las sanciones de Fidel, Álvaro Lemos y la duda que genera la lesión de Blum

La llegada de Pepe Mel al banquillo canario ha reflejado las dos caras opuestas del fútbol; la de la ilusión que genera una victoria en una plaza mítica como Riazor y el desgarro de un tropiezo en Gran Canaria frente al Mallorca, una semana más tarde. Un fiasco que ha levantado las alarmas de máxima urgencia en un equipo que se encuentra en la duodécima posición. a siete del playoff y a 16 puntos de su próximo rival, el Granada de Diego Martínez. Una cita considerada como dramática para las pretensiones de la entidad canaria en su agonizante intento para asaltar la zona de promoción en la fase más delicada de la temporada.

Las consecuencias de la derrota por 1 a 2 ante los bermellones se prolongarán más allá de los noventa minutos disputados durante la tarde del domingo tras ver como Fidel y Álvaro Lemos fueron amonestados con cartulina amarilla, una tarjeta que es la quinta para ambos y se perderán el trascendental duelo en suelo granadino. Dani Blum, el futbolista alemán se retiró del terreno de juego con molestias y será duda. Pepe Mel tampoco podrá contar con dos jugadores importantes; el internacional sub 21 Rafa Mir y el lesionado Araujo, autor de uno de los goles que recibió el bloque de Diego Martínez en el empate a dos desarrollado en la primera vuelta del campeonato liguero.