La victoria de hoy ante Osasuna es la primera que consigue el equipo nazarí con su tercer uniforme, el de color blanco

No solo rompió el Granada la mala racha de resultados a domicilio derrotando a Osasuna, también consiguió deshacerse de otro maleficio: nunca esta temporada había ganado con su equipación blanca, la tercera.

Si bien es cierto que el color rojiblanco está predominando incluso en los encuentros que el Granada disputa a domicilio (no utilizó otra hasta la jornada 15 ante el Athletic), la suerte no había acompañado a los de Diego Martínez con su tercer uniforme hasta el día de hoy. Precisamente en aquel partido en San Mamés supuso la primera derrota de blanco para un equipo que se quedó también sin puntuar en Ipurua, Camp Nou y Wanda Metropolitano, además de otra derrota en La Catedral en Copa del Rey, todas con la misma indumentaria.

Con el atuendo alternativo, de color azul oscuro, el único partido disputado – en L’Hospitalet – se cuenta por victoria.