Los de Robert Moreno consiguen empatar en El Sadar gracias a un gol del mediocentro valenciano que vio delantado a Sergio Herrera y le disparó desde tres cuartos de campo cuando el partido ya agonizaba

El Granada de Robert Moreno sigue sonriendo una semana más después de haber logrado un empate que sabe a victoria en el encuentro disputado ante Osasuna en El Sadar. Los rojiblancos, que firmaron un partido serio pese a algunas desconexiones defensivas sobre todo de Luis Abram, supieron aguantar para empatar, gracias en parte a que el conjunto local se quedó con uno menos por la expulsión de Cote.

El encuentro fue equilibrado entre dos conjuntos que llegaban después de haber ganado sus respectivos partidos, pero con una inercia muy distinta. Mientras que los de Arrasate están en uno de los mejores momentos desde la llegada del técnico vasco, los granadinos aún conservan las piernas pesadas de quienes no han logrado un buen arranque de liga. Pese a ello, el partido acabó estando mucho más nivelado de lo previsto.

La lesión de Gonalons en la primera mitad trascotó los planes de Robert Moreno que tuvo que deshacer el doble pivote que tenía entre el francés y Luis Milla para dar entrada a Monchu. El ex del Girona, que no ha tenido un buen comienzo de liga, rindió a buen nivel junto al 5 rojiblanco que volvió a ser el mejor de los visitantes con un despliegue táctico extraordinario.

Osasuna, por su parte, supo aprovechar el peligro de Chimy Ávila y en un error tras un despeje de Luis Abram, el argentino se cocinó dos regates en el área chica para fusilar a Luis Maximiano justo antes del descanso. De nuevo, en el tiempo añadido, los nazaríes tuvieron que remar, aunque esta vez sí consiguieron llevarse su premio.

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En la segunda parte el juego de ataque visitante se volcó por la banda izquierda con un Machís algo más incisivo que en los últimos partidos, pero aún falto de puntería. Volvió a decepcionar el ritmo de Carlos Bacca que no parece estar en su mejor momento de forma o no acaba de entenderse en el campo con sus compañeros. Luis Suárez acabó enfadado con él en varias jugadas.

Pero la expulsión de Cote en Osasuna, por derribar precisamente a Suárez cuando se quedaba solo para atacar la meta rival, cambió el guion del partido a quince minutos del final. Si bien los de Robert Moreno ya estaban entregados al ataque y solo Kike García puso algo de picante por parte local, que los de Arrasate se quedasen en inferioridad numérica dio alas a los rojiblancos que apostaron su suerte a abrir los laterales y poblar el centro del campo.

Fruto de esa superioridad, en el minuto 90, el Granada recuperó el balón, Montoro la tocó, levantó la cabeza y con un toque sutil de genio puso el esférico dentro de la portería de Sergio Herrera para enmudecer a El Sadar. Probablemente el gol de la jornada y uno de los de la temporada que sirve para que los granadinistas sumen en uno de los campos y ante uno de los equipos más difíciles de LaLiga.