Manuel Lucena, el eterno capitán rojiblanco, tiene experiencia en subir de categoría, ya que ha estado en los cuatro últimos ascensos del Granada CF. En tres de ellos como jugador y en esta temporada como delegado de equipo. Ha presenciado los mejores y peores momentos del club y se ha dejado el alma en el terreno de juego por defender sus colores. Ahora, disfruta del logro conseguido y hace un breve repaso del curso.

«Ha sido muy bonito. Hemos vivido unos momentos increíbles y únicos. Muy contentos por la ciudad, por el club y por hacer feliz a tanta gente», cuenta Lucena sobre el deseado ascenso.

El exjugador nazarí ha querido destacar las claves que han llevado al Granada a la máxima categoría: «Llevábamos ocho o diez días de pretemporada. Hablando con el míster le dije que echaba en falta desde hace años esa unión entre equipo, jugadores, cuerpo técnico, directiva, afición, ciudad… Creo, sinceramente, que ese es el mayor logro que ha conseguido el club esta temporada. Después de años hemos recuperado el sentimiento de la palabra equipo».

Lucena ha dirigido palabras de agradecimiento los jugadores: «Si destaco algo de este equipo es la calidad humana. Ha hecho que mi sentimiento granadinista, que es muy grande desde que tengo uso de razón, este año lo sea más gracias a ellos. Es una virtud que ha hecho suya este vestuario y que será única».

Su trayectoria en el club rojiblanco está llena de momentos para la historia: «En este ascenso me siento un privilegiado de poder acompañarlos como delegado, vivir el día a día con ellos en el campo, durante los entrenamientos, en los desplazamientos… Incluso en nuestras vidas personales, porque al final se crean vínculos de amistad. No lo considero como un ascenso en el que haya estado. Los otros tres lo disfruté muchísimo. Este lo he vivido desde otra parte».

Sobre el futuro del Granada CF, el delegado lo tiene claro: «Las perspectivas son muy buenas. Todos sabemos lo que es estar en Primera. Cuesta mucho trabajo llegar y mucho más permanecer. Creo que los cimientos son sólidos y con los pies en el suelo, siendo ambiciosos y realistas, llegan momentos que con trabajo y dedicación pueden hacer disfrutar al equipo y a la afición».