Alberto Soro, en la acción del 3-2. Foto: Pepe Villoslada/GCF

Los rojiblancos caen en El Alcoraz, donde los errores en las marcas fueron clave en el devenir del encuentro

Menos de 72 horas después de la histórica victoria del Granada CF en el Nuevo Los Cármenes ante el SSC Napoli en la ida de los dieciseisavos de final de la UEFA Europa League, los rojiblancos visitaban en la tarde de hoy El Alcoraz con el objetivo de conseguir una victoria ante el Huesca de Pacheta para no distanciarse de los puestos europeos. En la otra cara de la moneda estaba el conjunto oscense, último clasificado de Primera división y penúltimo peor equipo como local, aunque como dijo Diego Martínez en rueda de prensa, “están muy vivos todavía”. 

Con el segundo asalto de dieciseisavos de Europa League a la vuelta de la esquina -jueves 25 a las 18:55 horas-, y con la más que aparente fatiga después de disputar 38 partidos en pleno mes de febrero, Diego Martínez solo repitió con Rui Silva y Foulquier como titulares del duelo del jueves en Los Cármenes. Acompañando ambos estarían Víctor Díaz, Germán, Nehuén y Adrián Marín cerrando esa defensa de cuatro en el carril zurdo. Formarían la medular Yan Eteki, Fede Vico y Domingos Quina, debutando de inicio; por delante Foulquier -más adelantado de lo normal- y Soro en los flancos diestro y zurdo respectivamente; y arriba en punta de ataque completaría la segunda unidad -casi al completo- Antonio Puertas ante las bajas de Soldado y Luis Suárez y el cansancio acumulado de Jorge Molina. 

De inicio parecía ser que el técnico nazarí apostaría por una defensa de cinco con Foulquier y Marín como carrileros, aunque al final, el francés acabó situado más adelante de su posición natural. El encuentro comenzó con claro dominio rojiblanco en unos primeros minutos muy serios de los visitantes que acabaron con un golazo de Domingos Quina fruto de una asistencia de Soro y un derechazo del luso a la escuadra de un Álvaro que nada pudo hacer.

No obstante, los pupilos de José Rojo ‘Pacheta’ no bajaron los brazos y tras un centro templado al área, Rui Silva llegó tarde al balón y acabó propinando un manotazo a Dani Escriche, a quien se le pudo ver sangrando. De primeras, el colegiado encargado de dirigir la contienda, César Soto Grado, no vio nada punible, pero Díaz de Mera desde el VAR llamó su atención. Corrió a verlo y acabó señalando la pena máxima y amonestando al guardameta nazarí. El encargado de ejecutarlo sería el máximo goleador del cuadro altoaragonés Rafa Mir, que había anotado los dos penaltis anteriores señalados en favor del Huesca. Esta vez, la suerte no cayó de su parte y con Rui Silva vencido al otro lado, el balón se estrelló en la madera para acabar saliendo despedido. 

La actitud de los oscenses a pesar de los dos golpes psicológicos era la adecuada. Otro intento de Rafa Mir cruzado desde fuera del área animó a los locales, que acabaron encontrando su recompensa pasada la media hora de partido. David Ferreiro intentaba conectar su disparo rebotando en la bota de Adrián Marín. Por allí pasaba Dani Escriché, cuyo gol fue algo ortodoxo al rematar mordido, pero valió para empatar la contienda.

Escriche despertó el león que lleva dentro el conjunto de Pacheta y Seoane pudo adelantar a los suyos pocos minutos después tras recoger el rechace de un saque de esquina. Su potente disparo acabó atrapándolo en dos tiempos Rui Silva. El Huesca estaba completando un segundo tramo de primera mitad impropio de su posición, muy seguros atrás y eficaces arriba. Si estábamos tardando en mencionar al exrojiblanco Mikel Rico, él mismo decidió que ya era hora peinándola al segundo palo -adelantándose a Adrián Marín al primer palo-, donde esperaba Jorge Pulido, que introdujo el balón en la meta granadinista ganándole también la partida a Eteki. 

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Lejos de confiarse, el Huesca activó el modo ambicioso, mostrando el carácter que le ha faltado en la temporada y que parece haberlo recuperado con Pacheta. El Granada pedía a grifota el final de la primera mitad, aunque antes recibió otro golpe que le dejó prácticamente K.O. De nuevo a balón parado, Rafa Mir aprovechó su corpulencia para comerse a Foulquier, quien acabó introduciendo el balón en su propia portería con el pecho. Antes del descanso se pudo ver a Diego Martínez desgañitándose desde el área técnica ante los errores defensivos graves en la zaga que acabaron brindando la posibilidad de levantar el partido al Huesca.

A la vuelta de los vestuarios -y seguro que de una charla interesante de Diego Martínez a sus chicos-, el gallego movió ficha intentando dar con la tecla para reactivar a los suyos, e introdujo en el verde a Jorge Molina y Darwin Machís en detrimento de Foulquier y Fede Vico. Y parece que esa charla y sobre todo la entrada del venezolano dotó al equipo de más verticalidad y empezaron a trabajar más en campo contrario. 

Recortó distancias el Granada tras una asociación entre los recién salidos Molina y Machís. Cuando ya parecía todo perdido para el venezolano, este se escapó por el sitio más complicado poniendo un centro al área bien rematado por Soro llegando desde atrás, a quien se le vio muy dolorido tras chocarse con Álvaro justo después de anotar. 

Pudo quedarse con uno menos la escuadra nazarí tras una falta clara de Nehuén Pérez después de ser amonestado. A pesar de ello, Soto Grado no vio la falta del argentino suficiente para amonestarle por segunda vez. Machís seguía a lo suyo, y es que cuando el de Tucupita está bien, enchufa a todos los demás. Pudo empatar en una de sus jugadas favoritas, perfilándose tras un error de la zaga altoaragonesa y cuyo disparo repelió como pudo Álvaro Fernández. 

Yangel Herrera, que jugaba hoy contra su ex equipo, no duró más de quince minutos sobre el terreno de juego. El Pánzer de La Guaira entró por Soro, pero en el minuto 75 se echó al suelo. No podía seguir, quizá la peor noticia para afrontar la vuelta de dieciseisavos frente al Nápoles en el Diego Armando Maradona. Tampoco pudo seguir al quedarse anclado en un despeje -aunque parece no ser nada grave- fue Domingos Quina, sustituido por su compatriota y tocayo Domingos Duarte. Enlos últimos minutos se pudo ver a Germán actuando como delantero, pero el de San Fernando fue expulsado por un plantilla sobre Javi Galán.

Con esta derrota, el Granada encadena ya una racha de seis partidos ligueros sin conocer la victoria y ocupa la novena plaza en la clasificación a la espera de lo que ocurra en el Athletic Club-Villarreal. En caso de victoria de los vizcaínos, el cuadro granadino caerá hasta la décima posición, distanciándose así a seis puntos del Betis, equipo que marca las posiciones europeas. 

Ficha técnica

S.D. Huesca [3]: Álvaro Fernández; Maffeo, Pulido, Siovas, Insua, Galán; David Ferreiro (Juan Carlos Real, min. 87’), Seoane, Mikel Rico (Doumbia, min. 67); Dani Escriche (Okazaki, min. 67) y Rafa Mir. 

Granada C.F. [2]: Rui Silva; Víctor Díaz, Nehuén, Germán, Adrián Marín; Eteki, Domingos Quina (Domingos Duarte, min. 82’), Fede Vico (Jorge Molina, min. 46’); Foulquier (Machís, min. 46’), Soro (Yangel Herrera, min. 61’)(Kenedy, min. 75’) y Puertas. 

Goles: 0-1, Domingos Quina (8’); 1-1, Dani Escriche (31’); 2-1, Jorge Pulido (39’); 3-1, Foulquier (p.p.) (44’); 3-2, Soro (59’). 

Árbitro: César Soto Grado (comité riojano). Amonestó a los locales Mikel Rico, Insua y Seoane; y a Rui Silva, Nehuén y Víctor Díaz por parte del Granada CF. Expulsó con roja directa a Germán.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 24 de Primera división. Disputado en el Estadio del Alcoraz sin presencia de público en las gradas debido a la pandemia por la COVID-19.