Los rojiblancos sacan un punto positivo en un partido muy duro

Que este Granada-Atleti iba a ser duro y complicado estaba en la cabeza de todo aficionado rojiblanco. Los rojiblancos salieron al verde con el característico 4-2-3-1 con el que tantos éxitos  nos ha dado. Cambió Diego la sala de máquinas, esta vez la doble pareja de pivotes era para Montoro y Gonalons, y en la banda volvió Quini en detrimento de Neva. 

Salió muy enchufado el Atlético de Madrid, que tuvo su primera ocasión en el minuto 2 tras una buena conducción de balón de Vitolo que posteriormente despejó la defensa rojiblanca a córner. Los nazaríes trataban de encajar los ataques atléticos al no poder tener la posesión de balón, y se mostraron muy concentrados atrás. En el bagaje ofensivo, los de arriba llegaron relativamente poco y cuando lo hacían a través de las contras, los de Simeone se mostraban muy firmes atrás, aunque el Granada tuvo la primera ocasión en manos de Puertas al recoger un rechace cuyo disparo detuvo bien Oblak. 

Fue ahí cuando poco a poco la afición rojiblanca se fue metiendo en el partido, que durante los primeros quince minutos se mostró un poco tímida a causa del gélido frío que caía sobre Los Cármenes. A esto ayudó también las decisiones del colegiado Medié Jiménez, que se mostró inflexible con los rojiblancos durante toda la primera parte y mostró amarillas a Montoro y Soldado -a este último por protestar una mano de Puertas que el árbitro entendió sancionable-. Sin embargo, cuando Morata se ‘tiró’ dentro del área rojiblanca, el colegiado no mostró la correspondiente tarjeta amarilla. Y así de encendida acabó esta primera mitad. Con frío, mucho frío, muchas disputas y ningún gol.

La segunda mitad comenzó con una ocasión que los rojiblancos casi aprovechan después de un centro de Vadillo que Puertas no logró rematar de milagro. Podríamos decir que la segunda parte comenzó a partir del minuto 60, cuando Herrera filtró un buen balón para Lodi que el brasileño no desaprovechó para hacer el 0-1. A partir de ahí se calentó bastante el partido, con un intento de tangana en la que el único que vio amarilla fue Gonalons por protestar, mismo motivo por el que minutos después Diego Martínez fue expulsado. Si el Atleti es característico por parar el juego en algunos lances del partido, esta vez fue Medié Jiménez quien quiso tener el protagonismo del partido.  

▷ Leer  Gil Manzano arbitrará el Granada-Alavés

Pero ni en las condiciones adversas se rindió el Granada y el mariscal Germán puso el empate gracias a un gol suyo en un córner. Ese gol dio fuerzas de titán a todo un equipo que comenzó a ganar la pugna por el balón en el centro del campo. A pesar de ello, el Atlético tuvo también sus ocasiones; la más clara a diez minutos del final, cuando Morata mandó arriba un caramelo que le envío el lateral Lodi. Y al borde del final, con los nazaríes ya prácticamente bajo los palos llegó una contra en el 89’ dirigida por Machís que casi acaba en gol, con un Antonio Puertas muy desgastado que consiguió dar un pase imposible a Soldado, el valenciano la pasó al borde del área donde llegaba como una moto Quini, que no llegó a tomar puerta. Los atléticos volvieron a poner el corazón en la garganta a los rojiblancos, que vieron como el debutante Darío recogía un balón solo delante de Rui Silva, pero los defensores rojiblancos fueron como tigres a por esa pelota, que al final se la quedó el meta rojiblanco. 

Nada pudo detener a este Granada, que no da punto por perdido, a pesar de todas las adversidades ene este partido. Como dice el antiguo himno: «Con valor, con entusiasmo, y alegría…»