Foto: Pepe Villoslada/GCF

El Granada cae en Budapest ante el Molde pero accede a Cuartos de Final de la Europa League gracias al resultado de la ida

El Granada afrontaba otra tarde histórica de fútbol, algo que ya es costumbre en los últimos tiempos. El Puskas Stadion de Budapest era el lujoso escenario en el que el conjunto nazarí decidiría su suerte europea ante el Molde noruego. El resultado de la ida era la buena carta de presentación con la que los rojiblancos se presentaban en el coliseo húngaro. Por su parte, el Molde llegaba al partido sin nada que perder, por lo que se presumía un partido en el que el equipo nórdico intentase ser el dominador y generador de ocasiones. Diego Martínez volvió a tener dificultades para confeccionar el once, ya que solo contaba con un lateral puro para este partido. Vallejo tuvo que actuar como lateral diestro y Víctor Díaz pasó al carril izquierdo. En el centro del campo volvieron a coincidir Gonalons, Yangel Herrera y Montoro, algo que, a priori, daba tranquilidad al aficionado granadinista.

El guión de partido empezó con un Granada ofensivo, que quería anotar un gol que fuese definitivo desde el principio. Kenedy, que disfrutó en el campo como un niño pequeño, estuvo cerca de anotar un tempranero gol, pero su remate se marchó rozando el poste. Tras el susto inicial, el Molde se asentó en el partido intentando tener más la posesión de la pelota y generando peligro sobre el área del Granada. Los hombres de Diego Martínez estuvieron comandados por Kenedy, que se gustaba y lo intentaba todo y más. El momento de confianza del brasileño es tremendo.

A pesar del dominio, el Molde no concretaba ocasiones claras, pero encontró en el carril de Víctor Díaz un filón por el que entrar y hacer daño. En el ecuador de la primera mitad llegó la acción de mala suerte del choque. Un centro enviado desde esa zona vulnerable del campo, rebotó en Vallejo cuando este intentaba despejar a córner y se coló lentamente en la portería de Rui Silva. El Molde se ponía en ventaja y metía el miedo en el cuerpo al conjunto rojiblanco. El guión de partido no cambió en exceso bajo el gol y Diego Martínez pedía a gritos desde la banda trabajo y más trabajo para su equipo.

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Ya en la segunda parte, el Granada buscó el ansiado gol que sentenciara la eliminatoria, pero este tardaría en llegar y habría que sufrir hasta ese momento. Domingos Duarte estuvo cerca de rematar una falta botada por Kenedy, pero la defensa estuvo atenta y llegó a tiempo para taponar el golpeo del portugués. Fofana puso en aprietos a Rui Silva, con mano a mano que solventó a la perfección el meta visitante, evitando el segundo gol de los noruegos y dándole tranquilidad a los suyos. Pasado el ecuador de la segunda parte vinieron los mejores minutos del Granada en el partido. El primero en avisar a Linde fue Yangel Herrera, que remató con la izquierda una jugada de estrategia bien tapada por el portero con una gran mano abajo.

El gol de la tranquilidad vino de la mano de Roberto Soldado. Yangel Herrera recogió un balón suelto en la zona izquierda del ataque, colgó un balón preciso al primer palo y el ariete granadinista anticipó al primer palo para cabecear de manera magistral el gol al fondo de la red, haciendo explotar al equipo en un grito de alivio y euforia. Lo que vino tras el gol fue meterle cloroformo al partido para que fuese cayendo en ritmo poco a poco. El Molde vendió cara su eliminación de la competición europea y en el minuto 89 se encontró con un torpe penalti cometido por Yan Eteki. Hestad se encargó de transformarlo para darle la victoria a los suyos, que no fue suficiente para evitar que el Granada siguiese haciendo historia.

El equipo de Diego Martínez da un paso más en la UEFA Europa League y se adentra en los Cuartos de Final. Mañana a partir de las 13:00 h, conocerá su rival para esta ronda de la competición.