Alessandro posa con la camiseta del Granada y otra en homenaje a Diego Armando Maradona. Foto: Francisco García Álvarez

Alessandro y Giovanni, una pareja de hermanos que llegaron a Granada hace 15 años de Nápoles, viven su semana futbolística más especial

El destino ha querido que dos hermanos napolitanos afincados en Granada vivan una de las semanas más especiales de sus vidas. Alessandro y Giovanni llegaron a la capital granadina procedentes de su Nápoles natal hace quince años, cuando el segundo de los hermanos se enamoró de la ciudad tras un viaje por Andalucía. De eso hace ya quince años. Ambos desembarcaron en Granada allá por 2005/06, cuando curiosamente el cuadro rojiblanco caminaba por el barro de Tercera división con equipos como el Granada Atlético. 

Ambos regentan un negocio hostelero en pleno corazón del centro, el conocido Pizzametro. Los hermanos quisieron traerse un trocito de Nápoles en el sabor de sus pizzas, pero también en su afán por demostrar su vena futbolística decorando todo el establecimiento con material del equipo napolitano y con camisetas del recordado Diego Armando Maradona. A pesar de ello, Alessandro es socio del Granada desde hace siete años y recuerda que «nadie el año pasado se hubiera imaginado poder disputar un partido así”.

Además, ha vivido los años de oro del Nápoles, añorando los años del bueno de Maradona como jugador del club italiano. Él vivía muy cerca del hasta hace poco llamado Stadio San Paolo y asegura que la magia del astro argentino era que «la gente no iba al estadio a ver el partido, sino a ver a Maradona”.

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Alessandro y Giovanni tienen decorado Pizzametro con trocitos de su tierra natal, Nápoles. Foto: Francisco García Álvarez

Ahora, el caprichoso destino ha querido que los dos equipos de su vida se enfrenten entre sí en una eliminatoria que se antoja vibrante. Alessandro asegura que “la gente me ha mandado muchos mensajes después del sorteo”. Eso sí, la ventaja de que tus dos equipos se enfrenten es que caiga del lado que haga la moneda, siempre se gana. “Pase lo que pase yo voy a ganar. Es una eliminatoria muy abierta, el Nápoles es el favorito, pero lo veo muy parejo”. 

A pesar de ello, cree que el Granada tiene serias posibilidades de hacerse con el global de la eliminatoria y pasar a octavos de final, lo que supondría otro hito histórico. “Los chicos de Diego Martínez han ganado partidos en los que nadie ha apostado por él. Sin presión, han demostrado que puede vencer a cualquier rival”.

A pesar de que lo de casa siempre acaba tirando más de la balanza, el hostelero admite que en caso de victoria rojiblanca, se alegraría mucho. “Cada uno somos de donde vivimos y comemos. Mi hijo no se pierde un partido del Granada. Cuando salió la bolita del Nápoles y la del Granada me dijo: ¿Papá, y ahora qué hago? (Risas). Le dije que tenía que ir con el equipo que más alegría le diera que ganar; y ese es el Granada”.