La victoria del Omonia de Nicosia contra el PAOK permite a Granada y PSV pasar de ronda, aunque el primer puesto del grupo se tendrá que decidir en la última jornada

Hablaba con un buen amigo que si hace 20 años nos hubiesen preguntado si firmaríamos que el Granada jugara Europa, pero sin público, quizá lo habríamos hecho. Que los sueños en los años de 2ªB y Tercera parecían tan irrealizables que quién podría sospechar que Los Cármenes sería europeo y que en las gradas no habría nadie la primera vez que se clasificaría para jugar competiciones UEFA. Pero la vida es impredecible y más si se trata de este club. Solo así se explica lo que se está viviendo y sólo así se entiende que el Granada celebre pasar a dieciseisavos de final de Europa League después de perder en casa.

Porque un equipo que va a la guerra con Soldado y Germán animando a sus compañeros, aunque estos estén con los pies cuadrados, puede permitirse esos lujos. Incluso en un partido que empezó tan mal, que el PSV dominó claramente la primera parte. Con Vallejo jugando de lateral derecho dando descanso a Foulquier, Dumfries tomándole la matrícula a Machís y Herrera algo impreciso y lento en los movimientos con balón, la cosa no pintaba bien. El PSV llegaba con cierta facilidad por las bandas y colgaba centros y solo Soldado, a voces y presionando, era el único que parecía ser capaz de luchar contra los elementos.

No hubo que esperar mucho para ver la ocasión más clara de los visitantes. En el minuto 20, Malen avisó de que hoy le tocaba marcar a él. El balón rozó el palo derecho de la portería de Rui Silva. Aunque un minuto después, Soldado respondió -de nuevo él-, en una jugada psicológica que tuvo tintes de tragicomedia, el color del partido era de tonos tulipanes. De hecho, en el 26, Götze se la lío a Germán y no fue penalti porque la providencia no quiso y solo la fortuna permitió que la falta acabase en un balón cómodo para Rui Silva.

Pero por si no quedaba claro que el PSV estaba cómodo en el campo, el equipo se cargó de faltas y a la media hora ya se quedó tocado al tener a Duarte y Germán, sus dos centrales, amonestados. A esas alturas de encuentro, era evidente que los holandeses estaban siendo mejores y que dominaban el partido, quizá por la necesidad de llevarse tres puntos que le han permitido clasificarse para la siguiente fase de la Europa League. Ni siquiera se notó la lesión Madueke a los 35 minutos, después de pasar un rato tocado sobre el césped porque su sustituto, Zahavi, cuajó un buen partido hasta que también acabó marchándose tocado antes de tiempo.

Como los rojiblancos no estaban bien, los holandeses se lo cobraron, justo después del cambio del PSV provocado por la lesión de Madueke. El Granada se durmió en la marca y el lateral Max entró por la banda izquierda para meterle un centro raso para que Malen hiciera el primero del partido a placer. Al poco del descanso y como en Eindhoven, el PSV se puso por delante. La diferencia con aquel partido es que los granadinistas, en este, daban la sensación de estar más desgastados y superados que entonces.

Sin cambios al descanso, el equipo rojiblanco salió en la segunda mitad a buscar, como mínimo, el empate. Pero los primeros minutos siguieron la tónica de los 45 anteriores. Los de Diego Martínez estaban muy metidos atrás y temerosos. De hecho, Dumfries pudo hacer el segundo en el minuto 54 después de que los holandeses jugaran con comodidad por el centro. Para tratar de cambiar la dinámica, el técnico gallego dio entrada a Luis Suárez y Foulquier por Soro y Germán respectivamente. Y a la primera que tuvo, el exdelantero del Zaragoza provocó una falta en contra que podría haber sido penalti a favor. Cosas del directo.

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El cambio se notó y el Granada comenzó a meter en su campo al PSV, teniendo Machís una ocasión bastante clara a la hora de partido. Poco a poco, los holandeses se fueron contagiando del empuje local y pasaron a defenderse para evitar perder tres puntos vitales para su supervivencia europea. Así, Yangel pudo empatar en el minuto 63. Desde entonces, se sucedieron los mejores momentos de un equipo que no dejó de buscar la igualada hasta el pitido final.

Jugando con su libreto, Diego Martínez sorprendió al sacar a Milla del terreno de juego y dar entrada a Jorge Molina. Así, los rojiblancos jugaron con dos delanteros por el centro y con Luis Suárez cayendo desde el costado izquierdo. Pero el experimento duró poco y la entrada de Puertas volvió a colocar el esquema habitual de un solo punta. Con los granadinos volcados hacia la meta de Mvogo, emergió la figura del árbitro israelí Roi Reinshreiber que enfadó a los granadinos al saldar las jugadas más polémicas a favor de los intereses del PSV.

Por tierra, mar y aire, los nazaríes buscaron el gol sin encontrarlo. Con miedo a que en el otro partido del grupo, entre el Omonia y el PAOK, los griegos se llevaran el triunfo, la fortuna no fue tan esquiva como los tantos rojiblancos y apareció al darle al Omonia la victoria, clasificando a granadinos y holandeses. De modo que si hace 20 años nos hubiesen preguntado si firmaríamos algo así, probablemente lo habríamos hecho. Porque el Granada Club de Fútbol se ha clasificado por primera vez en su historia a los dieciseisavos de final de la Europa League pese a caer ante el PSV en Los Cármenes.

Y lo ha hecho en un partido que fue de menos a más por parte de los rojiblancos y que deja la sensación de que los granadinos pudieron lograr, al menos, el empate, tras una gran segunda parte. El liderato, para evitar a los equipos que caigan de la Champions League (sí, de la Champions League), se decidirá la próxima semana ante el PAOK en Salonica donde el Granada depende de sí mismo para completar una fase de grupos casi perfecta en su debut. Parece irreal.

Ficha técnica:
Granada [0]: Rui Silva, Jesús Vallejo, Domingos Duarte, Germán (Foulquier 55’), Carlos Neva, Gonalons, Milla (Jorge Molina 76’), Yangel Herrera, Alberto Soro (Luis Suárez 55’), Darwin Machís y Roberto Soldado (Puertas 82’).
PSV Eindhoven [1]: Mvogo, Dumfries (Baumgarti 71’), Teze, Boscagli, Max, Götze, Sangaré, Rosario, Gakpo, Malen y Madueke (Zahavi 37’, Hendrix 87’)
Goles: 0-1 Malen (38’)
Árbitro: Roi Reinshreiber (Israel), amonestó con amarilla a Duarte (18’), Germán (26’), Sangaré (40’) y Götze (60’).
Incidencias: partido correspondiente a la 5ª jornada de la fase de grupos de la Europa League. El Granada llegaba líder con 10 puntos y el PSV segundo con 6. Al Granada le bastaba con un punto para clasificarse para la siguiente fase o que el PAOK no ganase ante el Omonia de Nicosia.