Foto: Ana Miñón Rada

No pudo el cuadro de Diego Martínez con un Valladolid más rodado. No hizo justicia el resultado a lo visto sobre el terreno de juego

No pudo ser para el Granada en el primer compromiso de esta pretemporada. El combinado rojiblanco, que llegaba con bastantes bajas, tuvo que sumar la de su reciente fichaje, Jorge Molina, por un positivo en COVID en la mañana del jueves. Aún así, los pupilos de Diego Martínez volvieron a ponerse el mono de trabajo una vez más para paliar la falta de efectivos y rodaje y firmó una grandísima primera parte, poco vistosa pero con mucho tesón.

Destacó por encima de todos un muy buen Luis Milla que no tuvo reparo en enfangarse para defender, la gran mayoría de veces con éxito los intentos de salida de baón del Valladolid. También estuvo fino Antoñín, aunque la falta de balones que llegaron a la delantera le impideron brillar con su potencial. Tuvo el 1-0 en las botas Neva al filo del descanso tras una buena combinación con Soldado, que la puso atrás para que llegara Vico. Este la dejó pasar y Neva se llenó de balón.

▷ Leer  El Granada inicia su particular "cuesta de octubre"

Ya en la segunda mitad, el Valladolid dio un pasó al frente y el fallo de Rui Silva en una salida a por un balón frontal terminó con el 0-1 para los pucelanos. Intentó reaccionar el Granada, que ya se encontraba mermado por el poco fondo de armario disponible, pero en una buena jugada de ataque, Waldo encontró de cara a Toni Villa y puso el balón pegado al primer palo de Rui, que pudo hacer algo más.

Ya sin nada que perder, Puertas quiso aprovechar un mal pase del portero del Valladolid, pero su disparo acabó en el palo. Poco después Toni Villa de nuevo puso el 0-3 dejando sin esperanza ninguna al Granada. Entraron Quini y Gonalons, como buenas noticias, y el debut de Brunet se saldó con buenos minutos