Foto: Pepe Villoslada/GCF

El Granada cae en Los Cármenes ante un Real Madrid al que acorraló en su área hasta el último minuto

Granada y Real Madrid medían sus fuerzas en el Nuevo Los Cármenes con dos objetivos más que claros por parte de los dos conjuntos: Europa y LaLiga, respectivamente. Diego Martínez presentó una alineación con muchas novedades respecto al equipo que ganó el pasado viernes en Anoeta. El gallego dio entrada a Gil Dias, Machís, Azeez y Germán. Por su parte, Zidane puso en liza un once con la novedad de cinco centrocampistas y solo Benzema en la zona ofensiva.

El partido comenzó con un Granada bien plantado en el terreno de juego, disputandole la pelota a un Madrid que quería secuestrar el esférico y moverlo entre los jugones a los que Zidane había dado entrada desde el comienzo. La primera llegada del Real Madrid fue un disparo de Isco que atrapó con facilidad Rui Silva. Llegados a los nueve minutos del encuentro, Mendy descubrió el agujero que le esperaba en la zona diestra de la defensa nazarí y a escasos tres metros del meta y con un potente disparo con la zurda, mandó el balón al fondo de las mallas.

El Granada, lejos de reaccionar, vio como tan solo siete minutos después le caía el segundo mazazo del partido. Machís perdió un balón en el área rival y un perfecto contragolpe con un gran taconazo de Isco de por medio, permitió que Benzema, tras una acción defensiva mejorable de Víctor Díaz, mandase el balón a la escuadra izquierda de Rui Silva.

El gol del francés sentó como un jarro de agua fría a un Granada que no sabía como buscarle las cosquillas a los blancos. Pasado el ecuador de la primera mitad llegó la ocasión más clara para los rojiblancos en la primera parte, tras un remate de cabeza de Domingos Duarte que obligó a Courtois a estirarse para salvar el gol.

Antes de la finalización de la primera parte, de nuevo Benzema tuvo la oportunidad de poner el tercero en el tanteador, con un fuerte disparo desde dentro del área que obligó a Rui Silva a hacer una de las intervenciones de la noche. El partido llegó al descanso con la ventaja de dos goles para el líder de LaLiga.

En el descanso Diego Martínez dio entrada a Puertas en lugar de Víctor Díaz para agitar la zona ofensiva de los suyos. De nuevo el Granada volvió a salir muy fuerte tras los quince minutos reglamentarios en el vestuario. A los cuatro minutos de la reanudación y después de un gran robo de Carlos Fernández en el centro del campo, Yangel Herrera avanzó con dos toques y al tercero filtró un precioso balón al hueco para que Machís se quedase solo ante Courtois y batiera por bajo al meta belga.

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En el minuto 53 llegó una de las malas noticias para el Granada CF, que fue la lesión de Foulquier. El lateral francés se retiró del terreno de juego y en su lugar entró Ángel Montoro, que llevaba desde enero sin disputar un solo minuto. El dominio local se siguió haciendo patente sobre el campo y en el 59, Machís estuvo a escasos metros de lograr el empate para el conjunto nazarí tras un gran servicio de Puertas desde la derecha.

En el tramo final del partido el Granada embotelló al Real Madrid, que se intentaba quitar la presión con posesiones largas, pero el buen hacer rojiblanco imposibilitaba la circulación fluida de los blancos. El trabajo de los hombres de Diego Martínez estuvo cerca de dar sus frutos cuando Antoñín enganchó una perfecta volea desde la frontal del área que obligó a Courtois a estirarse para volver a evitar el empate. En esa misma jugada, Azeez remató un balón que sacó Sergio Ramos bajo la línea tras un buen centro de Ismail Koybasi desde la izquierda.

El conjunto rojiblanco lo siguió intentando hasta el último minuto, siendo fiel al estilo que le ha llevado a hacer una de las mejores temporadas de su historia. El Granada se queda décimo clasificado con 50 puntos y a cuatro puntos del séptimo puesto que da acceso a la Uefa Europa League. Quedan seis puntos en juego y de lo que no hay duda es que este equipo lo va a intentar todo hasta el último partido.