El Granada se impone al Alcorcón en un partido más serio que vistoso de los de Diego Martínez

Alcorcón y Granada se enfrentaron de nuevo en la reedición de uno de los partidos más felices para la afición rojiblanca. Menos de dos meses han pasado desde que los hombres de Diego Martínez brindaran el ascenso a su parroquia en la victoria por 2-1 sobre los alfareros. Esta vez el choque entre ambos conjuntos tuvo lugar en el estadio Enrique López Cuenca de Nerja.

El Granada saltó al campo con la baja reseñable de Álex Martínez, cuyo lugar ocupó Carlos Neva. Pocos cambios esta vez con respecto al partido anterior frente al Jaén. Quini sustituyó a Butzke y Montoro  por Isma Ruiz.

El partido dio comienzo con dos equipos bien plantados sobre el terreno de juego. El Granada quiso dominar desde la posesión del balón como es habitual, pero un serio Alcorcón no puso nada fácil el avance nazarí por la zona interior. En esta ocasión Antonio Puertas tuvo dificultades para asociarse con sus compañeros, algo que imposibilitó la labor de los pupilos de Diego Martínez. Fue entonces cuando dos de las nuevas incorporaciones dieron un paso al frente para poner solución a los problemas del equipo: Domingos Duarte y Roberto Soldado. Sin apenas fluidez en el juego, la asociación entre el portugués y el valenciano fue la mejor de las medicinas para los granadinos.

El Alcorcón intentó encontrarse imponiendo una presión alta, cerca de los dominios de Rui Silva. A pesar de ello, el guardameta portugués, ayudado por Duarte y Neyder Lozano, echaron por tierra las intentonas alfareras. Justo cuando el partido entraba en el último cuarto de hora del primer acto, la pizarra de Diego volvió a dar sus frutos. Montoro se apoyó en Quini a la salida  de un córner, y este se la devolvió al centrocampista valenciano, que puso un centro medido que peinó Víctor Díaz al primer palo y que Duarte, atento en el segundo, convirtió en su primer tanto con la camiseta del Granada. De ahí al descanso, apenas un par de oportunidades sin demasiado peligro por parte de ambos.

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Con el carrusel de cambios después del descanso, el Alcorcón revivió y consiguió  rondar la meta que defendió Aarón en el segundo tiempo. Diego Martínez volvió a introducir la doble punta que probó frente al Jaén. La entrada de Vico y Aranda en los costados aportó aire nuevo en el ataque granadino, que revolucionó desde la sala de máquinas un Yangel Herrera que se mostró más que notable en su debut.

Con un Rodri algo desconectado, Ramos  fue el estandarte de la artillería rojiblanca, y suya fue la mejor oportunidad de un Granada que apenas inquietó la portería madrileña en la segunda parte. Aarón por su parte también tuvo un partido tranquilo, aunque con un par de sobresaltos provocados por la delantera amarilla. Justo después de la ocasión mas clara del Alcorcón, llegó el último descanso para tomar agua. En esas entró Butzke, que sustituyó a Rodri.

El partido cambió poco de ahí al final, y dejó como aliciente las buenas actuaciones de Aranda y Butzke. Esta vez Isma Ruiz se quedó en el banquillo y no puoo disputar ningún minuto. Con 0-1 acabó el tercer partido del Granada este verano, un partido en el que pesó más la seriedad que el juego nazarí.