El Granada venció en Son Moix volviendo a su versión más versátil. Hasta cuatro esquemas diferentes usó Diego Martínez, sin contar variantes. Así se desarrolló el encuentro

PRIMER TIEMPO

Dibujo táctico

Mallorca y Granada saltaron al césped con las ideas muy claras. Los bermellones salieron con un 1-4-5-1 con Dani Rodríguez moviéndose entre la medular y zonas más adelantadas, buscando convertirlo en la mayoría de ocasiones en un 1-4-4-2 para defender en campo rival y en un 1-4-1-4-1 en salida de balón.

Diego Martínez, por su parte, volvió a poner en liza su 1-4-2-3-1 en el que se ha movido durante gran parte de su estancia en Granada. No hubo grandes cambios de dibujo en el primer tiempo. Yangel asumió el rol de jugador más adelantado en un doble cinco (del que formó parte también Yan Eteki) que sacaba la bola incrustando a uno de los dos integrantes en el intervalo central-lateral y dejando al otro escalonado en perpendicular con el mediapunta (imagen 1). Puertas entró en zonas interiores con cierta asimetría, mientras que Machís en el otro costado abrió el campo.

Intención de juego

El plan de partido de Vicente Moreno consistió en gran parte del encuentro en jugar por las bandas y evitar el juego interior, tratando así de evitar pérdidas y transiciones peligrosas en zonas poco apropiadas. Se pudo comprobar especialmente en dos acciones consecutivas, ambas con Baba como protagonista. Corría el minuto trece cuando Pozo, con el centrocampista africano en buena posición en el centro del campo, libre de marca, decidió girarse para activar a sus centrales, que llevaron la pelota hacia el otro costado con pases de seguridad. Ya en la banda izquierda, el ghanés se acercó a recibir con un gran hueco para avanzar; sin embargo, eligió volver a mover el juego hacia la banda derecha.

Tras el gol, la opción Budimir tomó más peso y empezaron a llegar balones al punta, aunque la intención siguió siendo buscar los laterales.

En el Granada se intentó no arriesgar el balón y buscar el juego directo hacia Soldado, buscando una segunda jugada en vista de los problemas del mediocampo bermellón en el retorno. Así llegó el gol del empate de Víctor Díaz.

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Cierto es también, que durante las fases de ataque más posicional, el conjunto nazarí buscó mover al Mallorca en busca de huecos.

SEGUNDO TIEMPO

Dibujo táctico

Mantuvo el dibujo Moreno hasta el gol del Granada, cuando metió un delantero más (Trajkowski) en detrimento de Lumor. Entró Abdón por Baba, por lo que Dani Rodríguez pasó al centro con Salva Sevilla y el Mallorca pasó a un 1-4-4-2 clásico, con dos puros nueves.

Fue el Granada quien introdujo varios cambios en el esquema. La entrada de Carlos movió a Vico al doble pivote, que sobre todo en posiciones más adelantadas volvió a escalonar a sus dos miembros, emparejando cuatro atacantes con los cuatro defensas locales, y Vico por detras. Más tarde, con la entrada de Montoro se volvió al 1-4-2-3-1 con Carlos de mediapunta y con la de Azeez por Soldado se partió de un 1-4-3-3 que acabó con Montoro en tres cuartos. Finalmente Gil Dias fortaleció la línea defensiva que permitió el 5-2-3 con Carlos, Puertas y Montoro descolgados, que generó las últimas oportunidades.

Intención de juego

Demasiado previsible el conjunto insular en su juego. No aprovechó la pérdida de equilibrio que sufrió el Granada con la salida de Yangel Herrera y siguió buscando el juego lateral. Casi le da resultado, pero Rui Silva desbarató el remate a bocajarro de Budimir. Al final cargó el área de futbolistas un poco a la desesperada, pero el Granada aguantó bien.

El plan de los rojiblancos consistió en llevar rápido el balón a campo rival y buscar la espalda de los centrocampistas. Machís comenzó a tirar desmarques diagonales por el interior aprovechándose de la atracción de los defensas de Soldado y Carlos. Casi lo aprovecha Neva. Con la entrada de Montoro, el valenciano fue quien, en fase de creación buscó más la espalda de la medular bermellona.