Foto: Pepe Villoslada/GCF.

El año 2020 será recordado como uno de los peores, si no el peor, de la historia reciente. Los múltiples sucesos, en su mayoría trágicos para la humanidad, que han tenido lugar a lo largo de estos 366 días dejan la sensación de que en vez de uno han pasado tres años, los mismos que han pasado desde que el Granada CF descendiera a LaLiga Smartbank tras cinco años en la élite. Aquel equipo, sin identidad como grupo y sin comunión con la afición, dejó paso un curso después al que ya se puede llamar ‘El Granada de Diego’, tal y como se hace con la ‘Quinta del Buitre’ o ‘El Barça de Cruyff’ pese a que, por diversos motivos, la comparativa sería errónea y/o exagerada.

Diego Martínez consiguió forjar en Segunda división un grupo de grandísimos futbolistas, que dieron un paso más gracias a ser grandísimos profesionales y que están saboreando las mieles del éxito por haberse convertido en la mejor de las familias. Sin embargo, parece ser que después de un ascenso casi impoluto, una casi final de Copa del Rey y una clasificación a Europa League con uno de los peores presupuestos de la categoría, la escuadra nazarí sigue sin valer un duro.

Bien es cierto que puede que no es que no lo valga, es que nadie lo apostaría a que los hombres de Martínez puedan seguir consiguiendo lo imposible. Y es que no hace ni veinticuatro horas desde que en Gol se hablaba sobre las posibilidades de los cinco primeros clasificados y del séptimo para ganar la Liga. Si se preguntan por el sexto, es el Granada, y en estos momentos posee los mismos puntos que el FC Barcelona con los mismos partidos y tan sólo cinco menos que la Real Sociedad, que ha disputado dos encuentros más. Poco más tarde, el exportero y entrenador Jorge D’Alessandro – conocido mayormente por sus numerosos descensos -, afirmaba tajantemente en El Chiringuito que ninguno de los futbolistas rojiblancos podría jugar en el actual Valencia. «Si tu fueras el director deportivo del Valencia, ¿a quién traerías del Granada? A nadie», le espetaba el argentino a Paco Buyo. Verás cuando se entere Jorge de que Yangel Herrera acabó rechazando a los murciélagos por regresar a Granada, y que toda la afición ‘ché’ suspiraba por Luis Milla y Luis Suárez, ambos también nazaríes en la actualidad.

Más peligro tendrá aún cuando sepa que ya el año pasado, cuando aún el conjunto valenciano no había sido desmantelado, fuero apeados de la Copa y negados de participar en la UEFA Europa League por la entidad del Zaidín. Le va a explotar la cabeza.

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Han pasado dos años que se han sentido como cuatro o cinco, y todavía hay ‘expertos’ y gurús’ del fútbol – todos con la característica común de apoyar la gran SuperLiga europea – , que siguen sin tomar en serio los logros de este grandísimo equipo. Y menos mal, porque mientras el Granada siga sin valer un duro, esta plantilla seguirá consiguiendo todo lo que hace meses ni podíamos imaginar.