El Granada viaja a Donostia en un duelo clave para sus aspiraciones europeas. Los nazaríes se enfrenta a un cuadro txuriurdin que no ha arrancado de la mejor manera tras el parón

La Europa League pasa por la playa de ‘La Concha’. A falta de cuatro partidos, el sueño de Erasmus sigue intacto para el Granada, que de llevarse los tres puntos del Reale Arena, tendría más cerca que nunca el acceso a competiciones europeas.

Tras un reinicio ilusionante con la victoria ante el Getafe y un pequeño bache con los empates ante Betis y Leganés y las derrotas en casa contra Villareal y Eibar, el conjunto entrenado por Diego Martínez volvió a saborear la victoria en Mendizorroza e ilusionó a sus fieles en el encuentro que los midió al Valencia y del que sacaron un meritorio empate.

Por su parte, la Real Sociedad de Imanol Alguacil, tan sólo suma una victoria desde la reanudación, ante el Espanyol, y tras el último empate en La Nucía ante el Levante quiere volver a la senda del triunfo a costa de un rival que se ha convertido en una amenaza para sus aspiraciones europeas.

El conjunto vasco se destapó como uno de los mejores equipos de la categoría, peleando por entrar en la Champions League. Y es que los txuriurdin consiguieron formar un bloque compacto capaz de practicar un fútbol vertiginoso y muy vertical en ataque y agresivo en la presión en defensa.

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La idea de Alguacil a lo largo de todo este curso ha sido incrustar un central en la salida de balón para fijar a los atacantes rivales. A partir de ahí, la calidad y decisión de sus centrales (Llorente y Le Normand) comenzaban a saltar líneas con la ayuda principalmente de Zaldua y Monreal. Una vez el balón está en el exterior, los extremos, Portu y Oyarzabal, suelen atraer por dentro para tirar el desmarque de ruptura. Mientras, por dentro Merino y Odegaard, escalonados, esperan su momento, siempre y cuando el balón no haya podido ser filtrado hacia su posición por los centrales.

En defensa, la Real Sociedad es un equipo que destaca por la agresividad de su presión en bloque alto, marcada por William José y con una basculación rápida y concienzuda.

Las claves

Uno de los hombres cuya presencia podría resultar capital para este partido es Víctor Díaz. Tanto para contrarrestar el ataque donostiarra y los desmarques de los extremos siendo el tercer hombre en la defensa como para habilitar a sus compañeros en la banda contraria cuando el rival inicie su basculación. El capitán rojiblanco es uno de los que mejor se maneje con la pelota y seguro que pondría en apuros a los blanquiazules.

Ya en posiciones más adelantadas, la capacidad del Granada de abrir el campo y mover al rival con rapidez será muy importante para entrar desde segunda línea con desmarques por dentro .