La jornada 4 de LaLiga nos ha dejado un reguero de quejas por las actuaciones arbitrales y más concretamente por el uso del VAR

El Granada logró en Vigo la segunda victoria de la temporada, en un partido marcado por las dos expulsiones que sufrió el cuadro vigués. Jorge Sáenz vio la tarjeta roja directa por un pisotón en el tendón de aquiles de Roberto Soldado, y Fran Beltrán por un plantillazo en la tibia de Antonio Puertas. Ambas jugadas no fueron juzgadas por Prieto Iglesias en directo, sino que fue Jaime Latre el que alertó desde el VAR de las dos infracciones que se cometieron y no habían sido sancionadas. El conjunto celtista se quejó mucho de estas dos expulsiones, pero cabe recordar que en la Jornada 1, Luka Modrić fue expulsado en Balaídos por una acción similar sobre Denis Suárez.

Otra de las jugadas polémicas de la jornada sucedió en el Camp Nou, cuando Maxi Gómez no fue expulsado por un pisotón en el tendón de aquiles de Clement Lenglet. Ni Sánchez Martínez en el campo ni Del Cerro Grande en el VAR la apreciaron como una acción merecedora de expulsión. Y ante esto… ¿qué nos dice el reglamento? Pues bien, para ser más exactos hay que irse hasta la circular número 4 que envió el CTA el pasado mes de agosto a todos los colegiados. En este documento se recogen, entre otros muchos temas, cómo sancionar este tipo de jugadas.

El VAR, el reglamento y los árbitros, GranadaCFWeb
Extracto de la circular número 4

Tal y como se puede leer, se menciona que «los árbitros deben proteger la integridad física de los jugadores y sancionar este tipo de acciones (entradas realizadas por detrás o sobre zonas de alto riesgo de lesión como tendón de aquies, gemelo, tibia,…) con la correspondiente tarjeta roja».

¿Por qué unas si se sancionan y otras no?

La respuesta a esa pregunta es muy fácil. Todas las jugadas de ese tipo deben ser sancionadas. Por lo tanto, y siguiendo las directrices del CTA, podemos afirmar que Prieto Iglesias y Jaime Latre (desde el VAR) acertaron con las dos expulsiones de los futbolistas del Celta. Al mismo tiempo quienes quedan en evidencia son Sánchez Martínez y Del Cerro Grande, ya que cometieron un error claro y manifiesto no expulsando a Maxi Gómez. Una de las soluciones para terminar con este tipo de polémicas sería crear un cuerpo específico de árbitros de VAR, ya que los que hay actualmente comparten el arbitraje tanto en el césped como en la sala VOR, y esto, en muchos casos, puede ser contraproducente, ya que no siempre se sigue el mismo criterio.

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Las consecuencias del pisotón

Una vez en frío y finalizado el partido, Roberto Soldado publicó en su cuenta de Instagram la herida que le había dejado el pisotón de Jorge Sáenz, con una frase lapidaria «A muchos no nos gusta esta nueva regla, pero lo que es, es».

El VAR, el reglamento y los árbitros, GranadaCFWeb

La finalidad de esta nueva norma es, ni más ni menos, que proteger la integridad de los futbolistas en acciones peligrosas. Es cierto que de ahora en adelante los jugadores se lo pensarán dos veces a la hora de entrar a cortar un balón, pero es preferible eso antes que ver incrementado el número de lesiones.

Más allá de conspiraciones arbitrales o favoritismos, sencillamente lo que ha sucedido esta jornada es que el protocolo VAR se ha aplicado bien en un partido y en otro no. Lo que refleja, una vez más, la difícil profesión del arbitraje y, que ni con un monitor se puede llegar al 100% de acierto, porque las reglas del fútbol son vivas y cambiantes y siempre hay lugar a la interpretación.