Mario intenta controlar un balón. Foto: Marca.com

Los rojiblancos remontan un 2-0 en Hospitalet y rompen el maleficio de tres años sin pasar en la primera eliminatoria

Comenzaba hoy para muchos equipos la primera ronda eliminatoria de la Copa del Rey con el nuevo formato, un formato con el cual se juega el partido en el campo del equipo de menor categoría. Al Granada le tocaba viajar hoy hasta Hospitalet para afrontar su primer encuentro copero en el Freixa Llarga, de césped artificial. 

Diego Martínez quiso dar descanso a la mayoría de sus pupilos, por lo que convocó a siete jugadores del filial, aunque al final tuvo que descartar a uno -Butzke-, para no saltarse la normativa y poder ser sancionado por alineación indebida.

De los más habituales, partieron desde el inicio Machís, Martínez y Yangel Herrera como central en un experimento del técnico gallego. El primer gol llegó al minuto once de partido tras un centro local al que no llega Álex Martínez y Ton Ripoll fusilaba alto por el medio a Aarón Escandell. El Granada no se mostraba sobre el verde y se mostraba impreciso en el centro del campo y a esto se suma la mala noticia de la lesión de Yangel Herrera, que tuvo que ser sustituido por Soldado. Con este cambio de dibujo, el canterano Pepe Sánchez pasaba a ser central y Azeez pasaba al lateral derecho. Pepe tuvo bastante protagonismo en el partido y salvó un remate de Salinas tras un centro de Ripoll al segundo palo. 

La única ocasión clara de un pobre Granada en la primera parte fue de Roberto Soldado, que se quedaba solo ante Aliaga en una acción que finalmente acabaría invalidada por un fuera de juego que no existía, y en la Copa no hay VAR. Inmediatamente después de esta acción, llegó el segundo del Hospitalet, obra de Diego Martínez. Sí, han oído bien, Diego Martínez, central del conjunto catalán, que hacía el segundo tras un cabezazo en un córner. Y con esto acabó esta primera parte soporífera por parte de los nazaríes. 

En la segunda parte, el Granada salió con otra cara muy diferente, muy presente arriba, y esto surtió efecto. Penalti a Adrián Ramos tras un toque de espuela de Soldado. El colombiano se quedaba solo y Parera lo agarró derribándolo y, por tanto, vio la roja. La pena máxima la ejecutó Ramos poniendo así el 2-1 en el luminoso. Tan solo seis minutos después del gol rojiblanco, Puertas remataba en picado y Moha tocó lo justo para que el balón fuera a la madera. 

La segunda mitad fue un carrusel de ocasiones para los rojiblancos, y a once minutos del final, Soldado puso las tablas tras un centro de un Machís muy participativo al que Puertas no llega y el valenciano remata de primeras por debajo de las piernas del portero local Aliaga. Pudo el Granada evitarse la prórroga en una acción en la que, otra vez Soldado remata al palo tras un rechace, el balón se pasea por la línea y el cancerbero saca con una mano providencial. Justo cuando Cuadra Fernández señaló el final, expulso a Ripoll y al entrenador Risueño por protestar, y así finalizaron los primeros noventa minutos. 

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Prórroga para culminar la remontada

Tras el empate a dos, se tendrían que jugar otros treinta minutos de prórroga con la sombra de los penaltis vigente en ambos equipos. Pero Adrián Ramos se encargó de echar por tierra cualquier opción que tuviera el Hospitalet de aguantar el resultado, y el cafetero consumó la remontada con un impecable testarazo de cabeza, imposible para Aliaga. No hubo más acciones destacadas en una prórroga que destacó por el desgaste y las molestias de los rojiblancos, a los que el fuelle se les agotaba. Sí tuvo una más para el hat-trick Ramos en un mano a mano tras una buena recuperación, pero el colombiano no pudo apuntarse ese tercer tanto al evitarlo el portero local. 

Los rojiblancos pasan de ronda sufriendo, pero aspectos positivos como la notable actuación de los jugadores del filial, y que el equipo mantiene su esencia de no rendirse jamás, sea contra quien sea, nunca se puede dar por muerto a este Granada.