(…)»Sabes que es el Granada porque cuando escuchas hablar bien de él sonríes sabedor de todo el trabajo que le ha costado ese reconocimiento, y te sientes orgulloso»

Otra tarde de gloria en Los Cármenes, y ya van… Todavía recuerdo la primera vez que pisé el estadio para ver un Granada-Sevilla Atlético con mucho suspense. Debutaba Kitoko aquel día en el sitio que hoy ocupa Yangel Herrera; casi nada.

Mucha gente cuestiona a veces por qué alguien escoge voluntariamente al Granada, habiendo tantos otros equipos más exitosos. En otros tiempos no quedaba más que resignarse, encoger la cabeza y espetar que «el amor es ciego». Pero hace ya un año desde que eso cambió.

Ahora ya sabemos por qué. El Granada es esa persona que entra en tu vida y la cambia por completo y que hace que todos los males de la semana pasen al estar con ella. Porque cuando vas al Zaidín cualquier pensamiento que te atormenta lo es mucho menos. Es esa persona por la que darías la vida porque sabes que ella la daría igual por ti. Y eso es importante porque no en cualquier sitio sientes que tu equipo se preocupa por sus fieles. Pero es que desde que Diego está aquí, parece que los hombres de rojiblanco marcharían más felices a su casa por ver a su afición sonreír que por los tres puntos conseguidos.

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El Granada es ese gran amor, el que por momentos imaginas que puede ser el de tu vida. Por el que puedes hacer las cosas que nunca pensaste que harías, como marchar un lunes hacia un lugar de La Mancha de cuyo nombre me acordaré toda la vida o sacrificar la reunión del domingo con los amigos por ver un derbi a las dos con un sol de justicia. Aunque claro, si de lo primero sales con pie y medio en LaLiga Santander y de lo segundo líder de la misma, pues merece la pena.

Sabes que es el Granada porque cuando escuchas hablar bien de él sonríes sabedor de todo el trabajo que le ha costado ese reconocimiento, y te sientes orgulloso. Quizá a muchos de ustedes les suene familiar el titular de esta pieza, y no es de extrañar. Así fue como Ross le explicó a Rachel en Friends los motivos por los que la elegía. «Siempre has sido tú, Rachel», soltó. Y es que la relación de un granadinista con su Granada puede ser en muchas ocasiones igual a la de los dos protagonistas de la famosa ‘sitcom’ americana, ya que aunque muchas veces estemos «en un descanso», la realidad es que al final el destino nos juntará. Porque siempre has sido tú, Granada.