Los rojiblancos empataron este domingo a un tanto ante el Cádiz lo que impidió que se viviera la fiesta del ascenso en su estadio

El Granada estuvo a doce minutos de ser equipo de Primera. Un gran disparo de Aketxe desde la frontal del área impidió a los rojiblancos celebrar con su afición el ascenso de categoría, después de que Rodri Rios adelantara a los suyos a los once minutos de partido.

Los de Diego Martínez estuvieron atenazados y agarrotados en algunos momentos del encuentro, seguramente presos de la tensión que produce este tipo de encuentros donde hay en juego todo un ascenso a Primera División. Además, otros factores como el calor, la lesión de JA Martínez o la sanción a Fede San Emeterio, que no pudo jugar ante el Cádiz, fueron también determinantes en el devenir del choque.

La primera bola de partido se ha quedado en la red, pero el Granada todavía tiene dos más para gastar. Puede ser en Mallorca, fuera de casa, como casi todos los éxitos de este club. Pero antes, mirarán precisamente con lupa el resultado de los bermellones de esta noche ante el Deportivo en Riazor, porque los visitantes podrían quedar eliminados en la disputa del ascenso directo.